
Tras un largo proceso de desapalancamiento, las familias españolas vuelven a tirar con fuerza del crédito bancario para hacer frente a la compra de vivienda … o al gasto para consumir. El entorno de bajos tipos de interés ha facilitado también que los bancos abran el grifo y, según datos del Banco de España publicados este lunes, el crédito recibido por los hogares aumentó el pasado año en un 4,5% hasta consolidar un saldo total de 715.884 millones de euros.
Se trata de 27.714 millones de euros más respecto al cierre de 2024 y, lo más importante, la mayor subida desde finales de 2008, en pleno estallido de la burbuja inmobiliaria. En 2025, el saldo vivo en hipotecas creció en 18.936 millones de euros, un 3,9%, hasta los 517.041 millones de euros. Pero mucho más intenso fue el crecimiento del crédito al consumo, disparado un 11,87% (10.813 millones de euros más) hasta niveles nunca vistos de 116.067 millones. Este proceso se está desarrollando en un entorno de mayores rentas que, aunque no logra compensar en muchos casos el alza de precios de los últimos años, sí deja un mejor balance en el sector, con la morosidad completamente controlada en mínimos del 2,69% y una ratio de endeudamiento sobre PIB en mínimos desde el año 2000 gracias al crecimiento de la economía.
Pese a ello, el Banco Central Europeo (BCE) no quiere que se repitan errores del pasado y, ante las primeras señales de un boom crediticio pocas veces visto antes, ha puesto el foco en los criterios de concesión que aplican las entidades, no para vetarlos, sino para vigilarlos de cerca y, en caso de detectar irregularidades, aplicar posibles sanciones.
¿Carteras deficitarias?
Algunos directivos bancarios ya han reconocido en público que existen entidades que están apurando al límite no tanto con los criterios de concesión, sino con los tipos aplicados en los préstamos, en este caso del segmento hipotecario. Gloria Ortiz, consejera delegada de Bankinter, llegó de hecho a advertir del riesgo de que parte del sector esté generando carteras deficitarias en este mercado, con intereses que apenas superan el 2% a plazos largos, de 30 años, lo que puede suponer una amenaza a medio plazo si cambia el ciclo monetario y económico.
En este entorno, el BCE se ha lanzado a realizar una «revisión horizontal» de los bancos supervisados para comprobar cómo conceden los préstamos, qué tipo de información requieren a sus clientes o cómo fijan el precio final de los mismos para que este sea acorde a los riesgos existentes. Es decir, se trata de analizar los datos, no de hacer un examen con riesgo de suspenso para el sector. «De ahí sí que se espera que salgan unas mejores prácticas, pero es un proceso que puede durar dos o tres años; Otra cosa es que, tras la revisión, haya bancos que reciban inspecciones insitu sobre la materia, y ahí sí puede dar lugar a acciones supervisoras o multas temporales hasta que lo subsanen», explica Mariano Lasarte, socio del sector financiero de KPMGen España.
Lasarte indica a que, una vez metido en materia y si se identifica una debilidad, «el BCE tiene varias posibilidades», entre las que también está pedir más capital, aunque aún se desconoce el método que se aplicará.
En todo caso, el proyecto ya está en marcha, reflejando la preocupación que existe por que las entidades –no solo españolas, también europeas– concedan crédito sin que el mismo esté ajustado a los riesgos existentes.
El movimiento llega en un momento clave en el que las hipotecas en España se sitúan entre las más baratas de la zona euro –con un tipo medio del 2,63% frente a la media del 3,3% en la región–, con el Banco de España advirtiendo también de la posibilidad de imponer límites a estos préstamos, según le permite la regulación.
En el caso concreto de préstamos para vivienda, la institución podría establecer límites sobre determinadas ratios, como el denominado LTP –que compara el importe medio de las nuevas operaciones respecto al valor de compraventa de la vivienda– o el LTI, que compara el préstamo con los ingresos, así como los plazos máximos admisibles en las nuevas hipotecas, entre otros.

Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : El BCE vigila la concesión de crédito, que en España crece al mayor ritmo desde 2008 para las familias