
A punto de cumplirse tres meses de la dimisión de Carlos Mazón, el expresidente de la Generalitat Valenciana sigue siendo un lastre del que no consigue deshacerse Alberto Núñez Feijóo … . El líder nacional del PP se enfrentó este lunes en el Congreso a los topetazos de los portavoces de los grupos parlamentarios en la comisión que investiga la tragedia de la dana, que el fatídico 29 de octubre de 2024 se llevó por delante la vida de 230 personas en la Comunitat Valenciana. Una suerte de ring, donde el jefe de la oposición recibió, esquivó y devolvió golpes, con fuertes encontronazos con el representante de EH Bildu, Oskar Matute, al que echó en cara los «asesinatos de ETA»; con el de Esquerra, Gabriel Rufián, al que acusó de ser «valiente» con el presidente dimitido pero «muy cobarde» con los responsables del Ejecutivo de Pedro Sánchez; e incluso con la presidenta de la comisión, la diputada del PSOE Carmen Martínez, que le llegó a llamar al orden y le recriminó «no respetar» su presidencia. «¿Usted me va a respetar a mí o no?», se fajó Feijóo.
Casi tres horas de bronca -salpicadas en algún pasaje por el desastre ferroviario de Adamuz-, en las que el expresidente de la Xunta aprovechó para cargar contra la gestión en la catástrofe valenciana del Ejecutivo de Sánchez, sobre quien ha colocado toda la responsabilidad, mientras defendía que él cumplió con su «deber» y que volvería a actuar de la misma forma; y mientras los portavoces cargaban las tintas contra él y le acusaban, incluso, de ser «cómplice» de las muertes en la riada. «¿Qué es lo que ustedes quieren? ¿Encontrar responsabilidades o hacerme a mí una sesión de control?», les inquirió el compareciente, quien a su entrada en la comisión ironizaba con que la sesión se iba a permitir «ir ensayando» para cuando llegue a la Presidencia del Gobierno.
Feijóo se desmarcó de la gestión de Mazón incidiendo en su argumento tras la tragedia: que «ninguna de las administraciones estuvieron al nivel exigible». Pero recordó que el exdirigente autonómico del PP presentó su dimisión justo después del funeral de Estado por el primer aniversario de la catástrofe. No lo hizo antes, justificó, para no salir corriendo como hizo, a su juicio, el Gobierno de Sánchez, al que reprochó una vez más haberse «inhibido» en los momentos críticos. En su opinión, el Ejecutivo se erige uno de los «máximos responsables» de la crisis junto con la Confederación Hidrográfica del Júcar por su «falta de información adecuada y puntual» sobre la riada y por no estar «ni en el Cecopi» ni dándole «información al Cecopi».
Una emergencia nacional «de libro»
En su tensa comparecencia, Feijóo se reafirmó en su testimonio ante la jueza de Catarroja, ante la que reiteró su convicción de que la dana «era una emergencia nacional de libro» que habría requerido de que así la decretara el Gobierno. Sin embargo, negó que su condición de líder nacional del PP le facultara para forzar a Mazón a dar ese paso, el de la petición, que el expresident no dio. «Quien tiene que declarar la emergencia nacional es el presidente del Gobierno», respondió a la diputada de Compromís Agueda Mico, quien le acusó de ser «tan culpable como Mazón» de las muertes en la Comunitat Valenciana. «Las decisiones del señor Mazón se ejercen con las competencias que le corresponden al señor Mazón. Sobre esas cuestiones no tengo ninguna autoridad, ni yo ni nadie», se zafó.
El jefe de los populares recordó que es el único líder nacional en entregar sus mensajes con el expresidente valenciano aquel día, que no se le han solicitado al jefe del Ejecutivo, quien tampoco ha comparecido aún en la comisión que investiga la tragedia. «Los únicos que han admitido responsabilidad por la dana es la Generalitat, y el Gobierno que es el máximo responsable, que tenía competencias exclusivas, no ha asumido ninguna responsabilidad», se revolvió en respuesta al portavoz de Junts, Josep María Cervera.
El líder del PP admitió a preguntas de Podemos que no sabía dónde se encontraba Mazón antes de que intercambiasen el primer mensaje de Whatsapp a las 19:59 horas de la fatídica tarde del 29 de octubre, momento en que mandatario valenciano aún no había llegado al Cecopi tras su larga comida en El Ventorro. Momento que aprovechó para deslizar que esa noche, mientras se cruzaba mensajes con su barón autonómico, estaba en un acto en el Palacio Real con varios miembros del Gobierno. Poco después, desde Génova aclaraban que se encontraba en la gala de los premios ’20 minutos’ junto con el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, y la actual ministra portavoz, Elma Sáiz. «La presencia del ex jefe de gabinete de Pedro Sánchez en ese acto es una muestra muy gráfica de cómo de preocupado estaba el Gobierno la noche del 29 de octubre de 2024», arguyeron.
Agrios cara a cara
A medida que avanzó la comparecencia fueron subiendo los decibelios entre Feijóo y sus contrincantes. «Me dice si amparo a un presidente de comunidad la misma persona que ampara a Otegi, que asesinó a mis compañeros durante años», le espetó al portavoz de EH Bildu, Oskar Matute, al que le echó en cara que «le hable de verdades y mentiras» después de los más de 800 asesinatos que lleva a sus espaldas «la organización terrorista que usted respalda».
El cara a cara con Rufián no defraudó. El dirigente catalán acusó a Feijóo de amparar «a un homicida y a su psicópata durante un año», en alusión a Mazón. «No se puede ser más demagogo», le apuntó el expresidente gallego, a la par que reprochó a Rufián ser «valiente con un presidente autonómico dimitido» mientras «mantiene» al Ejecutivo «acusado de más casos de corrupción». «Si yo fuera miembro del Gobierno, usted me habría traído un trozo de carril al Congreso y la habría dejado en mi escaño», le espetó al dirigente republicano.
La tensión continuó con la diputada del PSOE, Marta Trenzano, que cuestionó la «indigna actuación» de Feijóo por no salir a corregir a Mazón, que «no se preocupó» de la situación de la dana hasta las 20.00 horas de aquel 29 de octubre. El único balón de oxígeno le llegó al líder del PP de Vox. Su portavoz Ignacio Gil Lázaro evitó en esta ocasión lanzarse al cuello y se limitó a exigir una «moción de censura instrumental» contra Sánchez para convocar de forma inmediata elecciones generales. «Creo que Vox hoy no se equivoca», agradeció Feijóo.
El PP «satisfecho»: «Los ha dejado en evidencia»
Alberto Núñez Feijóo salió este lunes «satisfecho» de la cita en el Congreso, aunque cree que «debería de ser más amplia» y criticó a EH Bildu y a ERC con cuyos portavoces tuvo sendas agarradas. «Cualquier persona que tenga corazón o memoria respondería como yo», dijo sobre Matute. Más duro se mostró con Rufián, al que recriminó «esa superioridad moral» mientras «echa una mano» al ministro de Transportes y critica al mismo tiempo la gestión de la dana.
«Feijóo ha destrozado al mirlo blanco de la izquierda rupturista», señalan fuentes del gabinete del líder popular, que ironizan con que Yolanda Díaz «respira aliviada tras el fracaso de Rufián». «Los ha dejado en evidencia», se jactan en el equipo de Feijóo. Prueba de ello, señalan, es que el portavoz de Esquerra acabase abandonando la comisión tras su tenso rifirrafe.

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Enlace de origen : La comparecencia de Feijóo por la dana en el Congreso se convierte en una batalla campal