Más allá del hábito de Rosalía y de su deseo de Dios, del taquillazo de ‘Los Domingos’ -la historia de una chica de 17 años que se plantea entrar en clausura-, de los llenazos de los conciertos de Hakuna Group Music, y del torrente de ‘influencers’ jóvenes que postean en redes su acercamiento a la fe, muchas iglesias de la Región de Murcia asisten a un inesperado florecimiento espiritual protagonizado por jóvenes, el ya bautizado como ‘giro católico’.
Los mismos adolescentes que despertaron a la madurez confinados frente a la pantalla de su teléfono móvil redescubren la trascedencia, la comunidad y el rito en un acto casi de resistencia -o reaccionario, según quién lo analice- frente al vacío digital. El inesperado regreso a las coordenadas religiosas en medio de un proceso de secularización que muchos anunciaban definitivo parece haber calado en la Región, que siempre fue ‘reserva espiritual’ en mayor medida que otras autonomías españolas.
Espejismo o tendencia, el tiempo lo dirá, el retorno a las celebraciones católicas, a las peregrinaciones, a los retiros y a la misa de centenares de jóvenes murcianos es visible, además de en las redes sociales, en las iglesias de la Comunidad. Movimientos como Hakuna y Efettá se han hecho su hueco en las parroquias de la Región, donde dan muestras del ansia de comunidad de una generación limitada de respuesta espiritual. Un fenómeno que las voces más críticas perciben como reaccionario, y que desde la Diócesis acogen con esperanza.
La ‘hora santa’ del grupo universitario de Hakuna de Murcia se celebra los martes en la parroquia de San Pedro. El movimiento eclesial de moda entre los jóvenes nacido tras Jornadas Mundiales de la Juventud de Río de Janeiro se ha expandido con brío la Región. La entrada de la iglesia murciana es, a las ocho y media, minutos antes de la celebración, un rebullir de jóvenes con mochilas recién llegados de clase, del gimnasio, de la biblioteca. En los salones de la parroquia, Judit y Jorge repasan los acordes de ‘Un segundo’, uno de los ‘banger’ de Hakuna Group Music, banda sonora del movimiento y capaz de congregar a más de 35.000 personas en su concierto en Rivas (Madrid). Judit fue una de ellas. «Voy a todos, en enero hay otro, y las entradas se agotan en cero coma».
La universitaria siempre fue creyente, también su familia, y hace ya unos años que se sumó a los grupos Hakuna. Jorge Madrid, de 20 años y estudiante de Ingeniería Industrial, no creció en ese contexto. Padre ateo, madre no prácticamente, hermana indiferente… su primera señal le llegó precisamente escuchando un tema de Hakuna en pleno ‘scroll’ por Instagram. «Todos tenemos un hueco que solo puede ser llenado por Dios; la fe es una virtud», dice dos años después de haberse sumado a las filas del movimiento Hakuna, exponente del fenómeno socioreligioso del ‘giro católico’. La ‘familia eucarística’, fundada en 2013 por el sacerdote José Pedro Manglano (quien en 2020 dejó el Opus Dei para formar esta corriente), comparte auge con los retiros de Efettá y de Emaús, que conviven con comunidades asentadas en la Región desde hace décadas que no dejan de aumentar y de expandirse, como el Camino Neocatecomunal, que ya cuenta con 300 comunidades en todas las comarcas de la Región.
El regreso a la fe, una respuesta espiritual tras décadas de relativismo e individualismo, para unos; un impulso reaccionario, según otros; y un renacimiento del catolicismo, para la iglesia, nace en cualquier caso entre una generación que encuentra en lo comunitario y el rito certezas frente al «vacío. Basta con que acerquese a la misa del domingo a las ocho en La Ñora para percibir ese rebrotar. La iglesia está llena de jóvenes, cuando hace unos años no era así», defiende el delegado de Enseñanza y Catequesis en la Diócesis de Cartagena, José Ruiz García. Coincide con él el vicario de Evangelización y párroco de Nuestra Señora de la Asunción, de Molina de Segura, José León, quien aprecia en el viraje de la mirada a Dios razones también sociológicas, con la pandemia y el confinamiento como catalizador religioso. «El individualismo, el consumismo, las redes sociales… a los jóvenes les pesa el vacío espiritual; el hombre es un ser capaz de Dios», argumenta el vicario, quien percibe esa efervescencia religiosa en los coros, los grupos juveniles… Es pronto para cifras, coinciden expectantes para conocer la trascendencia del fenómeno, que aún no ha cristalizado en vocaciones en los seminarios. «Ya se verá», aplaza León, quien cree que la canonización del llamado ‘santo centennial’, Carlo Acutis, ha supuesto otro revulsivo.
