Al menos 32 militares cubanos fallecieron el sábado mientras intentaban proteger al presidente Nicolás Maduro, según han reconocido en las últimas horas los gobiernos de … Caracas y La Habana. Este reconocimiento tiene varias implicaciones, como la tradicional implicación de la dictadura castrista a la hora de proteger a sus aliados en Hispanoamérica. Los militares cubanos no solo se demostraron incapaces de repeler el asalto de las tropas norteamericanas a la residencia de Maduro, sino que también fueron incapaces de prevenir las traiciones y los fallos de seguridad que permitieron llevar a cabo la operación sin ningún tipo de problema.
Cuba había sido desde los años 60 y 70 el país que garantizaba a sus aliados un nivel de protección que se creía superior al que podían prestarle sus propias fuerzas de seguridad. La Habana jugó siempre un papel ambivalente en este tipo de cuestiones, ya que estaba dispuesto a proteger a sus amigos ideológicos, pero esa labor tenía como contraprestación que los países apoyados sirvieran como base para extender la revolución cubana y se permitiese a militares de la isla acceder a parcelas del poder. En los tiempos de la Guerra Fría, esta labor de asistencia a países amigos se complementaba con la ayuda a grupos guerrilleros en aquellos países que estaban fuera de la órbita soviética.
Palacio de la Moneda
Uno de los primeros casos en los que se vio este apoyo cubano fue el Chile de Salvador Allende. Cuando el presidente 11 septiembre de 1973 se refugió en el Palacio de la Moneda tras el golpe de Estado de Pinochet, uno de los hombres que le acompañaba era Patricio de la Guardia, un militar cubano cercano al propio Fidel y encargado de misiones especiales. Dado que el militar castrista fue una de las últimas personas que vio con vida a Allende antes de que se suicidara, durante años se especuló falsamente con que fuera el propio Patricio de la Guardia el que había acabado con la vida del presidente de Chile.
La presencia de este militar confirmó la penetración de los agentes castristas en el Gobierno chileno. Este hecho, sin embargo, se conocía al menos desde un año antes. En marzo de 1972 se había producido el incidente denominado ‘los bultos cubanos’, en el que policías chilenos descubrieron que en las bodegas de un avión de Cubana de Aviación llegaban armas para el equipo de Salvador Allende, camufladas entre otros productos. Cuba intentó apoyar también en 1986 la actividad del grupo terrorista chileno FPMR. De nuevo, el propio Patricio de la Guardia intervino en el envío a la localidad costera de Carrizal Bajo de varias embarcaciones con miles de fusiles, ametralladoras y otras armas. El alijo fue detectado por las fuerzas de seguridad de la dictadura chilena. Patricio de la Guardia sería condenado a cadena perpetua por la dictadura castrista por sus relaciones con el ‘cartel de Medellín’. Su hermano Antonio y el general Ochoa fueron fusilados como responsables de abrir las puertas de Cuba al narcotráfico de Pablo Escobar.
Sandinismo
La influencia cubana en Gobiernos de la ultraizquierda hispanoamericana reapareció en 1979, después de que el marxista Maurice Bishop diera un golpe de Estado en la pequeña isla de Granada, en el Caribe. Cuba envió enseguida a un grupo de asesores que se encargó de proteger a Bishop y comenzó a construir instalaciones militares en la isla. En octubre de 1983 el Ejército de Estados Unidos invadió la isla. Un total de 24 soldados cubanos fallecieron en enfrentamientos con las tropas norteamericanas.
En esas mismas fechas, la dictadura castrista se volcó en apoyar a la revolución sandinista que acababa de triunfar en Nicaragua. Castro envió al país centroamericano a Andrés Barahona, también conocido con los alias de René Montero o Iván. Este guerrillero, que acompañó al Che a Bolivia aunque lo abandonó antes de la emboscada que acabó con la vida del revolucionario, llegaría a ser el responsable de los servicios de inteligencia del recién creado Gobierno Sandinista. El militar cubano dejó el país tras la derrota en las urnas del régimen sandinista en 1990.
La intervención de Cuba en países latinoamericanos continuaría tras la llegada al poder de Hugo Chávez, en 1990. Fidel Castro envió centenares de asesores al Gobierno bolivariano, al tiempo que conseguía un acceso especial al petróleo venezolano. Los cubanos accedieron a órganos de poder. Maduro, al igual que lo había hecho Chávez, se rodeó de agentes de la isla y confió en ellos su máxima seguridad, en el convencimiento de que contaría con más lealtades que en dirigentes de la propia Venezuela.
No obstante, dentro del organigrama de seguridad del presidente, la coordinación de su seguridad recaía en el venezolano Juan Escalon, un militar que también había sido responsable de proteger a Hugo Chávez. Diversas fuentes de Caracas especularon el sábado con la muerte de Escalona en los mismos tiroteos en los que fallecieron los 32 soldados cubanos. Esta información fue desmentida ayer, cuando el propio Escalona acompañó a Delcy Rodríguez en su toma de posesión como presidenta de Venezuela.

Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : ¿Por qué Maduro se rodeó de guardaespaldas cubanos? 32 de ellos murieron en el asalto