
No hay techo. La onza de oro sigue imparable en su camino alcista acumulando una revalorización del 18% este año, tras dispararse ya un 64% … en 2025. El metal amarillo consolida su posición como activo refugio frente a la volatilidad, y su cotización supera por primera vez en la historia los 5.000 dólares. «Sin duda, hay razones de peso para que se convierta en un activo estructural para las carteras, tanto de inversores privados como institucionales o Estados», explican los analistas de Schroders.
Las tensiones geopolíticas desatadas por Donald Trump están detrás de este aumento de la demanda de activos seguros por parte de los inversores. Pero este lunes hay un factor que se suma a esa entrada de dinero que mantiene al oro la mejora inversión de este inicio de ejercicio: la fuerte revalorización del yen japonés en medio de rumores que apuntan a una posible intervención conjunta de Japón y la Reserva Federal (Fed) de EE UU en el mercado de divisas para estabilizar el tipo de cambio.
Un movimiento que presiona a la baja al billete verde y, por tanto, impulsa la demanda de activos como el oro (que cotiza en dólares y es así más asequible para los inversores en otras divisas). En concreto, el dólar encadena este lunes su tercera jornada consecutiva de caídas, hasta mínimos desde septiembre, con el yen disparado a su nivel más alto en dos meses.
«De cara al futuro, se espera que la caída de los rendimientos reales, los movimientos monetarios y los riesgos geopolíticos sigan influyendo en los precios del oro», apuntan los expertos. «Aunque el metal no ha servido de forma constante como cobertura fiable durante las recientes caídas del mercado, sigue ofreciendo importantes ventajas de diversificación en las carteras multiactivos gracias a su baja correlación con los activos tradicionales y a su potencial para mejorar modestamente la rentabilidad a largo plazo», añaden.
«En un panorama geopolítico cada vez más fragmentado, el oro destaca como un activo con una resistencia única», explica Schroders en un reciente informe. A su juicio, y a diferencia de los bonos del Estado, que están intrínsecamente vinculados a los riesgos políticos y crediticios de los soberanos que los emiten, el oro es una reserva de valor no soberana. «Esta independencia lo hace especialmente atractivo para las instituciones oficiales y los inversores que buscan diversificación en un mundo multipolar», analizan.
A la incertidumbre geopolítica, se se suma la esperada decisión de Trump en torno a quién sustituirá a Jerome Powell al frente de la Fed, justo en una semana en la que el organismo afronta una nueva reunión clave, no tanto por la decisión sobre política monetaria (no se esperan ajustes en los tipos de interés), sino por las pistas que la institución pueda ofrecer en torno al futuro del precio del dinero.
«Los renovados ataques a la independencia de la Fed, en medio de las citaciones al presidente Powell, siguen lastrando al dólar estadounidense. Las preocupaciones sobre la fiabilidad de EE UU como socio geopolítico, en medio de las amenazas de Trump de arrebatar Groenlandia a un aliado cercano de la OTAN (antes de ceder posteriormente en Davos), han golpeado aún más al dólar», apunta Thomas Hempell, responsable de macroeconomía e investigación de mercados de Generali AM (parte de Generali Investments). Sin embargo, estos expertos consideran que, en términos reales efectivos, el dólar sigue siendo caro.

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Enlace de origen : El oro supera los 5.000 dólares por primera vez ante el riesgo geopolítico y la debilidad del dólar