
Tras asesinar a Alí Jamenei y a la cúpula del régimen persa, Donald Trump se ha mostrado este domingo dispuesto a negociar el fin de … los combates en Irán desde esa posición de fuerza con la que le gusta sentarse a la mesa. Una en la que a la contraparte no le queda más remedio que capitular y someterse a sus designios. El único problema es que «la mayoría de esa gente ya no está», señaló satisfecho. «Deberían haberlo hecho antes, Michael. Podrían haber llegado a un acuerdo. Se pasaron de listos», dijo el presidente estadounidense al periodista de la revista ‘The Atlantic’ Michael Scherer, que le alcanzó por teléfono en su residencia de Mar-a-Lago.
A diferencia de otros mandatarios, que han dado solemnes discursos desde el Despacho Oval para anunciar acciones de guerra, Trump se ha limitado a colgar en redes sociales un discurso editado de ocho minutos en el que vestía una gorra blanca con el eslogan ‘USA’ como única comparecencia pública. En el vídeo ya tendía la mano a los miembros del régimen que ha golpeado: «Debéis deponer las armas y tendréis inmunidad total o, en caso contrario, afrontaréis una muerte segura», les dijo en el ultimátum.
Noticias relacionadas
A través de sus embajadores en la ONU, los líderes europeos que participaron el sábado en la reunión de urgencia del Consejo de Seguridad convocada por el Reino Unido conminaron a Irán a retomar la vía del diálogo para evitar que el conflicto se prolongue y engulla la región. Rusia, sin embargo, calificó esta cita de «hipocresía», al haberse producido los ataques en medio de las negociaciones que se celebraban en Ginebra. De hecho, el ministro de Asuntos Exteriores de Omán realizó el viernes una visita intempestiva a Washington para intentar frenar el ataque, pero Trump ya había tomado su decisión.
Tras dos meses de negociaciones, al principio informales y luego más serias desde principios de febrero, cuando EE UU e Irán se reunieron en Omán cara a cara por primera vez desde la guerra de los doce días de junio pasado, la delegación estadounidense que encabezaba su yerno, Jared Kushner, y su enviado especial, Steve Witkoff, transmitió su mensaje de que «si no veían progresos reales muy rápidamente», los ataques militares ocurrirían pronto.
«Juegos, trucos, tácticas de dilación»
Como Nicolás Maduro, los iraníes cometieron el error de pensar que podían jugar con el magnate para «ganar tiempo», que es lo único que vieron Kushner y Witkoff en la propuesta que les presentaron en Ginebra. Otros altos funcionarios involucrados en las negociaciones dijeron a Axios que la estrategia de Irán consistió en «juegos, trucos, tácticas de dilación» desde el principio. «Se lo comunicamos al presidente y, obviamente, él sopesó las diferentes opciones», dijo el funcionario.
Durante su intervención, Trump explicó que «los iraníes se acercaban (a sus posiciones) y luego se echaban atrás. De eso entendí que en realidad no quieren un acuerdo», justificó el presidente durante el discurso que empezó a escribir el viernes. La prueba de fuego vino cuando la delegación estadounidense ofreció a la iraní suplirla con energía nuclear para fines civiles de por vida, a cambio de que renunciaran a sus programas de enriquecimiento de uranio. En la cabeza del republicano, esa negativa fue el fin de las negociaciones, que estaban programadas para continuar este lunes.
En realidad, el ataque a Irán estaba ya preparado una semana antes de que las dos delegaciones se reunieran en Ginebra a principios de febrero. Lo había puesto sobre la mesa el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, durante su intempestiva visita del 29 de diciembre a la Casa Blanca. En teoría se trataba de discutir la segunda fase del alto el fuego en Gaza «y otros asuntos regionales», entre los que, ahora se sabe, dibujaron las líneas y acordaron una operación militar conjunta en caso de que fallasen las negociaciones. Este sábado, en el que Trump se mantuvo fuera de las cámaras, con apenas breves entrevistas telefónicas a Axios, NBC y el domingo a ‘The Atlantic’, volvió a tener «una excelente conversación telefónica con Bibi», dijo.
Su ausencia pública no fue lo único inquietante. Mientras el país vivía con inquietud lo que puede ser el comienzo de otra guerra, y tres militares estadounidenses se convertían en las primeras bajas, el comandante en jefe acudía a una glamurosa fiesta de recaudación de fondos para el Partido Republicano. Según la Casa Blanca, «ahora es más importante que nunca».
Netanyahu propuso a Trump una operación militar conjunta contra Irán ya en diciembre, durante su visita a la Casa Blanca para hablar sobre la tregua en Gaza
Con los primeros ataúdes se abre una brecha en la opinión pública «que la oposición está explotando», decía en su editorial ‘The Wall Street Journal’. Atajar la operación militar de ‘Furia épica’ en el tiempo es, para el Gobierno de Trump, una necesidad tan vital como para el régimen de los ayatolás. Sus conciudadanos están dispuestos a aceptar una «intervención decisiva» que elimine al enemigo, pero vacilarán ante la posibilidad de otra guerra abierta. Y eso es lo que explotarán los demócratas en el Congreso, cuando pidan explicaciones al Ejecutivo.

Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : Trump se abre a negociar de nuevo con Irán