Las cajas ya están hechas. Se amontonan en el salón, cerradas con cinta, ordenadas a medias. De una de ellas asoma un peluche de unicornio … de colores chillones. En otra, una cartera escolar de color rosa de Hello Kitty sobresale entre ropa doblada. Son los rastros de una vida doméstica recogida contra reloj. En realidad, cinco vidas.
Cuatro niñas y un niño, de 12, 10, 8 y 6 años, el pequeño de 4. Eloísa las ha ido llenando estos días por si el lunes no queda otra salida que marcharse.
El plazo concedido tras el aplazamiento del desahucio, fijado para el 23 de marzo, entra en su recta final sin que haya aparecido una vivienda por el mismo motivo que la obliga a irse:la falta de nómina. La semana, explica, ha sido una sucesión de gestiones sin resultado. «Se pasan la pelota unos a otros y nadie da una solución», lamenta.
Kiko Asunción / AGM
Acompañada por Paco, miembro de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), ha recorrido oficinas, bancos y servicios. Ha pasado por dependencias municipales, por la Consejería de Vivienda y por distintas entidades. En todos los casos, la respuesta ha sido similar: derivaciones, citas pendientes o explicaciones sin salida inmediata. «Me dicen que el trabajador social tiene que darme una solución», cuenta. Pero cuando consigue hablar con él, la respuesta cambia de tono.
«Que soy una mujer adulta y que tengo cinco niños a mi cargo», relata, «como dando a entender que es mi responsabilidad que no se queden en la calle, y lo es, pero ya no sé qué hacer ni donde acudir».
También ha probado en el banco. Fue a su sucursal con la idea de explorar alguna alternativa, incluso la posibilidad de acceder a una vivienda gestionada por la propia entidad. La respuesta fue de comprensión, pero no de solución. «No entienden cómo con la situación económica que tengo nadie me alquila», explica. El problema, repite, no es económico. Tiene ingresos. Puede pagar. Lo ha demostrado durante años en la vivienda de la que ahora tiene que salir.
Kiko Asunción / AGM
Pero el perfil no encaja para ningún arrendador. Con ahorros y solvencia, pero sin nómina y sobre todo por ser familia numerosa. «Cuando digo que tengo cinco hijos, se echan para atrás», dice. Mientras tanto, las administraciones no han ofrecido una alternativa concreta. «Me dicen que me das cita, pero es que esto es urgente». El alcalde pedáneo de Sangonera la Verde, Eugenio Espín, ha intentado buscar opciones sobre el terreno. Recorrió la zona el pasado viernes y el resultado fue el mismo que ha encontrado ella estos meses, todo en venta, nada en alquiler. «Desde ese día no se ha puesto en contacto conmigo».
Kiko Asunción / AGM
El tiempo se acaba
En paralelo, tampoco han llegado soluciones desde organizaciones sociales. Muchas llamadas, contactos, promesas de estudiar el caso. Pero, a día de hoy, sin resultado. Es una situación de bloqueo. «Nadie me está ayudando», dice. «Y el tiempo se acaba». Dentro de la vivienda, las cajas siguen en el mismo sitio. Preparadas, pero sin destino concreto. Los niños siguen yendo al colegio. Mantienen la rutina mientras el calendario avanza.
Eloísa continúa moviéndose. Llamando. Preguntando. Intentando apurar cada opción antes del lunes. «No sé qué hacer», reconoce. «Pero no puedo fallar como madre». El lunes está a la vuelta de la esquina. Y, por ahora, no hay casa.

Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : La cuenta atrás para el desahucio de Eloísa en Murcia: «Puedo pagar, pero si digo que tengo cinco hijos, nadie me alquila»