Este UCAM ya sí se va pareciendo un poco más al mejor de su historia. Después de un inconveniente parón cuando los de Sito Alonso … se encontraban en un pico de su temporada más brillante de siempre, volver al redil se estaba haciendo difícil. El ambicioso equipo murciano regresó del frenazo con su derrota más abultada, el domingo pasado en Valencia, y la ida de los cuartos de final de la FIBA Europe Cup, pese a la victoria, no fue la de un equipo sólido durante los cuarenta minutos. Quizás hoy tampoco, con una primera mitad de muy pocos puntos jugada más al ritmo de un Gran Canaria que es el equipo menos anotador de la Liga Endesa, pero la excepcionalidad regresó al Palacio en un tercer cuarto repleto de acciones muy reconocibles para el equipo de Sito Alonso en ambos lados de la cancha.
UCAM Murcia
DeJulius (17), Ennis (1), Falk (6), Nakic (6) y Cacok (10) -quinteto titular- Forrest (14), Sant-Roos (14), Radebaugh (2), Cate (4), López De la Torre, Diagne y Martin (13).
87
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76
Dreamland Gran Canaria
Albicy (0), Wong (10), Brussino (5), Pelos (12) y Tobey (13) -quinteto titular- Maniema (3), Vila, Samar (14), Alocén (2), Labeyrie (1), Kuath (8) y Robertson (8).
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Parciales:
15-15, 22-15 (37-30), 28-18 (65-48) y 22-28 (87-76). -
Árbitros:
Fernando Calatrava, Raúl Zamorano y David Sánchez. -
Incidencias:
Palacio de los Deportes de Murcia, 7.180 espectadores. 22ª jornada de la Liga Endesa.
Confirmada la baja por lesión de Sander Raieste por un tiempo por determinar, pero que no bajará de unas cuantas semanas, el paso adelante no podía sino ser de sus compañeros de posición. Cuenta la leyenda que, por aquello de la excepción que tiene toda regla, hubo una vez que Howard Sant-Roos tomó una mala decisión en una cancha de baloncesto y que ni tan siquiera fue culpa suya. Pero, desde luego, no fue esta tarde. El hombre que lo hace todo bien firmó su mejor partido del curso con una hoja de servicios de 14 puntos, 7 rebotes, 3 asistencias, 3 robos de balón, 25 de valoración y una incontable cantidad de intangibles que tienen en su alumno más aventajado a Will Falk. Titular en el hueco liberado por Raieste, su innegociable esfuerzo era oro molido para un Sito que no quería volver a ir por detrás del Gran Canaria en intensidad.
Un equipo canario en el que no debutó Metu, pero donde más les vale que se reincorpore cuanto antes y en plenas garantías, pues el de Lakovic es uno de los equipos más anárquicos de la competición y que mira más abajo que hacia arriba en lo que queda. Con jugadores de talento en su plantilla, logró evitar verse en más de 20 de puntos de diferencia adversa cuando los universitarios volaban (63-45, minuto 29), pero no inquietó a un UCAM que tenía mucho más claro a lo que jugar y que, a golpe de triple de los que reciben el aplauso de Sito antes de besar la red por el movimiento de balón previo, respiró tranquilo todo el último cuarto.
A marchas forzadas
Sus únicos minutos mejor que el UCAM fueron en el comienzo, uno en el que le costó arrancar al equipo de Sito Alonso, que, en una defensa estratégica muy habitual de su libreto, concedía el tiro de media y larga distancia al pívot rival. Tobey, que manco no es, ganaba confianza acertando estos tiros y atacando el rebote ofensivo, hasta el punto de que los once primeros puntos de su equipo llevaban su firma (8-11, minuto 6), y bien que le iba bastando a los de Lakovic jugar al trantrán.
El liberador de este ritmo mortecino fue Michael Forrest, que en esto contextos de atasco ofensivo es cuando mejor hace sonar su verso libre, y un parcial de 9-0 con la versión más incisiva del tirador espoleaba al UCAM, con mayor voluntad de correr a partir de la protección del rebote y el generoso dinamismo de Sant-Roos (24-17, minuto 13). Ya estaba por delante y nunca dejaría de estarlo. Gastaba sus tiempos muertos Lakovic sin encontrar soluciones, pero se las daba uno de sus grandes jugadores llegados a mitad del curso, un Kassius Robertson que anotaba o asistía los seis últimos puntos de los suyos antes del descanso (37-30).
Se gusta a campo abierto
Con una progresión de 60 puntos del Gran Canaria, el problema del UCAM no estaba en defensa. Pero sí residía en ella la llave de un ataque que siempre quiere jugar, ya no en contraataque, sino en llegada, en situaciones de superioridad para tiros en ataques de pocos segundos. Identidad y, al mismo tiempo, estrategia, pues no había mejor idea que perseguir un marcador alto ante el equipo con menos puntos de la competición. Un DeJulius que ya había leído mejor el partido sentaba de maravilla a su equipo, valiente en las penetraciones para doblar balón, uno que le llegaba mucho de vuelta. Empezaba el UCAM el tercer cuarto con un parcial de 8-0 que le valía para su primera ventaja de dos dígitos (45-30, minuto 23) ante el que, minimizado, era el peor Gran Canaria del partido, que solo rascaba anotación en las jugadas aéreas de Kuath.
Tal vez, verse con el partido prácticamente roto, liberó de sus cadenas a varios de los jugadores visitantes. Wong y Robertson aprovecharon el contexto para hablar de su libro, pero la falta de unidad, donde más se sufre, es en la parcela defensiva. Los automatismos y sistemas del UCAM alcanzaban en estos minutos su mayor porcentaje de efectividad, con mucho que agradecer al inteligente Sant-Roos (65-48, final del tercer cuarto).
Tímida bajada al barro
Otro de los jugadores que encontraron su cuota de protagonismo fue el fuerte base esloveno Ziga Samar. Se las tuvo tiesas con Radebaugh y Forrest y, llevara razón o no, el caso es que incomodó al UCAM, que pasó de prometérselas muy felices rondando la veintena de ventaja a, de pronto, no dar pie con bola, anotando solo una canasta en los cuatro primeros minutos del último cuarto, un triple de, precisamente, Forrest, antes de que el de Samar redujera la diferencia a un dígito (68-59, minuto 34).
Tiempo muerto mediante de Sito, la pizarra localizó abierto a un Martin que enchufó tres triples en un espacio de siete minutos, posiblemente los más difíciles de UCAM en la segunda parte, y, con la energía que da el acierto, y la sensatez que siempre da Sant-Roos, en un visto y no visto el partido volvía a estar visto para sentencia (81-65, minuto 29) en un Palacio que despedía con vítores al cubano y que se citaba con los suyos para el próximo miércoles a las 20.30, cuando el pabellón murciana decida entre UCAM y Reggiana uno de los cuatro semifinalistas de la FIBA Europe Cup.

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Enlace de origen : El UCAM vuelve a ser él mismo al calor del hogar y se desquita ante el Gran Canaria