«Un día oí a una mujer gritar ‘¡Llévame a mi casa, llévame a mi casa!’. Y él le respondió: ‘¿Pero por qué? ¿Dónde vas a estar mejor que aquí? Prepárate, que te llevo’». El vecino habla despacio, cerrando la verja de su huerto donde acaba de hacer la faena, desde el mismo lugar en el que, hace unos siete u ocho meses, escuchó aquella escena. Entonces pensó que era una discusión más. Ahora sabe que no.
La casa está en el camino de Las Palomas, una vereda que arranca del camino de Los Pinos, la carretera que conduce hacia Beniaján. Allí fue detenido el miércoles Alberto S., español, 54 años, natural de la pedanía de Los Dolores y divorciado desde hace dos. Está acusado de detención ilegal, agresiones sexuales y malos tratos en el ámbito de la violencia de género, según confirmó la Delegación del Gobierno.
La mujer, Salma, de 38 años y nacionalidad marroquí, figuraba como desaparecida desde el 1 de abril de 2024. Su vida había sido un tránsito constante. Vivió en Barcelona con su hermano, pasó después por Santander y más tarde recaló en la Región, primero con una hermana en Mula y más tarde en Murcia. Fue entonces cuando conoció a Alberto S. Para ella fue una relación puntual. Para él era algo serio. Una convicción que solo existía en su cabeza.
Parte trasera de la casa donde una mujer fue agredida, violada y estuvo retenida contra su voluntad durante dos años.
Nacho García
La huida
Colocó la escalera contra el muro sin hacer ruido. Era de noche y la casa estaba en silencio. Él dormía. Ella llevaba casi dos años sin cruzar la verja. Trepó con el cuerpo castigado y saltó al otro lado. Corrió por el camino de tierra hasta que un vecino la vio y la trasladó a un centro de salud de Murcia.
Durante ese tiempo, según su testimonio, no había salido. La puerta permanecía cerrada con llave. Perdió varias piezas dentales por los golpes y la visión de un ojo. Relató que la ataba a una camilla y la golpeaba hasta agotarse, que en invierno la encerraba desnuda en el baño, sin luz ni calefacción, que la amenazaba con matarla si intentaba huir de la casa. Tras la denuncia en el centro sanitario, agentes de la UFAM de la Policía Nacional acudieron para tomarle declaración. Con orden judicial, registraron la casa. Alberto S. fue detenido allí mismo, sin haber advertido la fuga. En el interior localizaron armas blancas y de fuego, estupefacientes y la camilla descrita por la víctima. También fueron arrestados dos vecinos y un familiar por una presunta omisión de denuncia.
Trasiego de consumidores de marihuana
La vivienda por fuera no desentona con el entorno. En el suelo, maleza y suciedad acumulada. Una piscina, un saco de boxeo, ropa de mujer tendida. Detrás, un terreno invadido por matas altas, chatarra, una moto desguazada, montones de piezas metálicas oxidadas. Entre árboles sin podar se ocultaba un chamizo donde, según la investigación, cultivaba marihuana para venderla a diario. «Aquí venían todas las semanas más de cincuenta personas. A partir del viernes era un trasiego constante», cuenta el mismo vecino que escuchó los gritos. Mientras ese ir y venir se repetía en la entrada, ella no cruzaba la puerta.
«Yo de esa gente me apartaba. No quería problemas», insiste el hombre del huerto. Dice que no le sorprendió la noticia. «Tenía una cara… algo peligroso».
Salma permanece bajo protección, mientras que este viernes, el detenido pasará a disposición del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Murcia.
Condena de la delegación ATIM Región de Murcia
Sabah Yacoubi Channig, vicepresidenta ATIM España y presidenta de la delegación ATIM Región de Murcia, manifestó este jueves su condena con un comunicado: «Desde ATIM Región de Murcia (Asociación de Trabajadores e Inmigrantes Marroquíes) expresamos nuestra más profunda condena ante el caso de violencia de género descubierto en San José de la Vega (Murcia) en el que una mujer de 38 años, de origen marroquí, habría permanecido retenida y agredida durante casi dos años. Estos hechos, confirmados por la Policía Nacional, representan una situación atroz e intolerable que nos conmociona y que exige una respuesta social firme y unida. Ningún tipo de maltrato puede justificarse bajo ningún pretexto. El machismo es una lacra que no tiene cabida en ninguna religión, cultura ni sociedad. Por ello, ante la gravedad de lo sucedido, ponemos a disposición de la víctima nuestro acompañamiento jurídico especializado para asegurar que se haga justicia. Este caso pone de manifiesto una realidad dolorosa: el silencio es cómplice. La omisión de denuncia por parte de quienes conocen o sospechan una situación de maltrato solo perpetúa el sufrimiento de las víctimas y protege al agresor. Desde ATIM Región de Murcia seguiremos trabajando incansablemente por una sociedad justa donde ninguna niña o mujer deba temer jamás por su libertad ni por su vida».

Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : «¡Llévame a mi casa!»: el grito de dos años de secuestro en una casa de la huerta de Murcia