La novela es un género literario en el que, al igual que la poesía, Pilar Fraile (Salamanca, 1975) se siente «muy a gusto». También sabe … moverse con estilo propio en el relato, el ensayo y el columnismo de opinión –es articulista de ‘El País’–, pero su territorio innato es la narrativa de ficción, pues le permite desarrollar una idea en profundidad. Este sábado, a las 13 horas, en la librería Libros Traperos de Murcia –antes, a las 11 horas, participa el poeta Mario Obrero–, la ganadora del Premio de la Crítica de Castilla y León por ‘Días de euforia’ (Alianza Editorial, 2020) presenta su última novela, ‘Las leyes de la caza’ (Candaya, 2025). Dice Isaac Rosa que es difícil escribir el desencanto de nuestro tiempo sin caer en el cinismo, «pero Pilar Fraile lo consigue». La autora salmantina, vinculada al Mar Menor y a Cartagena, lugares recurrentes de sus veranos familiares, hace hoy una visita fugaz a Murcia, donde será analizada con instrumental quirúrgico literario por Trifón Abad.
La novela le permite hacerse cuestionamientos éticos y políticos y abordarlos con profundidad, y Fraile empezó a pensar en esta nueva novela en 2017. Pero no ha sido hasta 2025 en que ha visto la luz. Un proyecto largo en el tiempo, pero en estos años de espera los aspectos que aborda ‘Las leyes de la caza’ no se han resuelto. Ni mucho menos. Hay una dificultad de encontrar una guía de comportamiento vital en la sociedad que entre todos construimos que, según acepta Fraile, estaría tipificada en Jana, esta madre divorciada cuyo hijo desaparece en un lugar idílico lejos de la civilización donde está asentada ‘La Comunidad’, un grupo de crecimiento personal en el que confían sus sueños de empezar una nueva vida dejando atrás sus traumas.
Jana no es el único personaje aquejado de esa «dolencia», esa sensación que abunda en la sociedad contemporánea de que estamos «un poco perdidos», de que no somos capaces de tomar decisiones correctas y si las decisiones que tomamos realmente las tomamos, o si estamos obligados a tomarlas. «Esto es algo moral, pero lo moral y lo emocional también están muy unidos», explica Pilar Fraile a LA VERDAD, «y también está esa sensación de dificultad de conseguir la felicidad, es casi una imposibilidad, un tema recurrente en mis novelas que en ‘Las leyes de la caza’ se aborda desde otra perspectiva».
Esa temática de fondo, según la también autora de la novela ‘Las ventajas de la vida en el campo’ (Caballo de Troya, 2018) y de ‘Los nuevos pobladores’ (Ediciones Traspiés, Granada, 2014), libro de relatos, «va a seguir ahí hasta que no cambiemos de era». Ese malestar del que ha hablado en casi todos sus proyectos en prosa es un malestar que ha crecido. «Hoy estamos peor que en 2017, no estamos mejor que entonces, la gente se siente más perdida, más angustiada, y ya desde hace un tiempo en España y en otros países desarrollados han aumentado mucho los niveles de precariedad, aunque tengas un buen empleo hay una serie de exigencias vitales que hacen que uno se sienta constantemente al límite». Eso no ha mejorado. No.
Una sensación habitual
«Aunque tengas un buen empleo hay unas exigencias que hacen que uno se sienta al límite»
–¿A qué atribuye esa dificultad que percibe en todas sus novelas de lo imposible que puede parecer alcanzar la felicidad? Usted misma dejó de vivir en la gran ciudad por la tranquilidad de un pueblo en la periferia de Madrid.
–Yo tengo una situación residencial, por decirlo así, que me permite ver muchas cosas. Yo he vivido en grandes ciudades, en ciudades medianas también, y desde hace una década y media vivo en una zona rural, pero no aislada, sino muy cerca de Madrid. Lo que ocurre en esta zona es que hay un aluvión de gente de la ciudad, que sale como rebotada, y en realidad el hecho de vivir aquí es diferente porque para mí es muy natural, yo procedo de un entorno rural, y tampoco tenía grandes expectativas. Solo quería salir de Madrid porque me parecía que se había convertido en sitio invivible, y estar más tranquilo y tener una vivienda decente. No tenía más expectativas. Pero viene gente con unas expectativas muy altas, y yo voy viendo paulatinamente cómo se ven incumplidas. Ese vaivén de personas lo observo como algo curioso. Yo me he criado en una zona muy aislada de montaña, en un pueblo que hoy no llega ni a 200 habitantes. Eso me hace estar con una especie de gozne, y veo las grietas de esta sociedad de manera patente. Viví muchos años en Salamanca, y viajo por ciudades pequeñas, y creo que las personas que viven en ciudades pequeñas están más protegidas del desamparo que se está viviendo en las grandes ciudades.
–En ‘Días de euforia’ y ‘Las ventajas de la vida en el campo’ están, como en ‘Las leyes de la caza’, una convivencia de tiemnpos: el pasado, el presente y el futuro. Pero hay variaciones… Cada vez hay más gente que busca experiencias de silencio, retiros de varios días… ¿son como intentos de salirse temporalmente de este mundo tan veloz que no les convence del todo?
