
La vivencia personal en la Universidad de Murcia de la candidata al Rectorado Alicia Rubio Bañón (Elche, 1971) ha pasado por todas las escalas: graduada … en Ciencias Económicas, aterrizó como asociada después de su paso por la empresa privada. Desde la categoría docente menos remunerada, hasta su condición de catedrática y de vicerrectora de Empleo y Estudiantes desde 2018. Entiende que esa transversalidad le permite entender la UMU, que quiere convertir en «la casa de todos», desde todas las miradas.
–¿Cuál es su visión, su proyecto de Universidad?
– Mi objetivo es poner a la persona en el centro. Detrás de cada decisión hay personas, y tenemos que ser conscientes de que tenemos que hacer de la UMU un lugar donde la gente esté feliz y contenta de venir a trabajar. Eso pasa por muchísimas medidas, entre otras, eliminar burocracia, tener una buena política de atracción de talento y de retención del talento. Soy profesora de dirección de recursos humanos, y muchas cosas de las que explico en clase hace falta aplicarlas a la UMU. El rendimiento de las personas de la institución pasa por hacer crecer el talento y el potencial de las personas. Si la persona está cuidada, atendida, trabaja mejor y más. Hay que localizar dónde y cuándo se producen las fugas de talento.
–¿Cuándo se producen esas fugas de talento?
–Cuando acaban la carrera tenemos un momento de fuga, la gente está decidiendo a dónde va, y no tenemos capacidad de retenerles con una oferta concreta. Hay titulaciones con más posibilidades de tener profesores universitarios, pero en otras, como Económicas, no se lo plantean. Tienes que tener un plan propio, y más contratos predoctorales. Otro momento de fuga es cuando acaban las tesis; tenemos que tener incentivos para que se queden, facilitarles un desarrollo de la carrera, asesoramiento para la acreditación, para pedir proyectos… Por aquí pasa el talento y a veces lo dejamos escapar, y una vez está dentro, no lo retenemos. No debemos dar por hecho que, porque somos funcionarios, no necesitamos medidas motivadoras. Tenemos que seguir luchando nuestro plan de financiación para poder atender las necesidades del profesorado asociado.
–¿Y en el área de investigación?
– Tenemos que ser líderes en investigación. Es nuestra marca de diferenciación con otras universidades cercanas privadas. La UMU es un centro de conocimiento, de innovación y de transformación. No nos interesa ganar dinero, lo que interesa es ganar en conocimiento, en vocaciones, en formar bien a los estudiantes. Hay que ganar en eficiencia en los títulos, pero también ser garantes del conocimiento y de aquellas titulaciones que se deben a la sociedad.
–Si resultara elegida rectora, ¿se plantea una revisión del catálogo de títulos y de las plazas? La aproximación realizada por el actual equipo generó mucha polémica…
– Tenemos que tener claro cuáles son las necesidades reales de la sociedad y qué competencias necesitan nuestros estudiantes. A partir de ahí, con todas nuestras herramientas, títulos oficiales, propios y oferta de formación en competencias, responder a esa demanda. Como universidad pública tenemos que revisar la oferta de plazas, no podemos consentir que la gente se esté yendo a otros lugares a estudiar. Eso sí, no van a ser medidas impuestas desde arriba, sino con los equipos decanales, los profesores… se trata de hacer políticas de abajo hacia arriba.
–Siempre surgen presiones por mantener el estatus de cada departamento, facultad…
–No me imagino una universidad en la que cada uno mira hacia dentro de la puerta de su despacho. Tenemos que mirar hacia el bien colectivo. Es necesario un cambio y yo creo que muchos lo esperan. Esperan que haya una política de escucha y de decisiones compartidas que nos lleven a una universidad mucho más competitiva. Sin olvidar que hay ciertas cosas que no se van a regir por las leyes del mercado. Como institución pública nos debemos a la sociedad y tenemos que preservar titulaciones que no va a impartir una privada.
–¿Qué perfiles ha buscado para componer su equipo?
