
Grande entre las grandes. Completa, cautivadora y embriagadora. Si hay algún hombre de poca fe que no conozca la Pasión del Señor, este míercoles tuvo … en las calles de Cartagena la ocasión de vivir la historia casi completa. La Cofradía California culminó en un segundo acto brillante los versículos que van desde la Santa Cena hasta el juicio a Jesús sin dejar de lado la veneración popular que despiertan las tallas de los tres apóstoles militares y de la recién restaurada madre de los californios, la Virgen del Primer Dolor. Después de presumir de cantera en la Burrica y vivir un Martes Santo de traslados mágico, los californios abrieron paso con guiones y escolta de policías de gala al cortejo más completo de la Semana Mayor. Excelso donde los haya, la prole encarnada se recreó en una apasionante noche donde la Cofradía encabezada por el hermano mayor, Pedro Ayala, desplegó todo el patrimonio artístico que atesora.
A pesar del desapacible viento que acompañó a los hermanos del Prendimiento este Miércoles Santo, el público se mantuvo fiel al paso de la Magna Procesión. Los cruceristas del Aida Cosma se imbuyeron por la mañana del espíritu procesionista que viste desde la semana pasada balcones y plazas. Y los ‘judíos’, por su parte, se encargaron en los momentos previos a la procesión de caldear el ambiente, junto a algunas agrupaciones musicales, que interpretaron las marchas más populares a los animados comensales de unas terrazas llenas hasta la bandera. Da igual que fuera en la calle del Cañón o en Puerta de Murcia. Cartagena no quiso perderse una cita tan señalada de su Semana Mayor.
Tallas, tronos, bordados y piezas de orfebrería realzaron un cortejo donde las túnicas y capices lucieron brillantes. Al igual que pendones y estandartes, que, junto a las capas de los penitentes ondeaban allá donde el viento húmedo que enfrió la tarde azotaba sin cesar. «A ver si apagan un poco el aire», se comentaba en los bares.
Pasadas las nueve de la noche, las puertas de la iglesia de Santa María se abrieron para dar salida a la procesión. Tras la agrupación de granaderos, la representación california comenzó en el cenáculo en el que Jesús se reunió con sus apóstoles para compartir el pan y el vino. Las imágenes de Jesús y los discípulos fueron talladas en 1949 por García Talens, discípulo de Benlliure.
Visitas institucionales
Pudo ver de cerca las esculturas, al mediodía, el presidente regional, Fernando López Miras, quien acudió a ver de primera mano la preparación del trono junto a la alcaldesa, Noelia Arroyo. Incluso degustó algunos de los manjares con los que se viste la mesa. El menú de Cristo y su docena de ‘pescadores de hombre’ no cambió sustancialmente y fue, una vez más, eminentemente marino. Con mucho pescado entre doradas y salmones, un cabrito al centro y fruta variada para el postre.
Por la ciudad también se dejó caer el delegado del Gobierno, Francisco Lucas, quien, junto al portavoz local del PSOE, Manuel Torres, calentaron el gaznate con los licores del asiático. El mítico Bar Sol fue el lugar escogido por los socialistas para degustar la bebida cartagenera por excelencia. Después, Lucas visitó los tronos, se puso la medalla al cuello y acompañó a los policías nacionales como escolta de La Sentencia.
Detrás de la Cena, procesionó el tercio y trono del Lavatorio de los Pies, cuyo grupo escultórico fue elaborado en el taller de Francisco Romero Zafra. El cortejo continuó con la Oración en el Huerto, que cuenta con las imágenes de los tres discípulos durmientes obra de Salzillo, seguido por el grupo del Ósculo. Delante del trono desfilaron el rector de la UPCT, Mathieu Kessler, y la concejal Beatriz Sánchez del Álamo. Protagonista política indiscutible de la jornada, se sumó al cortejo tras anunciar por la mañana que rompía su carnet de Vox para empezar a andar su camino por libre.
Seguido de una cohorte de Soldados Romanos, el siguiente trono fue el del titular de la Cofradía California, el Prendimiento, vestido con túnica granate bordada en oro y adornado con rosas rojas. Tuvo antes el honor de coronar la figura del Cristo la madrina de la Agrupación, la pequeña Paula. Asimismo, esta hermandad california distinguió antes de su procesión la contribución del Coro Jesús Preso, el Coro de la Juventud y al equipo guardalmacén de la Cofradía.
La recta final del cortejo, que procesionó más lenta que la cabeza, tuvo algunos parones. Salieron en este segmento las escenas del Juicio de Jesús, la Flagelación y el arrepentimiento de San Pedro. Este último apóstol -el que sale del Arsenal- estrenó este año nueva túnica, que fue diseñada por Alejandro García, miembro de esta agrupación california. También lució por primera vez la corona, realizada en los talleres del orfebre granadino Alberto Quirós.
Y es que, como no es de extrañar, los tronos más aplaudidos fueron los de los apóstoles y de la Virgen del Primer Dolor, que se presentó ante sus hijos colmada de flores blancas y tulipas azules. El piquete del Regimiento de Artillería Antiaérea 73 cerró el cortejo con un remate de marcialidad perfecto para una noche magna. Grande.

Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : Ni el viento es capaz de achantar a los californios en Cartagena