
En un santiamén, Donald Trump ha lanzado este domingo un mensaje de paz y otro de destrucción total. Primero ha exigido a los «locos cabrones» … que dirigen Irán la apertura desde el martes «del puto estrecho» de Ormuz o desatará «un infierno». Y, a continuacón, en un tono más templado, ha anunciado que «hay una buena posibilidad» de llegar este lunes a un acuerdo y abrir un periodo de tregua. Al presidente de Estados Unidos le gusta jugar con el efecto que tienen sus declaraciones en los mercados de valores. Los domingos, antes de la apertura de las Bolsas, suele mostrarse más moderado. Tras evidenciar su cabreo, lanzar un nuevo ultimátun y dirigir insultos a los ayatolás, dejó abierta la puerta para una negociación con dirigentes iraníes «que han recibido una amnistía». No los ejecutará, al menos mientras sigan sentados en la mesa que busca un alto el fuego. El conflicto en Oriente Medio entra en un momento clave.
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«Creo que hay una buena posibilidad para mañana (lunes), están negociando ahora», anunció el líder republicano en Fox News. La guerra no va al ritmo que esperaba y el cierre de Ormuz, vital para el transporte de petróleo y gas, ha desatado una crisis energética global. Trump no destaca por su paciencia. «Si no cierran un acuerdo, y pronto, estoy considerando hacerlo volar todo por los aires y tomar el control del petróleo», amenazó. Su doble mensaje ha activado la cuenta atrás: este lunes es el día para sellar un pacto y el martes, para lanzar una ofensiva que devuelva a Irán a la «Edad de Piedra».
«El martes será el Día de las Plantas Energéticas y el Día de los Puentes, todo en uno», avisó Trump. Y dijo que no ha habido «nada parecido» al ataque que va a desencadenar si Teherán no acepta su nuevo ultimátum: «Abrid el puto estrecho, locos cabrones, o vais a vivir en el infierno. Esperad y mirad. Alabado sea Alá». El mandatario insistió en que las negociaciones siguen abiertas, aunque Teherán las niega. Washington no ha desvelado la identidad de los supuestos interlocutores, aunque varios medios apuntan al presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf.
No es la primera vez que el magnate neoyorquino fija un plazo para poner fin a la guerra. Pero sus amenazas, hasta ahora, parecen de quita y pon. El 21 de marzo dijo que «atacaría y aniquilaría» las centrales eléctricas de Irán, «empezando por las más grandes», si Teherán no reabría la vía marítima de Ormuz en un plazo de 48 horas. Dos días después, desveló que había habido «conversaciones muy buenas y productivas» con dirigentes de la república islámica y pospuso durante cinco jornadas la ofensiva contra las infraestructuras energéticas.
El 27 de marzo, Trump suspendió las acciones contra las infraestructuras energéticas durante 10 días «a petición del gobierno iraní». Luego extendió el plazo hasta la fecha del lunes 6 de abril. Este domingo, como envalentonado por el rescate con éxito del segundo piloto del caza derribado el viernes, advirtió de que Irán tenía «48 horas» para sellar un pacto antes de reducir a cenizas las instalaciones claves del país persa.
Irán dice que «toda la región arderá»
Como siempre tras un ultimátun de Trump, hubo respuesta oficial iraní. El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió al presidente estadounidense de las consecuencias de sus «acciones insensatas». Pese a que varias fuentes sitúan a este alto cargo de Teherán como el más proclive a una negociación, sus declaraciones fueron dirigidas contra la actitud beligerante del líder estadounidense. «Está sumiendo a Estados Unidos en un auténtico infierno. Toda nuestra región arderá porque usted insiste en seguir las órdenes de Netanyahu», escribió en X, en referencia al primer ministro israelí, gran aliado de Trump.
Qalibaf agregó que la «única solución real es respetar los derechos del pueblo iraní y terminar con este peligroso juego». El ejército de Irán anunció que había lanzado un ataque contra instalaciones de la industria petroquímica de Israel cerca de la localidad de Dimona. Las infraestructuras energéticas están en el punto de mira de los dos bandos.
También el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, emplazó a la Casa Blanca a «abandonar el lenguaje de los ultimátums» para forzar a Irán a llegar a un acuerdo. Rusia «espera» que las iniciativas de varios países para lograr una desescalada en Oriente Medio «tengan éxito por el bien de una normalización a largo plazo y sostenible de la situación en la región». Lavrov habló con el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, que mostró su disposición a seguir colaborando con Moscú en el Consejo de Seguridad de la ONU para tratar de rebajar la tensión en el Golfo Pérsico. Este contacto entre Moscú y Pekín precede a la próxima votación en Naciones Unidas de una resolución de Baréin para proteger el transporte marítimo comercial en el estrecho de Ormuz.
Egipto trata de mediar
Con un dedo de Trump en el gatillo, Egipto pidió a Irán que «actúe con sensatez» y «promueva el diálogo» antes de que finalice en las próximas horas el plazo dado por el presidente de Estados Unidos. El ministro egipcio de Exteriores, Badr Abdelaty, mantuvo conversaciones telefónicas con su homólogo iraní, Abás Araqchi, y con el enviado especial estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff, con el objetivo de evitar «una explosión sin precedentes en la región».
Abdelaty cuenta con el apoyo de Pakistán y Turquía para lograr una salida pacífica al conflicto. En esa mesa de contactos también hay representantes de Arabia Saudí, Kuwait, Catar, Baréin y Emiratos Árabes Unidos (EAU), junto al director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, muy preocupado por la posibilidad de que la guerra desate una catástrofe nuclear. «El ministro Abdelaty ha subrayado la necesidad del diálogo y la diplomacia para preservar la seguridad y la estabilidad de la región y alcanzar el bien común», apuntan las autoridades egipcias, que temen un estallido de violencia aún mayor en la zona. Trump ha activado la cuenta atrás. Dice que queda un día para alcanzar la paz y, si no, el infiermo.

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Enlace de origen : Trump anuncia un «posible» acuerdo de paz este lunes tras llamar «locos cabrones» a los dirigentes de Irán