Esta no es una historia de éxito empresarial, aunque podría serlo. Tampoco es un relato de superación en un negocio familiar con más de cien años de historia, que también. Es «un caso de inconsciencia», sonríe Antonio Luis Ballester, tercera generación al frente de Casa Ballester. Estamos hablando de uno de los puestos de conservas y salazones más icónicos del Mercado de Verónicas. Y no solo de conservas y salazones. Porque pasar por el mostrador de este comercio fundado en 1920 es algo así como comprar el boleto para un viaje rápido en un pequeño gran carrusel de delicatessen gastronómicas murcianas. No es difícil perder el sentido ante semejante panorama de jamones y chorizos, anchoas de primera categoría, atún en diferentes versiones, embutidos de toda clase y condición, quesos, conservas vegetales, de marisco, y de pescado. Y hasta conservas de carne y caza como, por ejemplo, perdiz roja de campo extra en escabeche. Por poner negro sobre blanco solo uno de los productos que, además, esta empresa tiene disponible en su web (casaballester.es). Porque Casa Ballester ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos con la venta ‘online’ en el Mercado de Verónicas.
En ese nuevo impulso también se ha producido un importante paso, hace solo unos meses, que pocos habían previsto. Sobre todo, por lo novedoso del asunto en lo que tiene que ver con el sufrido día a día de cualquier autónomo de a pie como el propio Antonio Luis Ballester, que no quiere que le tiremos de la lengua con el tema ‘autónomo’. En su lengua, ahora mismo, solo cabe el sabor a anchoa y poco más. En concreto, las anchoas artesanales -doble cero- que salen de su fábrica de conservas de Molina de Segura, que en realidad son anchoas de Santoña. De hecho, la marca que comercializa Ballester se llama ‘La joya de Santoña’. Una joya de Santoña pero con sello de la Región de Murcia y que aspira a abrirse mercado allende nuestras fronteras hasta, incluso, «la propia Santoña», ríe el empresario. «Soñar es gratis, no le vamos a poner puertas al campo. Pero de momento nos centramos en el mercado nacional. que España es muy grande», asegura el responsable de Casa Ballester, que en este siglo largo de vida ha abastecido a los mejores restaurantes de la Región.
La fábrica de anchoas artesanales con sello propio no era una necesidad o una exigencia empresarial. Solo un sueño que Antonio Luis Ballester venía persiguiendo desde hace tiempo, y que solo ha podido cumplir cuando se ha encontrado con las personas adecuadas para llevar adelante el proyecto. No estamos hablando de directores financieros, ni genios del marketing, ni ases de los recursos humanos, ni nada parecido. Se trata del matrimonio formado por Rosi y Fernando, de Alhama de Murcia y Águilas, que son las personas en las que Antonio Luis Ballester vio las cualidades necesarias para llevar una fábrica de producción artesana de anchoas. Las personas que sabían como limpiar y tratar el producto de la manera que el jefe tenía en mente. Y, gracias a ello y al empeño personal de Ballester, después de superar no pocos obstáculos «burocráticos» -resume-, nació hace solo unas pocas semanas esta nueva empresa llamada Salazón 21. Y también ha nacido, en estas pocas semanas de vida de la empresa, el hijo que esperaban Rosi y Fernando cuando se embarcaron en este nuevo proyecto capitaneado por Antonio Luis Ballester. Viento en popa -como dice el famoso refrán marinero- es medio puerto.
El nacimiento de la fábrica solo fue posible gracias a Rosi y Fernando, dos ases en la materia
El producto viene en barriles de 250 kilogramos de un proveedor de Santoña. Aquí, en la fábrica de Molina de Segura, las trabajadoras limpian las anchoas debajo del grifo para dejar los filetes listos. «La diferencia con el método que se emplea en el norte -explica Ballester- es que allí primero se escalda la anchoa, que es como meterla en agua. La dejan reposando en agua, digamos, y luego la limpian a mano, que eso se hace igual aquí, aunque luego cada uno tenga su destreza. Lo que sí hacen ellos después es centrifugarla; es decir, sacarle toda la humedad. Por eso la anchoa del norte suele tener un año de caducidad y suele ser una anchoa un poco más dura, un poco más tiesa. Pero también está buenísima. Y las nuestras salen un poco más blanditas, más suave de sal, y tal».
Ballester, que tiene como aliadas en esta aventura a potentes empresas distribuidoras de la Región con las que lleva trabajando toda la vida, asegura que la anchoa es un producto que conoce «perfectamente». Cómo no, si cuando no levantaba dos palmos del suelo ya trasteaba entre las piernas de su abuelo, de su tío y de su padre ‘catando’ las mejores muestras del mercado -que eran las del puesto de su familia, claro-. «Siempre me han gustado las anchoas. Soy de marinera, por supuesto. En mi casa siempre hemos sido muy mojameros, muy de mojama. Siempre me ha gustado el salado. De marinera y de matrimonio». Decisión salomónica. El Salomón de la salmuera,
La anchoa y el boquerón
¿Y la fábrica solo producirá anchoas? «Vamos a empezar a hacer también boquerón y sardina ahumada. Ahora estamos haciendo las pruebas necesarias para conseguir la calidad que nos gusta», revela. ¿Anchoa? ¿Boquerón? Aprovechamos para despejar cualquier duda al respecto: «La única diferencia está en el tratamiento, pero el pescado es el mismo», zanja Ballester. «Hay épocas en las que el boquerón se pesca en el Mediterráneo. Pero ahora, por ejemplo, todo el boquerón viene del norte. O sea, es lo mismo que la anchoa. ¿Cuál es la diferencia? Que la anchoa sale del mar y va directo a fábrica, se la descabeza, se le quitan las tripas y se ponen en sal en barriles. En esos barriles luego hay que tenerlas hasta un año hasta que puedes limpiarla. Es decir, se van curando en el barril. El boquerón sale del mar y directamente se congela. Y el que lo quiera fabricar, lo descongela, lo limpia, lo abre, lo marina con lo que sea… y ya está».
¿Un bocadillo de anchoas y otro de boquerones se puede?
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Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : Anchoas de Santoña 'made in' Molina de Segura