
Francisco Sandoval, de 65 años y vecino de la calle San Marcial, en el barrio de Santa María de Alcantarilla, vive con una discapacidad acreditada … del 85% tras haber perdido la dos piernas. Sin embargo, su mayor obstáculo no es su silla de ruedas, sino una acera de apenas un metro y veinte centímetros que se convierte en una ratonera cada vez que un coche aparca frente a su puerta. Francisco dice a LA VERDAD que no pide «imposibles», solo quiere la autonomía de poder entrar y salir de su casa sin depender de la caridad de los demás.
La situación, a la que el PSOE de Alcantarilla ha dado voz y calificado de «abandono institucional», se ha enquistado. Francisco lleva ya «dos años peleando por una solución». «Yo quiero entrar y salir cuando me apetezca», reclama con frustración. Y recuerda cómo incluso llegó a diseñar una máquina propia para poder acostarse solo y no depender de nadie, una independencia que el urbanismo de su barrio le sigue retrasando.
Francisco denuncia que su calle es un «ejemplo de urbanismo hostil». A la estrechez de la vía se suman al menos diez moreras cuyos troncos, de unos 35 centímetros de diámetro, invaden el escaso paso peatonal, obligando a cualquier silla de ruedas a bajar a la calzada con el riesgo que ello conlleva. Esta falta de servicios básicos afecta también a su padre, de 95 años, quien debe caminar 400 metros para tirar la basura porque el Ayuntamiento retiró el contenedor que antes tenían a solo 50 metros de casa.
Desde el Grupo Municipal Socialista han registrado una instancia urgente denunciando que una demanda tan básica lleve desde diciembre de 2024 bloqueada. Critican que el gobierno local, del PP, ignora los problemas reales de los barrios periféricos por falta de sensibilidad ante las necesidades esenciales de los ciudadanos más vulnerables.
«Desde el PSOE de Alcantarilla consideramos inaceptable que una demanda tan justa, urgente y humana lleve más de un año guardada en un cajón. No estamos hablando de grandes proyectos ni de inversiones millonarias: hablamos de garantizar la movilidad y la dignidad de una persona con una discapacidad severa que solo pide poder salir y entrar de su casa sin obstáculos», agregó el PSOE. Y afirmó que «este hecho es una muestra más del abandono de este barrio y toda la zona periférica del municipio, como este barrio con calles compartidas con Javalí Nuevo pero que pertenece a Alcantarilla».
«Si me porto bien»
Lo que más duele a Francisco no es solo la barrera física, sino la desigualdad de trato. Mientras él lleva dos años de espera y burocracia, asegura que otros vecinos consiguieron soluciones similares en apenas una semana. A unos metros de su casa, en la misma acera, una casa sí que dispone de esta ayuda para acceder a la calle en silla de ruedas. «Me han llegado a decir extraoficialmente que si me porto bien y me callo, a lo mejor lo hacen cuando tengan tiempo», confiesa con amargura. «No estoy pidiendo de más, solo que una vez que se hace una cosa para uno, se haga para todos», sentencia, aludiendo a los precedentes en su propia calle.
Fuentes del Ayuntamiento sostienen que son «plenamente conocedores del caso y que un técnico ha visitado al vecino en varias ocasiones». Según el equipo de gobierno, se trata de una actuación en «ámbito privado que debe cumplir con todas las garantías legales». Y aseguraron que la solución se ejecutará «en breve». Para Francisco, sin embargo, el «breve» del Ayuntamiento dura ya demasiado.

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Enlace de origen : Un vecino de Alcantarilla en silla de ruedas, 'preso' en su propia casa esperando una solución desde hace más de un año