Javier Hernández (Madrid, 56 años) es la mano derecha de Alejandro Arribas en materia deportiva en el nuevo proyecto que arrancó el 2 de … enero en el FC Cartagena. Lleva tres décadas «viendo futbolistas», integrado en canteras o secretarías técnicas de Real Madrid (1996-2006), Atlético de Madrid (2006-08), Mallorca (2008-10), Alcorcón (2010-18), Cultural Leonesa (2018-19), Rayo Majadahonda (2019-22) y FC Juárez (2023-24). Fue un futbolista «mediocre», que actuaba como central o pivote defensivo en el Aluche y el Villaviciosa de Odón, su localidad natal. Su mayor logro fue subir a la Tercera madrileña, «que entonces tenía mucho más nivel que ahora».
Se sacó el carné de entrenador con 23 años, colgó las botas con 25 y, tras pasar por los banquillos del Villaviciosa y el Brunete, con 28 fue reclutado por Vicente del Bosque, Ramón Martínez y Paco de Gracia, su «padre deportivo», para trabajar como ojeador del Real Madrid en Las Rozas y Móstoles. Fichó para la cantera blanca a Rubén de la Red, Pablo Sarabia, Óscar Plano y Álvaro Mejía, entre otros. Pronto pasó a ver jugadores por toda España, aunque no consiguió ser profesional hasta que en 2006 lo fichó el Atlético de Madrid para su red de ‘scouting’. Ahí pudo dejar su trabajo como comercial de vinos en una bodega. Antes había sido militar y también estuvo en Correos. Descubrió a Diego Costa en el Chaves con 17 años y eso le catapultó al primer equipo, con García Pitarch como director deportivo y Javier Aguirre de entrenador.
–Nunca ha estado en primera línea. De hecho, esta es la primera vez que asume el cargo de director deportivo en un club. ¿Por qué?
–No he querido. Siempre me ha gustado trabajar por detrás, viendo fútbol, estando en los campos, formando una estructura de cantera que no existía, como hice en el Alcorcón… He hecho muchas plantillas y conozco perfectamente el mercado y el no ser director deportivo muchas veces me ha servido para no desgastarme en negociaciones con agentes y estar enfocado en lo importante.
–¿Qué valoración hace del mercado de invierno que cerró hace un par de semanas?
–Lo que ha pasado aquí en los últimos años con el tema económico ya lo sabéis y el pelear por jugadores con otros clubes era imposible. Teníamos firmado a Jean Jules desde hace tres meses, porque al equipo le falta fuerza y necesitábamos a ese pivote defensivo. Con Benito y Yanis nos tocó la lotería. Han venido por circunstancias que han jugado a nuestro favor y yo sabía que son jugadores diferenciales en esta categoría. Eneko Ebro viene porque necesitábamos un central zurdo y quería salir del Athletic. Y en el tema del extremo tuvimos mala suerte, porque se iba Diego Gómez y teníamos apalabrada con el Levante la cesión de Kareem Tunde. Iba a venir, hubo una baja en el primer equipo y desde entonces lo ha jugado todo y está asentado en Primera División. Pronto salió la opción de Willy [Chatiliez]. Tengo buena relación con Ángel Martín y sabía que podíamos traerlo. Tenía otros tres equipos encima.
–¿Tuvieron claro desde el principio que debían prescindir de Fran Vélez, Nacho Sánchez, Chuca, Calderón y Ander Martín?
–Nos sentamos con el entrenador y nos dijo los cinco nombres. Eran jugadores que le habían fallado y no los quería. Y coincidíamos con él. Solo teníamos una duda, la de Ander Martín. Es un jugador que viene de Mirandés y Real Sociedad y tiene nivel de sobra. Me parecía imposible sacar cinco jugadores, pero al final se logró. Creo que el equipo es mejor ahora que en verano, aunque nos falta mejorar bastante en parámetros físicos y tácticos.
Javi Rey
«Bajó los brazos. Cuando se van los otros, él se deja ir. Sus actitudes no eran lógicas»
–Se le escapó Gallar.
