Murcia se vuelca con Salma, la mujer marroquí que estuvo secuestrada dos años: «Evidentemente es una superviviente»

Murcia se vuelca con Salma, la mujer marroquí que estuvo secuestrada dos años: «Evidentemente es una superviviente»

Lía Guillén

Jueves, 19 de febrero 2026, 21:29

Comenta

«Todas somos Salma». Esto era lo que se escuchaba este jueves en la Plaza Cardenal Belluga, por parte de las mujeres que salieron a manifestarse en apoyo a Salma, la mujer marroquí que estuvo secuestrada y fue agredida sexualmente por un hombre español en una casa en la huerta de Murcia. Las organizaciones que se encontraban allí lamentaban en la concentración que «algunas vidas no importan lo mismo debido al color de piel» y que «las mujeres migrantes no están protegidas». Belinda Ntutumu, del grupo AfroMurcia y Regularización Ya, declaraba que «hoy era necesario estar aquí, pero ya no sólo como mujer feminista, sino como mujer migrante y como mujer racializada. Mujeres que están en situación de irregularidad no pueden denunciar porque corren el riesgo de ser devueltas a su país y siguen en casa maltratadas».

Unos meses antes de que Salma lograra escapar de la casa en la que estuvo 22 meses encerrada, acudió a un centro médico debido a las heridas producidas por una paliza por parte de su agresor, acompañada por una vecina. En la concentración protestaban porque «el sistema le había fallado, al no activarse en ese momento un protocolo para personas desaparecidas». Ante esto Belinda Ntutumu lamentaba que, «en el caso de Salma, yo no sé si era una persona irregular, pero era una persona con miedo, evidentemente es una superviviente. Ella tuvo que escapar, nadie de su círculo la ayudó, ni siquiera el sistema administrativo».


Las imágenes de la concentración en Belluga.



Ver 15 fotos


Las imágenes de la concentración en Belluga.


Vicente Vicéns/ AGM

El Movimiento Feminista de Murcia se encontraba apoyando a Salma y exigiendo un feminismo antirracista, con el lema: «Sin antirracismo no hay feminismo». De cara al Día de la Mujer, Ariadna Ridley, miembro de la organización, declaraba que en la actualidad «el 8M es un movimiento muy blanco, un movimiento muy hegemónico, incluso racista por parte de algunas organizaciones. Sería una buena idea hacer un bloque antirracista para que no todo sea exactamente lo mismo de siempre».

En la concentración se encontraba Bima Guzmán, mujer colombiana migrante, con una camiseta que gritaba «vulnerable». Ella contaba que ha podido vivir en sus carnes la desprotección que siente una mujer migrante: «En mi caso, yo duré cuatro años sin papeles aquí. Si enfermas, es mentira lo que dice la gente, que te atienden, que te dan pagas. Yo tuve una gastritis, estuve malísima y una amiga me tuvo que meter a escondidas en el hospital de Molina, viviendo yo en Murcia, porque corría el riesgo de tener que volver a mi país». Bima se sentía identificada con la desprotección que sufrió Salma: «He sido camarera y hay gente que se pasa, pero como no tienes papeles, no tienes nada, no tienes derechos, no tienes voz».

Enlace de origen : Murcia se vuelca con Salma, la mujer marroquí que estuvo secuestrada dos años: «Evidentemente es una superviviente»