–Es un equipo diverso. Para mí la diversidad es muy importante, no ya atendiendo a la demanda electoral, que también, sino a las diferentes perspectivas. Son personas que han salido de alguna manera de su zona de confort, que tienen una vocación pública de servicio clara, que quieren a la UMU. Para mí, era básico que fuera gente cercana, que no hablara de sí misma, sino que tuviera una visión enfocada al trabajo público. La cuestión de los egos ha sido fundamental.
–¿Hay demasiados egos en la UMU?
–No me gusta, no sé manejarme en un entorno de egos. Yo no tengo egos, quiero cercanía; buscaba gente feliz, sin odios ni rencores. El lado humano de mi equipo lo he valorado mucho, sabiendo además que también necesito complementar lo que yo no sé. Tengo gente muy potente en investigación.
–Ha sido ocho años vicerrectora con el actual rector. ¿La suya es una candidatura de continuidad?
– He intentado hacer un equipo de personas nuevas, muy diferentes, que han pertenecido a corrientes distintas de la Universidad, con diferentes edades, géneros. En cualquier caso, al final la experiencia es un valor, y lo que he aprendido estos ocho años lo es. Si continuidad es seguir trabajando con cariño por la UMU, entonces lo es.
–¿Plantea alguna mejora con respecto a las tasas y becas?
-Con respecto a las del Ministerio, tenemos poco margen, más allá de reivindicar la actualización de los tramos de renta. El plan que cofinanciamos con la Comunidad sería nuestra primera línea de acción. Cuando llegué al vicerrectorado me di cuenta que ese dinero no se gastaba, y llevamos ya 3 años tratando de hacer un baremo para facilitar que llegue todo y cubra las necesidades. El estudiante no solo necesita becas de matrícula, necesita dinero para materiales, vivienda, transporte. Seguiremos luchando para que suba el importe. También impulsaremos la Oficina de Acción Social.
-La UMU es cada curso más diversa en todos los sentidos.
-Quiero hacer de la Universidad la casa de todos, que cualquiera pueda venir aquí sin tener que adaptarse o mimetizarse con la mayoría de estudiantes.
–Y que sea un ascensor social…
–Por supuesto. Esas graduaciones que reflejan a la sociedad murciana en todos los niveles, familias humildes, otras con más posibilidades, de todas las culturas… esa es la universidad que quiero.
–La definen como la rectora de los estudiantes.
–He estado 8 años como coordinadora en el vicerrectorado de estudiantes, 8 años como vicerrectora, coordinando el grupo de CRUE estudiantes, y lógicamente, las necesidades de los estudiantes están en mi ADN. Si los estudiantes están conmigo ya lo dirán ellos. Sus propuestas para mí son propuestas de valor.
–El envejecimiento de las plantillas es un reto importante.
– Entre el personal técnico de gestión de la administración y servicios, un alto porcentaje se jubilará los próximos 5 años, y es el momento de aprovechar para redefinir la plantilla y hacer planes de desarrollo de la carrera profesional. En el caso de los docentes, preparar el relevo pasa por hacer una buena política de captación de talento previa, no podemos dejar morir líneas de investigación importantes para el desarrollo de la sociedad.
–La UMU no suele salir muy posicionada en internacionalización. ¿Qué se plantea al respecto?
-Los investigadores ya trabajan en redes internacionales de investigación, y tenemos que seguir haciendo alianzas, que enriquecen y favorecen el conocimiento. Respecto a a los estudiantes, las experiencias internacionales son básicas para la empleabilidad.
–En plena caída de la natalidad, la captación de alumnos internaciones es otro reto. Otras universidades, como la UCAM, les llevan delantera…
–La Universidad Católica y nosotros no jugamos en la misma liga. Ellos son una entidad privada con unos objetivos empresariales claros. Yo quiero que la UMU sea referente en cultura, tenemos que cuidar la salud mental y tenemos que preocuparnos de una serie de cuestiones más allá.
–Puede convertirse en la primera rectora en la historia de la UMU. ¿Cómo valora que se presenten tres mujeres?
-En la UMU se ha perdido el miedo a ser dirigidos por una mujer; me encantaría que a segunda vuelta llegáramos dos mujeres, porque entonces la decisión no estaría basada en eso.

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Enlace de origen : Alicia Rubio, candidata a rectora: «Quiero hacer de la Universidad de Murcia la casa de todos»