–Me llamó él. Quería venir, porque considera que Cartagena es su casa. Pero aquí ya no se va a hacer más el burro y se acabó eso de firmar a un jugador por un dinero que después no se le puede pagar. Llegó otro equipo y le ofreció un dinero que aquí no íbamos a pagarle. Es muy fácil ofrecer. Después ya veremos si le pagan.
–La historia se repitió hace unos días con Borja Sánchez.
–Lo teníamos hecho, incluso preparado para anunciarlo dos veces. Es un futbolista que estuvo con Alejandro [Arribas] y nos podía ayudar. Cuando se mete otro equipo y le ofrece unas cantidades muy elevadas… Lo perdemos.
–¿Le sorprendió el hachazo que le dio Javi Rey tras la derrota en Villarreal? ¿Por qué lo mantuvieron en el puesto esa noche?
–Me imaginé que decía eso para forzar el despido. Es lo que quería. Y como había hecho buenos números y la gente estaba todavía con él, decidimos que siguiera. No veíamos que tuviéramos que despedirlo. Me sorprendió ese palo que nos dio, porque siempre nos llevamos bien con él. Hubo respeto y cordialidad.
–Alejandro Arribas admitió en LA VERDAD que nunca hubo sintonía con él. ¿Por qué?
–Él se equivoca. Como entrenador no puedes tener tanta afinidad con una directiva que ya no está. Les quería porque lo trajeron, pero él era el entrenador del FC Cartagena, no de ellos. Cuando se van los otros, él se deja ir. Es como si le hubiera sentado mal nuestra llegada.
Manuel Sánchez Breis
«Le dije que el equipo iba a sufrir en los balones aéreos y en la defensa del balón parado»
–¿Cree que forzó el despido para irse a Catar con Rubén Albés?
–Cuando ha pasado esto, sinceramente lo he pensado. Ves lo de Villarreal, ves lo del Ibiza con los brazos cruzados… Esas actitudes no eran lógicas. Y lo piensas, claro.
–¿La apuesta por Raúl Guillén es solo para el partido de hoy contra el Marbella? ¿Cuál es su idea?
–Es una persona del club, como en su época Del Bosque en el Madrid. Vamos a ver hasta dónde nos puede llevar. Los resultados dirán si sigue, si vuelve al filial o si continúa desempeñando otra labor en el primer equipo.
–¿La prioridad es ganar cuatro o cinco partidos, asegurar la permanencia y preparar la temporada que viene?
–No. Yo miro al ‘playoff’.
–En 2026 no han ganado todavía y están a un solo punto del descenso.
–Lo sé, pero nuestros jugadores no son peores que los del Sabadell, y ellos van primeros. Yo no los cambiaría, pero por circunstancias ellos son líderes y nosotros estamos abajo. El equipo que mejor juega ahora mismo es el Algeciras, que tiene muy buenos jugadores. Pero no cambio a los nuestros por los suyos. Estamos en una dinámica muy negativa y hace falta un buen resultado y cambiar el chip. El fútbol es un estado de ánimo.
Paco Belmonte
«El primer día ya me di cuenta de que no íbamos a poder trabajar juntos. Con él es imposible»
–Arribas anunció que la plantilla iba a cobrar esta semana, pero eso no ha ocurrido. ¿Le preocupa que toda esta inestabilidad institucional y el retraso en los pagos termine afectando al rendimiento del equipo?
–Los jugadores son profesionales y saben la situación que hay. Sabemos lo que va a suceder y yo estoy tranquilo. Todo se va a solucionar. Va a estar todo bien.
–¿Y el vestuario?
–Está tranquilo. Esta semana he hablado con Nacho y De Blasis y están informados de todo.
–Volvamos al primer día. ¿Qué se le pasó por la cabeza el 17 de julio cuando yo le pregunté en su primera rueda de prensa cuál iba a ser su cometido aquí y le entró una risa nerviosa y no supo qué responderme?
