El Real Murcia, un grande sin hogar propio que trabaja de prestado desde hace 6 años

El Real Murcia, un grande sin hogar propio que trabaja de prestado desde hace 6 años

De forma ancestral, la supervivencia de los pueblos nómadas ha estado ligada a la disponibilidad de recursos en uno u otro lugar. Siempre dependientes del entorno, en una migración perenne con las necesidades por brújula y la adaptación como esencia. Pero el trigo domesticó al ser humano hace unos 10.000 años y, desde hace poco más de un siglo, tenemos a bien reunirnos cada dos domingos en torno a un rectángulo de césped y un balón. La peregrinación al feudo de turno en cada civilización no excusa una vida sedentaria, pero todavía quedan reductos de esos pueblos errantes. Dejando de lado a los nuevos nómadas digitales y sus siete pasos para alcanzar la libertad financiera; poco tienen que ver los tuaregs del Sáhara, los zíngaros en Europa o los beduinos del desierto con los jugadores del Real Murcia, salvo por un detalle significante. Todos ellos comparten la ausencia de una residencia fija, movidos por esa búsqueda de condiciones favorables para su supervivencia.

Enlace de origen : El Real Murcia, un grande sin hogar propio que trabaja de prestado desde hace 6 años