
La exprimera dama Jill Biden siempre supo que su primer matrimonio en 1970 con su amor de la universidad, Bill Stevenson, fue lo que ella … misma llamó en su biografía «un error de juventud». La vida le ha dado la razón.
Su exmarido, con el que solo estuvo casada durante cuatro años, entre 1970 y 1974, se encuentra ahora en una prisión de Delaware acusado de asesinar a su segunda esposa, Linda, a la que la policía encontró hace más de un mes inconsciente en su salón. Un gran jurado ha decidido los cargos tras una extensa investigación, mientras el juez ha fijado la fianza en medio millón de dólares. La cantidad ha resultado inasequible para el hostelero que perdió su negocio hace poco más de un año: el bar que montó con la ahora ex primera dama, Stone Balloon Club, que con el tiempo pasó a convertirse en un restaurante.
Biden, que entonces estaba registrada con el apellido de su primer marido -Jill Stevenson- reclamó durante su divorcio la mitad del negocio que ayudó a montar, pero el juez se lo negó. Afortunadamente para ella, al año siguiente, mientras hacía trabajos de modelo para ganarse la vida, se casó con el que sería senador de Delaware y acabaría convirtiéndose en presidente de EE UU. Junto a él estudió magisterio, un trabajo vocacional que no dejó ni cuando vivieron en la Casa Blanca.
«Éramos jóvenes, y no pasó mucho tiempo antes de que maduráramos en direcciones distintas», escribió sobre Stevenson. «Fue en ese momento cuando aprendí lo esencial que es ser económicamente independiente, especialmente para una mujer», añadió.
«Príncipe azul»
Poco se sabe de la fallecida, Linda Stevenson, salvo que se casó en 1984 con el hombre en el que Jill llegó a ver a «su príncipe azul». «Por un momento fuimos felices. Pensé que duraría para siempre», aseguró. El ascenso de la pareja presidencial a lo más alto del país arrojó interés en el pasado de la primera dama. Inside Edition entrevistó a su primer marido en septiembre de 2020, cuando todavía tenía el negocio de sus años universitarios y parecía feliz con su pareja. A Jill no le guardaba rencor, aseguró. «De no haber sido por mi divorcio, nunca habría conocido a mi esposa Linda, y ella es lo mejor que me ha pasado en la vida», afirmó.
Eso no quiere decir que no le faltaran motivos. La prensa buscaba pruebas de que la pareja presidencial hubiera empezado su romance antes de que Jill se separase de su primer marido, ya que se casaron a los seis meses de conocerse. Stevenson no tiene pruebas, pero asegura que le presentó a su esposa al entonces concejal Biden tres años antes de la presunta «cita a ciegas» que forma parte de la historia oficial de la pareja. «Los Biden me traicionaron. Joe era mi amigo. Jill era mi esposa», rezaba el titular.
«Disputa doméstica»
Igual de escurridizo es entender cómo el amor de su vida acabó muerta en el salón. «Los agentes aplicaron de inmediato medidas para salvarle la vida; sin embargo, pese a sus esfuerzos, Linda Stevenson fue declarada fallecida posteriormente», continuó el comunicado. Según el reporte oficial, las autoridades la encontraron el 28 de diciembre pasado, «alrededor de las 11:16 p.m.». Su obituario, donde se cita a su hija Christina y a su nieta Ciara, pero no a su marido, sitúa su fallecimiento el 29 de diciembre, lo que hace suponer que vivió hasta la madrugada. La policía indicó que acudió a la vivienda tras recibir un aviso por una «disputa doméstica». Tenía 64 años.
«Linda estaba profundamente volcada en su familia y atesoraba el tiempo dedicado a crear recuerdos, especialmente en las vacaciones familiares con su hija y su nieta», señalaba el obituario. «En los últimos cinco años fundó con orgullo BMB Bookkeeping, un negocio que levantó con determinación, integridad y corazón. Amaba su trabajo y se preocupaba de verdad por sus clientes, muchos de los cuales se convirtieron en amigos». Sus seres queridos la recordaban como una persona «tenaz, de gran corazón y ferozmente leal», cuya «ausencia se sentirá profundamente entre todos los que la conocieron».
Los Biden, sin embargo, no han emitido ningún comunicado sobre su muerte, a la espera de que hable la justicia, en un juicio que alimentará a los tabloides.

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Enlace de origen : El primer marido de la exprimera dama Jill Biden, acusado de asesinar a su mujer