David Sánchez de Castro
Domingo, 15 de marzo 2026, 07:45
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Andrea Kimi Antonelli se ha convertido en el 116º piloto de la historia en ganar un Gran Premio de Fórmula 1 y devuelve a Italia a lo más alto por primera vez en veinte años, desde que ganara Giancarlo Fisichella en Malasia 2006. A sus poco más de 19 años y medio, además, es el segundo más joven en lograrlo tras imponerse en un GP de China donde Mercedes volvió a demostrar su superioridad, ya que George Russell acabó segundo. En buena medida, el doblete de las flechas plateadas vino propiciado por la lucha interna entre los Ferrari, que acabó llevándose Lewis Hamilton para sumar, por fin, su primer podio con el Cavallino.
La fiabilidad este año está teniendo un impacto clave incluso desde antes de la carrera. Ejemplo de ello fueron los cuatro pilotos que ni siquiera comenzaron el día: Alex Albon, Gabriel Bortoleto, y, lo que es más crítico, el campeón Lando Norris y su compañero Oscar Piastri. Desastre absoluto de McLaren, que es uno de los equipos de arriba que está sufriendo con esta nueva normativa, y dos carreras este año, dos parrillas que no se completan. No fueron los únicos, ya que en total fueron siete pilotos los que no acabaron la carrera. A ellos se unieron Verstappen los hombres de Aston Martin, con Stroll y Alonso abandonando por culpa de esa inasumible lavadora que llevan entre manos. Las vibraciones fueron la causa de que lo hiciera el español. Carlos Sainz, en cambio, fue uno de los beneficiados de los KO, ya que acabó 9º sumando dos meritorios puntos.
Otra salida tan memorable como irrelevante de Alonso y Sainz
De los 18 pilotos que tomaron la salida, uno de los más destacados fue Fernando Alonso, de nuevo. Tanto él como Carlos Sainz se asomaron incluso a la zona de puntos, con el asturiano llegando a ponerse incluso 9º, mientras por delante se repetía el guión de Australia pero con los actores cambiados. Lewis Hamilton se puso primero en la salida, pero le duró lo justo hasta que los Mercedes tiraron de su motor sospechosamente competitivo para pasarle. Poco duró la alegría para los españoles, que pronto se fueron hundiendo para una situación más propia de su escenario real.
Kimi Antonelli celebra su primera victoria en la F1.
AFP
Cuando ya hubo que esperar a que pasaran cosas ajenas a la pura competición. Como que Bottas y Pérez, compañeros en Cadillac, se tocaran en la arrancada, el pique entre Lindblad, de Racing Bulls, y Max Verstappen o un trompo de Isack Hadjar o que el Aston Martin de Lance Stroll durase diez vueltas en pista. El abandono del canadiense propició un baile en boxes que acabó con Antonelli liderando de nuevo la carrera, mientras detrás le seguía el improbable Colapinto. Los problemas de ritmo de George Russell, que este domingo no tuvo su mejor día pese a su condición de gran favorito, propició a su vez que el que creciera fuese Hamilton. Y es que el heptacampeón, cuyo Ferrari tiene este año más posibilidades que en el pasado, se vio ante una oportunidad de oro.
Las diferentes estrategias propiciaron luchas extrañas. Por ejemplo, ver a los dos Alpine y a los dos Haas peleando a cara de perro por el quinto puesto, hasta que llegó Verstappen a poner orden para quitarles a ambos de la lucha. De lo más emocionante en una carrera en la que Fernando Alonso estuvo por estar.
Y es que el asturiano ni siquiera hizo amago de hacer vueltas competitivas. Con un Aston Martin cuyo único objetivo era sobrevivir, Alonso estiró su parada en boxes al máximo para intentar maximizar los datos que podía obtener. Un cambio de normativa que les ha matado, un coche menor y unos redaños que no tienen fin no son suficientes para evitar sentir lástima al verle último hasta que, en la vuelta 34, se vio forzado a abandonar. Las vibraciones de ese hierro verde eran tales que antes de abandonar tuvo que quitar las manos del volante porque estaba perdiendo sensibilidad en los dedos, como confesó al llegar a la zona de prensa. La situación de Aston Martin pivota entre lo lamentable y lo inaceptable en términos de seguridad para sus propios pilotos.
Esta F1 permite luchas: Leclerc vs. Hamilton y premio para Russell y Antonelli
Sean más artificiales o menos, lo bueno de esta Fórmula 1 es que permite ver luchas en pista. Prueba de ello es la pelea intestina que se vivió entre los pilotos de Ferrari, que peleando por el segundo puesto dejaron una serie de rebases mutuos que levantaron a los aficionados de sus asientos, aunque al final el gran beneficiado fue Russell que les pasó a los dos. Una gran batalla en pista, que a la postre fue un premio inesperado para un Antonelli que de ver en los retrovisores muy cerca las dos manchas rojas pasó a tener un enorme hueco de oro para sus opciones, que acabaron culminando unas vueltas después. Y eso que en el penúltimo giro a este trazado de Shanghai, que para él será histórico para siempre, tuvo una colada de frenada que le hizo salirse de pista.
Con este resultado, se confirma que esta Fórmula 1 permite ver luchas, pero que tiene un serio problema con la fiabilidad. Les vendrá muy bien el parón obligado por las cancelaciones de las carreras de Baréin y Arabia Saudí debido a la situación de Oriente Próximo, que dejará abril sin acción, aunque antes habrá que viajar al casi siempre entretenido —no fue así en 2025— GP de Japón.

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Enlace de origen : El niño Antonelli abre su hueco en la historia