La cabalgata más peleada llena de ilusión y magia las calles de Cartagena

La cabalgata más peleada llena de ilusión y magia las calles de Cartagena

Sábado, 3 de enero 2026, 21:26

Comenta

Cartagena se negó a perder la noche más mágica del año y, este sábado, sacó finalmente a la calle su cabalgata de Reyes Magos, marcada por la incertidumbre meteorológica y por una decisión tomada casi al límite. La amenaza de la borrasca ‘Francis’, con frío y lluvia sobre la comarca, obligó a rehacer planes y a reducir parte de los espectáculos, pero no consiguió apagar la expectación de un público que llenó el recorrido desde el puerto hasta el corazón del casco histórico.

El desfile arrancó en el entorno del Muelle con el estruendo alegre de la batucada D’Akokan, que puso ritmo y calor a una tarde desapacible, seguida por la poderosa imagen de un dragón metálico que avanzaba entre fuego, malabares y zancudos, creando una atmósfera de fantasía industrial. A partir de ahí, la cabalgata se convirtió en un mosaico de escenas pensadas para el asombro infantil: el circo clásico revivió en la carroza Magic Circo, con los niños de San Ginés; Lego y Aladdín aportaron color y referencias al cine familiar; y las bandas de música locales fueron marcando el paso con un repertorio que acompañó todo el recorrido.

12
carrozas

participaron en el cortejo, que contó con presencia de empresas locales, asociaciones de vecinos y espectáculos de producción nacional que sí pudieron acudir a la ciudad pese al escaso margen de tiempo obligado para sortear el mal tiempo.

La Murga Teatro, alma creativa del desfile, dejó su huella en varias intervenciones muy celebradas. Los Carboneros arrancaron risas al repartir, de forma simbólica, carbón a quienes no se habían portado del todo bien, mientras que el universo de Ratatouille transformó las calles en una cocina gigante poblada de verduras descomunales y ratones cocineros. No faltaron los guiños a la aventura con los espectáculos de estética steam punk y los personajes inspirados en Julio Verne, ni el sobresalto controlado que provocaron los dinosaurios de Jurassic Park, que avanzaban entre el público acompañados de sus crías.

Las carrozas de seda y luz aportaron el lado más poético y visual del desfile: bosques encantados, selvas exuberantes, relojes gigantes, unicornios y figuras luminosas desfilaron por la calle Mayor hasta desembocar en la plaza del Ayuntamiento, donde el ambiente era ya de celebración colectiva. Asociaciones vecinales, patrocinadores y empresas locales se mezclaron en un cortejo que, pese a las dificultades, logró mantener una imagen cuidada y variada.

Dulce remate

Ya en la recta final, la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar, recibidos entre aplausos y móviles en alto, puso el broche a una cabalgata que supo reinventarse sin perder su esencia. Tras el desfile, la tradición se impuso con la merendola popular y el reparto del roscón, pasadas las siete de la tarde. Una noche distinta, condicionada por el tiempo, pero en la que Cartagena volvió a demostrar que la ilusión, cuando es compartida, siempre encuentra su camino.

Enlace de origen : La cabalgata más peleada llena de ilusión y magia las calles de Cartagena