
La noche del martes para el Cebé Cartagena fue larga. Y dura. Una auténtica pesadilla. Cualquier adjetivo que se utilice para intentar explicar lo acontecido … en el Multiusos Fontes do Sar de Santiago de Compostela se va a quedar corto. La realidad es que, si había algún ítem o aspecto negativo que le faltase al Caesa Cartagena por cumplir esta temporada, fue perder por más de 50 puntos. Una distancia inédita en las últimas cinco temporadas, donde ha habido resultados dolorosos como el 110-70 que le endosó el HLA Alicante hace un año. Dos casos anécdoticos en una marabunta de resultados casi siempre favorables a los cartageneros. Los tres años en LEB Plata los pasaron sin apuros y sin recibir palizas.
La temporada pasada, la del debut en Primera FEB, fue una temporada sobresaliente para los de Jordi Juste, que consiguió llevar al límite al Betis en el ‘playoff’, forzando el quinto partido. Este es el recuerdo perenne de una afición albinegra que anhela poder regresar al pasado y volver a vivir esos tiempos, porque lo de esta temporada es sobrevivir. Con esa majestuosa temporada, quien se va a acordar de la bienvenida que le dio Ourense al Caesa en la jornada 1, ganándole por 28 puntos (101-73). O del 67-100 del Palencia. O del 112-84 contra el San Pablo Burgos. Junto al nefasto día de Alicante, anteriormente citado, son los peores días del Cebé hasta esta temporada.
El Caesa de Félix Alonso cayó 97-61 ante el Hestia Menorca, 33 puntos de diferencia que dieron paso a otros cuatro partidos seguidos donde el 90-71 ante Zamora fue el mejor resultado. Entre medias, quedaron 68-95 contra el Estudiantes, 68-94 frente al Monbus Obradoiros y 91-65 ante el Ourense. Fueron los peores días del Cebé hasta el martes cuando visitó al Obradoiro. «Nos han pasado literalmente por encima», dijo Roberto Blanco, después de perder por 52 puntos (101-49).
En 2023, el equipo albinegro ya anotó 41 puntos, pero aquel encuentro solo lo perdió de 19 ante el Benicarló
Ni un intento de justificación del cacereño achacando a la diferencia de nivel, «dos por encima tuyo», la tremebunda paliza. El entrenador albinegro quiere, por lo menos, si no ganan, sufrir «derrotas dignas», en las que el escudo no quede pisoteado y no se dañe a una afición que, por otra parte, ya no puede esperar más bochornos.
No llegar a 50 puntos es algo difícil de ver en el baloncesto de este nivel. El Caesa lo consiguió. Ya lo hizo en marzo de 2023 cuando encestó 41, con un tercer cuarto demoledor de 4 puntos, pero ‘solo’ cayeron de 19 ante el Benicarló. Tampoco ha sido la peor derrota del año en la Primera FEB. El Palmer Basket, rival al que el Cebé no ha conseguido ganar en ninguno de los dos partido, cayó por 70 puntos (115-45) ante el Monbus Obradoiro.
El calendario no ayuda
Ahora tienen que limpiar la mente para el domingo a las 12.00 horas cuando reciban la visita del colista. Ya le ganaron al Melilla en su casa. Tienen que repetir lo mismo para dejar una plaza para bajar casi agenciada y evitar darle vida a un equipo muerto. Deben aprovechar esta oportunidad porque es de los pocos duelos factibles que les quedan por delante. En el horizonte aún esperan todavía el HLA Alicante (6º), Leyma Coruña (1º), Estudiantes (5º), Hestia Menorca (8), Fibwi Palma (13º), Zamora (11º), Fuenlabrada (7º), Palencia (3º) y Tizona (15º). A priori, contra los burgaleses se jugarán la permanencia en la última jornada. De los nueve partidos, seis son contra rivales de ‘playoff’.

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