–En cada novela se plantea el tema de manera diferente, pero en ‘Las leyes de la caza’ quizás se lleva a un extremo, porque estos personajes ya han dado el paso de irse a una comunidad aislada intentando romper totalmente con su vida anterior y buscar una salida. Es algo que está sucediendo a nuestro alrededor, depende de en qué entornos te muevas lo ves más o menos. La gente que vive en las grandes ciudades, como la presión es tan grande, tal vez tiene más necesidad de escapar. Hay una especie de vuelta de tuerca, y lo que me pregunto es qué ocurre cuando damos ese paso en esta sociedad. Porque la respuesta es que aquí podría estar la solución en estas sociedades que viven un poco de espaldas al resto de la sociedad. Sin desvelar demasiado la trama de la novela, aquí eso se convierte en algo más complejo. Uno de los conflictos que se ponen en la mesa es si realmente se puede huir de la sociedad, si no es una trampa a la que nos invita la propia sociedad, como una ilusión de fuga para personas que no aguantan más. Pero, ¿realmente este camino es el camino? ¿eso nos va a conducir a algo? No trato de responder a eso, sino profundizar en eso.
Pilar Fraile.
Pedro Campoy
La hostilidad
–La montaña es en la novela ese lugar idílico que nos espera en nuestro intento de escapada del mundo que no nos gusta. Pero también puede ser un escenario de opresión y producir verdadera angustia, como vemos página a página. El bosque, la oscuridad, la presencia del lobo… puede resultar tan hostil como la ciudad.
–Yo quería constuir un entorno natural vivo. Que cuando los lectores se acercaran a la novela sintieran ese ambiente de bosque, río, alta montaña… que estuviera muy presente y que fuera un elemento activo en la novela. No como los personajes, pero casi tanto. Que la propia presencia del río, del bosque, los lobos u otros animales pudieran precipitar ciertas acciones. Hay una parte importante de la novela que es la recreación de ese entorno, que está además tamizado por la visión de cada uno de los personajes. Incluso puede resultar salvífico, o amenazante, según el punto de vista. Ese era un objetivo, porque hay una reivindicación de la naturaleza como algo vivo, como lo ajeno, que no podemos ni debemos controlar. Ahí hay una propuesta ecologista.
¿A dónde ir?
«Un conflicto que planteo que se pone en la mesa es si realmente se puede huir de la sociedad»
–¿Cómo quedarán con el tiempo en su literatura Jana y otras protagonistas de sus novelas?
–Jana es un personaje que me produce ternura, tiene peso en la novela, pero estamos en una obra coral. Ella representa a la persona normal, entre comillas, porque la normalidad no existe. Su vida está montada de acuerdo a las normas establecidas en el mundo, pero esa vía no funciona y esa persona se siente perdida. Es un personaje recurrente en mis novelas, en esta lo llevo al extremo porque le hago tomar decisiones. Para ciertos lectores es difícil de entender, pero yo quería que el lector viviera con ella el camino que transita ese personaje y sufriera sus decisiones. Ella opta por un camino. Y como pasa con otros personajes de otras novelas, ella podría tener una segunda vuelta. Tiene un arco muy grande desde que empieza hasta que termina la novela, y se le ven posibilidades de que pueda tomar decisiones insospechadas y que nos haga reflexionar sobre otros temas.
–Su próxima novela…
–También estará protagonizada por una mujer, pero no se parece a Jana, desde luego.
Sin miedo
–¿Se siente una autora cerca o lejos de su madurez literaria?
–Me queda mucho carrete con la novela. Hay muchas cosas que quiero escribir todavía. Hay un cierto límite que sí que he cruzado con estas primeras tres novelas, que es el de sentirme a gusto en el territorio de la narración. El trabajo de creación si algo tiene de atractivo y terrorífico es que cada proyecto nuevo puede ser un fracaso. Pero ya no tengo tantos miedos.
–Quería estar en el catálogo de Candaya, donde ya hay otras 102 obras de narrativa anteriores. Cómo se siente rodeada de tan buenos autores.
–Estoy agradecida por estar en una editorial que tiene esta línea de narrativa, de poesía y de otro tipo de obras más abiertas. Es una editorial con ojo, y es una alegría estar ahí, con Olga Martínez como editora y Eduardo Ruiz Sosa como editor de mesa. ‘Las leyes de la caza’ tiene una estructura de novela negra bastante canónica en un sentido, y algunos periodistas me han preguntado por qué no está en un catálogo de novela negra. Es una obra con distintas lecturas.
–¿Cómo ve el futuro?
–Nos preguntamos todo el rato qué va a pasar. Es muy difícil hacer vaticinios sociales. Si algo tiene la humanidad es que es algo impredecible. No es fácil decir por dónde van a ir los tiros. Pero la crisis ecológica es innegable, lo vemos cada día.

Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : Pilar Fraile: «En todas mis novelas me pregunto por la imposibilidad de la felicidad»