¿Qué es más caro: apagar la calefacción o mantenerla encendida toda la noche a menos grados?

¿Qué es más caro: apagar la calefacción o mantenerla encendida toda la noche a menos grados?

Miércoles, 11 de febrero 2026, 00:24

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Es una duda muy habitual y casi siempre nos equivocamos en la respuesta. Una equivocación que, por cierto, nos cuesta dinero. Ahí va la pregunta: ¿Qué resulta más barato, apagar la calefacción o bajar unos grados el termostato y mantenerla encendida durante toda la noche a una temperatura constante? «Pese a que la mayoría de la gente contestaría que la segunda opción, la realidad es que se gasta menos apagándola por completo y encendiéndola de nuevo por la mañana que bajando unos grados el termostato mientras estamos en la cama», confirman en la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Los datos son contundentes. «Mantener la temperatura de la vivienda a 21 grados durante toda la noche sale un 64% más caro que apagar la caldera. ¿Y si bajamos el termostato hasta los 16 grados? Evidentemente, la calefacción consumirá menos energía (un 13% menos), pero aun así pagaremos un pico de más en la factura. Cada grado que subimos en el termostato, sobre todo cuando se superan los 20, supone un incremento en el recibo de entre 4 y 8 euros al mes», precisan en la OCU. La cuenta es sencilla: «Tener la casa a 21 grados en lugar de a 24 nos permitirá un ahorro de más del 20% en la factura», precisan.

Mucha gente mantiene la calefacción encendida mientras duerme porque cree, erróneamente, que apagar y arrancar la caldera desde cero a la mañana siguiente va a consumir más energía que tenerla siempre prendida. Y no, «la cantidad de energía necesaria para recuperar la temperatura de la habitación es menor que la que consume una calefacción funcionando toda la noche a pocos grados. Si lo que queremos es adelgazar la factura de la luz o del gas, no nos queda otra que apagar», aconsejan los expertos en climatización.

Ahora bien, esto también supondrá que la casa amanezca más fría por la mañana. Desde un punto de vista puramente económico, compensa más comprar una bata bien calentita que dejar la calefacción encendida. No obstante, «en las viviendas con personas mayores o niños pequeños se recomienda encender la calefacción una hora antes de que se levanten o no apagarla por completo durante la noche».

Demasiado dinero ‘tirado’

Resuelta la duda, si lo que realmente nos interesa es ahorrar en calefacción sin pasar frío ni tener que meternos en la cama con un esquijama, la solución es invertir en un buen aislamiento de la vivienda. «Si tenemos en cuenta que casi la mitad de la energía que se consume en los hogares de nuestro país (42%) se dedica a la climatización (calefacción y aire acondicionado), cualquier intervención que consiga reducirla repercutirá directamente en el bolsillo de los propietarios, que pueden ahorrarse cantidades muy importantes con un buen aislamiento térmico», argumentan en la Asociación de Instaladores de Aislamiento (AISLA).

Los expertos en edificación calculan que la pérdida de energía a través de la fachada, la cubierta y el suelo en una vivienda unifamiliar ronda el 70%, mientras que con el aislamiento adecuado se rebaja hasta en un 80%. Según otro estudio realizado por la OCU, «una casa con etiqueta energética E (la más baja) consume hasta diez veces más energía que una de categoría A (la más eficiente), lo que supone casi mil euros al año de sobrecoste solo en la factura del gas».

Para que nos hagamos una idea, pasar de una etiqueta energética a la siguiente –de la E a la D o de la B a la A, por ejemplo– «supone un ahorro estimado de unos 3.000 kilovatios hora, lo que en dinero se traduce en unos 200 euros al año». Un dato: la mitad de las casas españolas se levantaron antes de 1980, lo que implica en la mayoría de los casos sistemas de aislamientos deficientes.

Además de un ambiente más confortable y saludable, «en una casa bien aislada no se tiene la sensación de humedad cuando llueve ni de calor hospitalario cuando pega el sol», apuntan los expertos. Eso sí, barato no sale. Aunque cada obra tiene sus particularidades, el presupuesto medio oscila entre los 3.200 euros que cuesta aislar parcialmente los muros exteriores de un piso de 90 metros cuadrados hasta los 11.522 euros de una intervención completa, según los precios que maneja la OCU. En estos casos, las ventanas juegan un papel fundamental. «Los más recomendables son los marcos oscilobatientes de PVC, con cristales de 4 milímetros y cámara de aire de 16 milímetros entre las láminas de vidrio», aconsejan los expertos.

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