
El nombre de Delcy Rodríguez, la nueva figura clave sobre la que ahora pivota el futuro de Venezuela tras lo dicho por Donald Trump, se … ha hecho moneda común en España mucho antes de la captura este sábado de Nicolás Maduro. Hace ya casi seis años que irrumpió con fuerza en el convulso contexto político nacional. Pero su notoriedad a este lado del Atlántico no se debe ya a su papel como mano derecha de Maduro, sino, sobre todo, a su misterioso y ya famoso viaje al aeropuerto madrileño de Barajas el 20 de enero de 2020 cuando tenía vetado entrar en el espacio Schengen. Un periplo que se llenó de aún más incógnitas al conocerse que aquella escala fue organizada por Víctor de Aldama, el conseguidor confeso de la trama corrupta ‘Koldo-Ábalos’.
Los informes que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha ido remitiendo desde febrero de 2024 a los tres jueces concernidos en las investigaciones sobre esta vasta red corrupta (Santiago Pedraz e Ismael Moreno en la Audiencia Nacional y Leopoldo Puente en el Supremo) han revelado no solo que el exministro de Transportes José Luis Ábalos avisó a Pedro Sánchez de la inminente llegada de la mandataria a España, a pesar de su prohibición de entrar en la UE. También que la nueva número dos del régimen chavista se comunicaba aquel 2020 con mucha intimidad, a través de un sistema de mensajería de alta seguridad denominado Threema, con De Aldama y, mediante WhatsApp, con Koldo García.
Los mensajes incautados al primero han puesto de manifiesto que el empresario decía hablar en nombre del Gobierno cuando pactó con Delcy una excusa —un viaje a Fitur, la feria de turismo— para su aterrizaje en Madrid. Los wasaps del segundo han desvelado que Koldo también se mensajeaba personalmente con la vicepresidenta (que le llamaba «K») y que ésta recibió al exasesor de Ábalos en Caracas en octubre de 2021, tres meses después de que el exministro dejara el Gobierno y la Secretaría de Organización del PSOE.
La sombra de Rodríguez, por tanto, se extiende mucho más allá en el tiempo de aquella visita a Madrid, que, según ha confesado De Aldama, incluía su estancia en un lujoso chalé secreto en el barrio de Salamanca y una cena con el propio Sánchez, Fernando Grande-Marlaska, Salvador Illa, Teresa Ribera y José Luis Ábalos; los cuatro últimos, titulares de los ministerios de Interior, Sanidad, Transición Ecológica y Transportes.
Petróleo Boscán
Pero al margen de las revelaciones de De Aldama sobre esa visita, la UCO lleva meses investigando las posibles relaciones de la megatrama ‘Ábalos-Koldo’ con la supuesta exportación ilegal de crudo venezolano. Las miradas de la Guardia Civil se centran en el petróleo pesado Boscán, procedente del estado de Zulia, y en su refinado y venta a través de terceros países para eludir el embargo al régimen bolivariano.
El pasado verano, el juez Moreno, instructor primigenio en la Audiencia Nacional de lo que en principio fue solo el ‘caso Koldo’, remitió a Pedraz, encargado a su vez de la causa por el fraude en hidrocarburos, todos los mensajes que Koldo envió a Delcy Rodríguez sobre su viaje a Caracas en 2021. Moreno —explican fuentes de las investigaciones— se desprendió de todos estos mensajes porque concluyó que no tenían que ver con la trama corrupta vinculada a la obra pública y otras irregularidades y sí con el supuesto tráfico irregular de los citados hidrocarburos, pesquisas que se están ampliando bajo la dirección de Pedraz.
A la UCO le ha sorprendido la familiaridad que rezuman los mensajes de Koldo con la vicepresidenta de Maduro, pero no que el exasesor mantuviera contactos en el país caribeño. Ya se conocía que el antiguo portero de prostíbulo —según uno de los audios descubiertos en sus dispositivos— ofreció a Ábalos, el 9 de abril de 2019, una comisión de 500.000 euros al mes durante tres años por parte de una petrolera del país caribeño.
No son estas, sin embargo y con todo, las primeras pistas de las supuestas conexiones del ‘caso Ábalos’ con tramas petrolíferas venezolanas. La Guardia Civil ya señaló en sus informes que el régimen bolivariano estuvo involucrado en el origen de la compra de un chalé de lujo para el disfrute del exministro en La Línea de la Concepción (Cádiz). La investigación reveló que De Aldama y un grupo de destacados chavistas iniciaron juntos las gestiones para hacerse con el inmueble, aunque finalmente la operación se frustró.
En aquellos tratos para agasajar con una casa de veraneo al exministro participó, entre otros y según la UCO, José Henrique Rodríguez Guillén, muy próximo a Delcy Rodríguez y a Maduro, y que fue presidente de una compañía socia estratégica de la empresa pública Petróleos de Venezuela (PDVSA).
PDVSA ya había aparecido anteriormente en las investigaciones. El sumario que instruye Pedraz incluye un atestado que revela que el 12 de agosto de 2024, medio año después de que De Aldama fuera arrestado por primera vez en el marco de la hoy ya ‘trama Ábalos-Cerdán-Koldo’, el conseguidor pidió a Luis Alberto Escolano, su amigo, socio y supuesto testaferro, que custodiara un sobre.
Y ahí vuelve a proyectarse la sombra de Rodríguez en la red corrupta que salpica al PSOE y al Gobierno. La fotografía de ese sobre, que consta en las diligencias, lleva un matasellos «correspondiente a la Vicepresidencia de la República Bolivariana de Venezuela», lo que certifica que el propio empresario español recogió en persona en Caracas ese enigmático envío. Dicho envoltorio había sido remitido previamente a la número dos de Maduro por Manuel Quevedo Fernández, entonces «ministro del Poder Popular del Petróleo» y presidente de PDVSA.
Según la UCO, Delcy Rodríguez entregó a De Aldama ese sobre el 20 de febrero de 2020. Exactamente ese mismo día, Caracas dio luz verde a una enorme operación de venta de seis millones de crudo Boscán por un valor cercano a los 250 millones de dólares, que, sin embargo, nunca llegó a cerrarse.
Vuelo con Zapatero
El pasado septiembre, tras conocerse los mensajes de Koldo a Delcy, De Aldama incluyó como pieza clave en estas brumosas relaciones con el Gobierno de Maduro a José Luis Rodríguez Zapatero. El conseguidor afirmó que la ‘mujer fuerte’ del régimen bolivariano le pidió que trasladara en su avión privado a Zapatero, al tiempo que aseguró haber asistido junto al expresidente del Gobierno español a «varias reuniones celebradas» en el país latinoamericano. Además, en otra de sus múltiples y recientes intervenciones, De Aldama ha vinculado a Zapatero con el contenido del sobre marrón.
El 7 de febrero de 2020, apenas 18 días después del viaje a Barajas, el exmandario socialistas fue recibido en Caracas por la propia Rodríguez y por el presidente bolivariano. Según ha relatado Ábalos en las últimas semanas, la dirigente venezolana pidió aquella noche en el aeródromo madrileño «que se le dejase estar unas horas» para «ver a Zapatero fuera del aeropuerto».
Ese polémico periplo que acabó en Barajas fue organizado personalmente por De Aldama. Al empresario se le incautó documentación sobre la compra, en aquellos días, de 68,5 millones de dólares en oro procedente de las reservas venezolanas, cuyo paradero sigue siendo un misterio.

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Enlace de origen : La sombra de Delcy Rodríguez planea desde hace seis años sobre la corrupción en España