Expectativas cumplidas en el reencuentro con el Warm Up 2024

Expectativas cumplidas en el reencuentro con el Warm Up 2024

Por un lado, la mirada de quien ha visto prácticamente todo y encuentra en ese casi la motivación esencial para continuar explorando. Las dimensiones de lo atemporal, el sentimiento de respeto y agradecimiento que sienten sus propios responsables, la forma en la que se regresa a ellos, la balanza detenida entre la nostalgia y la ebullición. Por el otro, el ímpetu implacable de quienes mantienen en la solapa los restos del confeti lanzado con motivo de su fiesta de bienvenida. La novedad que hace temblar los cimientos de lo establecido. El vehículo que transforma en curvas de excitación cualquier tipo de recta. Y en mitad de todo, claro, las canciones. Siempre las canciones. De furia y romance, de recuerdos y olvido, de detonación e introspección, de brindis y resacas, de cicatrices otoñales y resurrección primaveral. Ahí es donde se dan efusivamente la mano lo emergente y lo veterano, la intuición a la que se le pone cada vez más cara de férrea certeza y la confirmación de que el tiempo, cuando se habla de genialidad, tiende a hacer la vista gorda. Una teoría que se convirtió en gozosa práctica durante la primera jornada del Warm Up 2024.

Arrancaba la cita con dos propuestas tan alejadas en las formas como próximas en los satisfactorios resultados. Hoonine, proyecto musical de la murciana Carmen Alarcón, presentó un nuevo espectáculo que, si bien mantenía gran parte de la esencia de lo que pudimos ver en sus últimos directos, especialmente en lo que respecta a esa capacidad de lograr cotas de hipnosis máximas con los recursos mínimos, sonó más visceral, directo, bailable y rabioso. Incluso en los momentos más calmados del notable repertorio, la artista local supo extraer toda la fuerza y alma de una electrónica que arropa y desafía con la misma solidez. Un primer concierto que prendía la mecha de la ilusión, que importante es iniciar la ruta con buen pie, y que encontró una formidable continuación en Mujeres, banda que inauguró a lo grande el escenario ElPozo King Upp con un directo que provocó la rendición de cualquier tipo de duda traviesa sobre si se encuentran en su momento de mayor inspiración. Dadme un sí en mayúsculas. Y es que, aunque los barceloneses rescataron con éxito numerosas piezas de sus anteriores discos, hablamos de una admirable trayectoria que supera ampliamente los diez años, fueron los temas más recientes, con ‘No puedo más’ y ‘Diciendo que me quieres’ a la cabeza, quienes marcaron la diferencia en la que terminó siendo una de las grandes actuaciones del viernes. ¡Rock y amistad!

Leyenda Marr

A veces, pocas, basta con citar algunas de las canciones que suenan en un concierto para entender y justificar el entusiasmo con el que uno se dispone a escribir sobre él. Pues bien, en su paso por Murcia, además de temas de su carrera solista como los estupendos ‘Spirit power and soul’ o ‘Easy money’, el británico interpretó, entre otras, ‘Panic’, ‘This charming man’, ‘How soon is now’ o, la también conocida como canción más bonita del mundo, ‘There is a light that never goes out’. Efectivamente, su glorioso pasado en The Smiths fue el gran protagonista de un sensacional directo que impactó como un meteorito en el mismo centro del paisaje de la nostalgia. Elegantísimo en las formas, convincente en lo vocal y excelso en el manejo de una guitarra que parecía saber el lugar y momento perfecto para lanzar cada nota, Johnny Marr lució el traje de leyenda en el Warm Up 2024. Realeza.

Treinta años en un suspiro

Del pasado al pasado y recuerdo porque me toca. Tras los conciertos de La Paloma y La La Love You, los cuales funcionaron más por momentos puntuales que como experiencias completas, lo de Los Planetas se presentó como un trayecto completo alrededor de lo vivido. Con motivo del treinta aniversario de su publicación, los granadinos recuperaron ‘Super 8’, su inmortal debut, en un sobresaliente concierto que, contando con un sonido impoluto, logró con rotundidad su primer y casi único objetivo: demostrar la infalibilidad de uno de los discos más influyentes de la historia de nuestra música. De ‘De viaje’ a ‘La caja del diablo’, pasando por ‘Qué puedo hacer’, ‘Jesús’ o la preciosa ‘Estos últimos días’, quedó claro que tres décadas, cuando nos referimos a una obra maestra, pesan lo mismo que un suspiro. ¿El resto de la jornada? Este sábado os espero a esta hora y en el mismo lugar para contároslo. Hasta entonces.

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