
Jornada clave para los mercados financieros mundiales. La Reserva Federal (Fed) de EE UU se enfrenta a uno de sus encuentros más importantes de los … últimos tiempos, y esta vez no solo por la notable división interna y las tensiones con la Casa Blanca, tras los numerosos ataques de Donald Trump a su presidente, Jerome Powell.
Aunque no se esperan cambios en materia de tipos de interés -que se mantendrán entre el 3,75% y el 3,50% tras el recorte del pasado mes de diciembre-, los inversores sí confían en obtener alguna pista sobre el posible impacto de la guerra en la economía de la primera potencia mundial, factor clave que puede hacer descarrilar las aspiraciones de los republicanos de cara a las próximas elecciones de medio mandato.
La situación es de enorme incertidumbre y volatilidad. Este mismo miércoles, el barril de petróleo parecía dar un respiro en el entorno de los 100 dólares. Pero todo se ha dado la vuelta con el ataque de EE UU a una instalación energética iraní. El precio del oro negro se ha disparado un 5% hasta rondar de nuevo los 110 dólares. Y el del gas un 6% hasta los 55 euros.
Con el clima de tensión de nuevo al alza, los números rojos volvían a las bolsas que, no obstante, parecen acostumbradas a los vaivenes de los mercados energéticos y aguantan de forma más que heroica la presión. El Ibex-35, de hecho, se mantiene con subidas del 0,2% cerca de los 17.300 puntos.
Falta de visibilidad
«La falta de visibilidad en cuanto a la duración del conflicto y sus imprevisibles consecuencias hace difícil tener visibilidad en cuanto a lo que podemos esperar de la Fed, más aún teniendo en cuenta la proximidad de cambio de presidente y la diversidad de posturas existente en el FOMC», explica Cristina Gavín Moreno, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión.
En todo caso, resulta evidente que la reciente escalada bélica ha provocado un repunte en los precios del gas y el crudo que eleva las expectativas de inflación para los próximos meses. «Este tensionamiento de precios energéticos ha enfriado las expectativas de recortes de tipos para 2026», explica Luis Merino, responsable de renta fija de Santalucía AM.
De hecho, el experto indica que el mercado ya no descuenta bajadas para este año y retrasa el primer recorte hasta junio de 2027. «Como consecuencia, la curva de tipos del Tesoro americano ha experimentado en las últimas semanas un desplazamiento al alza con un marcado aplanamiento por mayor tensión en los tramos cortos», reitera.
Tensiones inflacionistas
Las tensiones inflacionistas empiezan a ser palpables en EE UU, aunque «aún es demasiado pronto para hacer una evaluación sólida de los posibles efectos de segunda ronda que podrían afectar a las tendencias salariales», explican los expertos de Natixis.
Por otro lado, el PCE subyacente, la medida de inflación preferida de la Fed, sigue en niveles elevados, amenazando con efectos de segunda ronda si la crisis energética resulta persistente. «Tras la COVID, la sensibilidad a las crisis de oferta ha cambiado. Las empresas son más rápidas a la hora de repercutir el aumento de los costes de los insumos y los trabajadores están más dispuestos a renegociar los salarios cuando suben los precios. Esto podría hacer que la inflación sea más persistente», advierten los expertos.
En un momento de dudas sobre la evolución del mercado laboral -tras el batacazo de febrero, con la destrucción de 92.000 puestos de trabajo y el paro subiendo al 4,4%-, algunas voces apuntan a que los hogares con ingresos más bajos son los más expuestos tanto a los aranceles como al aumento de los precios del crudo y el gas, lo que a su vez puede acabar lastrando al consumo.
Por ahora, sin embargo, las implicaciones para la política monetaria son claras. «Es probable que el FOMC espere y evalúe si el aumento de los precios de las materias primas se traduce en presiones inflacionistas más generalizadas. Y mientras los activos de riesgo se mantengan resistentes, la Fed tiene aún menos incentivos para actuar rápidamente sobre los tipos. El listón para una mayor flexibilización sigue siendo alto», explican los analistas de Natixis.

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Enlace de origen : La Fed de EE UU se prepara para dejar los tipos de interés intactos con el foco en la tensión energética