El vuelco no nace en pleno 2025 de la herencia cultural ni del dogma, sino del «cansancio del vacío», consideran otros sacerdotes. «La soledad virtual ha hecho mella en muchos jóvenes, que buscan, necesitan, encontrar sentido a sus vidas», entiende Luis Emilio Pascual, capellán de la Universidad Católica (UCAM), quien ha asistido al incremento exponencial de universitarios que se suman a las actividades religiosas que ofrece la institución a sus alumnos. «En las misas de diario, antes participaban dos o tres estudiantes. Hoy son una decena. Al retiro de adviento (que se celebra en breve) asistían hace un par de años unos cuarenta alumnos. Este son 72», ejemplifica Pascual, quien ha analizado el giro con los delegados y capellanes de todas las universidades católicas españolas, y ve como el fenómeno se consolida curso a curso.
La complejidad de un mundo imprevisible, entre guerras, crisis, pandemias, tiene también incidencia en esa reconexión con el hecho religioso, con el impulso a aferrarse a algo estable, entienden otros expertos. «Para algunos, puede representar una búsqueda de seguridad frente a la precariedad económica, las relaciones virtuales, los problemas de ansiedad y de salud mental que aquejan a muchos jóvenes», apunta Alejandra Sánchez, orientadora en Educación Secundaria y psicóloga.
Los tiempos de incertidumbres, entiende el portavoz de la Hermandad Obrera de Acción Católica (Hoac) en la Región, Pedro J. Navarro, son propicios. «Ante la situación de inseguridad, de polarización, una respuesta es volver la mirada hacia la dimensión trascendental del hombre».
Miembros del grupo Hakuna de Murcia, en los salones de la iglesia de San Pedro
Nacho García
La presencia pública de lo católico ha adquirido en la Región una visibilidad evidente, con el aumento de las formas de práctica explícitas. Los jóvenes, lejos de mantener su fe en la esfera íntima y privada, hacen visible su religiosidad y la comparten, en redes y en persona, con amigos y conocidos. «Casi todas las semanas vienen chicos nuevos. Todos llegamos aquí invitados por alguien, un amigo, un compañero de la carrera», cuenta Jorge Madrid en la reunión con sus compañeros de Hakuna en San Pedro. Julia asiente a su lado, y relata, al terminar el ensayo de los temas que cantarán esa noche, como su compañera de piso «me habló de la ‘hora santa’, y un día le acompañé… y me quedé. Nadie en mi entorno ni en mi familia es creyente», cuenta la universitaria.
«No les avergüenza decir que son cristianos, lo viven con orgullo. Lo que parecía antiguo, superado, se vuelve a visibilizar», apunta el delegado de Enseñanza de la Diócesis. Y lo que para otras generaciones fue un doctrina heredada y de contexto, es para muchos ‘centennials’ un acto de rebeldía.
La X de la Iglesia
316.625
murcianos
marcaron la ‘X’ a favor de la Iglesia Católica en su declaración de la renta, lo que representa el
41,87%
de los declarantes
en la Región, lo que supone un aumento del
3,61%
respecto al año anterior
La secularización de España, de occidente, es, para el filósofo Antonio Campillo, perfectamente compatible con la mayor presencia social de un sector minoritario del catolicismo que vive su fe de forma ostensible. Para el pensador y colaborador honorario de la Universidad de Murcia, el supuesto ‘giro católico’ es solo «un espejismo. El proceso de secularización en Europa, en el mundo, sigue avanzando. Hemos entrado en la fase que el historiador y demógrafo francés Emmanuel Todd denomina ‘grado cero’ de religiosidad. cuando las prácticas tradicionales desaparecen en gran medida, evidenciado por la desaparición del bautismo, la adopción generalizada de la cremación en lugar del entierro y el matrimonio entre personas del mismo sexo, por ejemplo».