–Vengo de México y Alejandro me llama para decirme que ha comprado el Cartagena. Estuvieron a punto de comprar el Alcorcón, que es mi casa y es un club que creamos de la nada. Yo le advertí: el Cartagena es un pepino de club, como el Hércules, el Murcia o el Recreativo. Que aquí la afición te mata y que esto no es el Majadahonda. Es otra película. Me dijo que lo sabía, que entraba y que contaba conmigo. Vinimos el primer día y cuando subí a las oficinas y vi a Paco [Belmonte], a quien ya conocía de su etapa en el Leganés, mis sensaciones ya fueron bastante malas.
–¿Cuál era su cometido?
–Cuando me preguntaste, la respuesta sincera hubiera sido: ‘pues no tengo ni puta idea’. Porque la plantilla la hicieron ellos y yo me puse a ver partidos en Madrid y a mandar informes a Javi Rey. No sé si los miraría o no. Supongo que le daría lo mismo.
–¿Le preguntaron sobre algún fichaje o participó en alguna negociación en verano?
–No, no. Yo era un observador. Manuel Sánchez Breis me parece una buena persona. Con él sí se podía hablar. Yo le dije que el equipo iba a sufrir en los balones aéreos y en la defensa del balón parado. Él me contestaba que eso no le preocupaba, porque dominaríamos los partidos y tendríamos mucha posesión. Pero la Primera RFEF es una categoría más de transiciones rápidas y efectivamente estamos sufriendo.
–¿Le sorprendió que el equipo empezara tan bien la liga?
–Ellos hicieron la plantilla con toda la ilusión del mundo y con la ayuda del entrenador. Aquí tenéis grandes ejemplos de que el proyecto funciona si das con la tecla con el entrenador. Os pasó con Julián Calero y con Luis Carrión. Ellos creían que con Javi Rey iba a pasar y no ha pasado. Nosotros volábamos al principio de la liga, pero los demás también suben su nivel. Realmente, el equipo solo ha sido arrollado en dos partidos, con el Sanluqueño y el Ibiza. Y yo confío en que volvamos a mostrar un nivel alto.
–¿Tardó mucho en darse cuenta de que la cohabitación con Paco Belmonte iba a fracasar?
–No. Esa misma mañana, cuando volvimos de esa primera rueda de prensa, ya me di cuenta de que no íbamos a poder trabajar juntos. A Paco [Belmonte] lo conocéis. Con él es imposible. Pero ya está: hay que olvidar el pasado, pasar página y dejar atrás toda esa negatividad.
–¿En algún momento ha pensado en tirar la toalla y olvidarse del proyecto del Cartagena?
–Sí, el 2 de noviembre me vi fuera. Nos engañaron y pensaba que ya no entrábamos. Era una traba detrás de otra y no entendí que Paco Belmonte solo mirara por él y no pensara en la afición y en el proyecto. La única solución era que entrara Arribas. Él ya no tenía proyecto y no tenía posibilidades de dar viabilidad al Cartagena, pero no pensó en el club.
–Entraron definitivamente el 2 de enero y ya tenían los derechos federativos bloqueados. ¿Cómo ha lidiado con esto durante todo el mercado?
–Ha sido una tortura. Una puta tortura. Ha sido el peor mercado de toda mi vida. En verano va a ir todo tranquilo y podremos dedicarnos a negociar y fichar. Este mes ha sido infernal, porque tanto Alejandro como Jero [Barrales] como yo, estábamos en otras muchas cosas. Cada día, una tortura.
–¿Hubo algún representante que no se fiara de traer a un jugador por el caso Ríos Reina?
–No, no. Ningún representante nos transmitió eso. Es verdad que hasta el último día estábamos trabajando para levantar ese tema, pero también sabíamos que era una cuestión de negociación pura y dura y que finalmente podríamos inscribir a los cinco fichajes.
–Arribas prometió una rueda de prensa para presentar la nueva estructura deportiva del club. ¿Por qué no se ha hecho?
