Este martes por la mañana, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, aseguraba que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no esperaba «en absoluto ninguna … consecuencia» por su negativa a que Estados Unidos utilice las dos bases militares que opera en nuestro país -Rota y Morón- para lanzar ataques contra Irán, algo que ha provocado la retirada de 14 aeronaves estacionadas allí. Aunque reconoció que no ha recibido «ninguna solicitud al respecto» por parte de Washington, el responsable de la diplomacia española aprovechó para subrayar que «las bases de uso conjunto son de soberanía española, que tienen un marco dentro del tratado con los Estados Unidos, y que es dentro de esa premisa en la que pueden ser utilizadas».
En la Casa Blanca, Trump tomó nota. Y ha aprovechado la rueda de presa que ha organizado junto al canciller alemán, Friedrich Merz, para responder a Albares que estaba equivocado. Que sí va a haber represalias. Preguntado por el papel que Europa juega en las operaciones contra el régimen de Teherán, el presidente estadounidense ha comenzado diciendo que «algunos países han sido útiles y otros no». Ha sido la antesala para la bomba que ha lanzado a España, a la que ha calificado de «terrible».
Trump ha avanzado que las consecuencias serán económicas: «He pedido a Scott -Bessent, secretario del Tesoro- que cortemos todos los acuerdos con España. Vamos a cortar todo el comercio con España. No queremos tener nada que ver con ese país. No tienen un buen líder». Además, en su habitual tono arrogante, ha dejado caer que no necesita la autorización de Madrid para utilizar las bases en Andalucía: «España dice que no podemos usar sus bases. Vale, pero podríamos volar allí y usarlas. Nadie nos va a decir que no las usemos. Pero no las necesitamos. España no tiene nada que necesitemos».
El mandatario republicano ha aprovechado para recordar las fricciones con el gobierno socialista desde que regresó a la Casa Blanca, hace 13 meses. «Todo empezó cuando todos los países europeos, cuando lo pedí, incrementaron el presupuesto de Defensa al 5%, que es lo que tenían que hacer. Todos se mostraron entusiastas. Alemania, todos. Y España no quiso hacerlo. Dijeron que llegarían al 2% y no sé ni si lo están pagando», ha señalado, mientras Merz a su lado ha esbozado una sonrisa indescifrable.
Cuando sí podía usar las bases
Sin duda, esto representa una escalada sin precedentes en una animadversión histórica entre ambos países. Y resulta sorprendente porque las bases estadounidenses en territorio español ya fueron utilizadas durante la guerra de los doce días que se libró el pasado mes de junio, cuando Estados Unidos e Israel llevaron a cabo ataques contra las instalaciones en las que, supuestamente, Irán estaba desarrollando armamento nuclear. En aquella ocasión, la superpotencia americana repostó decenas de aviones cisterna KC-135, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, consideró que esas operaciones se enmarcaban «dentro de los límites del acuerdo» entre ambos países. No obstante, Washington entonces afirmó que el despliegue tenía carácter defensivo.
La Moncloa, que ha respondido poco después de las amenazas pronunciadas en Washington, ha recordado a Trump que debe respetar la legalidad y que las relaciones comerciales con España son las de la Unión Europea. Además, ha subrayado que España cumple con sus obligaciones dentro de la OTAN y ha restado importancia al impacto real que pueden tener las palabras del presidente americano.
En cualquier caso, España no ha sido el único blanco de Trump esta tarde. También ha arremetido contra el Reino Unido por el rifirrafe que enfrenta a Londres y Washington por la devolución del archipiélago Chagos a la República de Mauricio, una decisión que el Ejecutivo del Keir Starmer se ha negado a revertir pese a las presiones de Trump. «Nos ha obligado a pasar tres o cuatro días determinando dónde podemos aterrizar. Porque habría sido mucho más sencillo hacerlo allí, ya que tenemos que volar varias horas extra ahora. Estamos muy sorprendidos», ha afirmado, lanzando un dardo envenenado a Starmer: «Es evidente que no lidiamos con Winston Churchill».

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Enlace de origen : Trump carga contra España y amenaza con cortar «todas las relaciones comerciales»