La secularización de la sociedad española es, para Campillo, un proceso «general e irreversible». Lo que a su vez puede provocar, y así intuye el filósofo que está ocurriendo, es una corriente reaccionaria. «Una reactivación conservadora y ‘neocon’ ligada a la derecha. Pero al final estamos hablando de movimientos reactivos muy acotados, similares a las reacciones que ha recibido el avance del feminismo en los últimos años», advierte Antonio Campillo.
La Hermandad Católica Obrera (Hoac), el sector más progresista de la Iglesia, echa de menos que los nuevos movimientos de jóvenes católicos no se adentren en la doctrina social de la Iglesia. «Se potencia la emoción, el calor, pero se echa en falta la vinculación con lo social, con la mirada al otro», reivindica Pedro J. Navarro, portavoz de la Hermandad Obrera de Acción Católica en la Región.
El sacerdote Joaquín Sánchez, activista, también percible la ausencia de una mayor presencia de la doctrina social de la Iglesia en las nuevas comunidades. «Si crees en la encarnación de Dios en los más desfavorecidos, al final supone entrar en conflicto con las élites políticas y religiosas, y quizá van buscando algo que no les complique tanto la vida. En la Religión encuentran un sentido más global a la vida, un espacio afectivo, pero los fines sociales de la Iglesia no están tan presentes», reflexiona el sacerdote.
Devoción pop: el viraje religioso de la cultura marca tendencia
Lo católico está de moda, y los creadores que marcan vanguardia han detectado que la estética religiosa vende. La dimensión ‘cool’ más superficial de la religiosidad se ha hecho visible entre una generación que vive y comunica su fe de manera que resulta atractiva para sus coetáneos, y la convierte en cercana para los jóvenes habían permanecido ajenos a la Iglesia.
Rosalía, Daddy Yankee, Carlo Acutis
y un concierto de Hakuna Group Music.
Rosalía, Daddy Yankee, Carlo Acutis
y un concierto de Hakuna Group Music.
Rosalía, Daddy Yankee, Carlo Acutis y un concierto de Hakuna Group Music.
De Carlo Acutis, el primer santo ‘influencer’ de la iglesia católica al que el Vaticano elevó a los cielos tras atribuirle el milagro de curar a una joven costarricense, la imaginería religiosa ha vuelto con fuerza y mensaje. El beato en chándal y ‘centennial’ es un referente para las nuevas generaciones de cristianos, que peregrinaron en masa a Roma para asistir a su canonización el pasado septiembre. A la conversión anunciada en pleno concierto del regetonero Daddy Yankee, el intérprete de ‘Gasolina’. «A todas las personas que me siguieron, sigan a Jesucristo, que él es el camino, la verdad y la vida», anunció a su público en 2023.
La religión católica ha definido durante siglos una de las estéticas más potentes, en estado de gracia para una Rosalía envuelta en un hábito de monja y con aureola de santidad teñida en la melena. No es solo estética: «Dios es el único que puede llenar los espacios si tú tienes la predisposición, la actitud y la manera de abrirte para que eso pueda pasar», ha hecho público la artista más global y trascendente del país. Las proyecciones de ‘Los Domingos’, que sigue en cartel en la Región desde hace semanas, acaban entre aplausos rendidos a la historia de una adolescente que quiere entrar en clausura.
Hakuna Group Music, el grupo católico que explota Spotify, lo reventó con más de 36.000 asistentes a su concierto en Rivas Vaciamadrid. El grupo cristiano, que vive su éxito como «un soplo de Dios», es otro exponente, con sus grandes cruces en el escenario, del renovado poder de la simbología religiosa entre los jóvenes.
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Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : Catolicismo 'centennial' en el despertar religioso: la generación de Rosalía vuelve su mirada hacia la espiritualidad