–Porque estamos a tope. Nos puedes ver en Ciudad Jardín, a Jero y a mí, viendo a los infantiles. O en El Palmar viendo al filial. Vamos a tope y no se ha hecho por eso, por falta de tiempo.
–¿Cómo se han organizado? ¿Quién está en la comisión?
–Estamos Jero y yo, con Alejandro [Arribas], que también lleva el tema deportivo. Paco Egea está con toda la cantera. Y va a entrar Isidoro [García], también para ayudar con las bases. Que me parece bien. Además, tenemos a dos personas viendo fútbol por toda España. Estamos en todos sitios.
–¿Quién tiene la última palabra a la hora de decidir un fichaje?
–Al final, los buenos jugadores nos gustan a todos. Arribas y Barrales se retiraron en junio. Están empezando en esto, aunque ambos tienen criterio y ven bien el fútbol. Yo, a veces, los tengo que frenar. Sobre todo a Alejandro, que no para. Lo vive a muerte esto del fútbol y es un martillo pilón. Es muy intenso y me lleva frito, pero eso está bien. Yo tengo la experiencia que a ellos les falta, porque me ha pasado de todo en el fútbol, y hago de freno en algunas operaciones y negociaciones. Formamos un buen equipo.
–¿Qué van a hacer con la cantera? ¿Van a traer gente de fuera?
–Vendrán chicos de fuera: africanos, argentinos, mexicanos… De todos lados. Pero habrá cuatro en el filial y otros tres o cuatro en el juvenil. El resto de los equipos de cantera estará formado por futbolistas de la Región de Murcia. En esta zona hay buenos chicos. Hay nivel. Y hemos empezado a hacer contratos y se acabó eso de que los chicos se vayan gratis. Ya hemos hecho un contrato al portero del Cadete A. Y vamos a seguir haciéndolo. Del Cartagena no se va a ir ninguno más. Y nosotros vamos a apostar por los que tengan nivel y sean capaces de llegar al primer equipo.
–¿Están trabajando ya en la plantilla del año que viene?
–Nosotros ya hemos tirado la caña a varios futbolistas. Y se van a quedar jugadores de esta plantilla. Estamos viendo mucho fútbol y queremos abaratar costes y vender futbolistas en el futuro.
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«El día que entré en el despacho del Calderón me hice profesional»
– ¿Cómo fue lo de cambiar el Real Madrid por el Atlético?
-Una locura. Yo era socio del Real Madrid y mi abuela era más madridista que Santiano Bernabéu. Al llegar a casa me había puesto un cartel en la habitación: ‘Aquí vive un cerdo’. Yo en el Madrid venía a las tres de la madrugada de ver partidos de Valencia y vendía vinos por toda la Comunidad. El presidente era Lorenzo Sanz y no había un duro. Me llamó Julián Muñoz, que me había llevado al Real Madrid, y me fui con él de jefe de ojeadores del Atlético de Madrid. Me hacían un contrato y me podía dejar el trabajo de comercial. El primer día que entré en el despacho en el Vicente Calderón cambió todo. Ahí me hice profesional.
-¿En qué club ha estado mejor?
En el Mallorca. Fueron dos años y nos metimos en la Champions. Vendimos a Güiza, Chory Castro y Arango. Fue espectacular, pero el club entró en ley concursal y nos tuvimos que ir todos.
-Estuvo en Argentina, Argentina y México.
-Sí. Me llevó Andrés Fassi, de Talleres de Córdoba. Quería comprar un club en España y estuvo cerca de entrar en el Málaga. No salió y me quedé trabajando para él aquí. Hasta que me llevó a Sudamérica y pasé por los clubes que tiene allí. Aprendí mucho, me pateé la Segunda uruguaya y la Segunda argentina. Al final me llevó a Juárez y en México me trataron de maravilla. Es lo más parecido a España que he encontrado. En Juárez tuve que rescindir el contrato de Alejandro [Arribas].

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Enlace de origen : Javi Hernández: «Yo miro al 'playoff' de ascenso porque no somos peores que el Sabadell»