
Carla Perugini
Catedrática de Literatura Española en la Universidad de Salerno (Italia)
Lunes, 6 de abril 2026
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Recientemente se ha publicado en italiano ‘L’ultima nebbia. Opere complete’, de la escritora chilena María Luisa Bombal (1910-1980), una traducción al cuidado de Francesca Lazzarato, para la editorial Sur, especializada en obras de ámbito hispánico (y no solo). Es raro que en un solo volumen, de tamaño medio, pueda reunirse toda la obra de un autor, pero aquí, salvo la ausencia de algunos relatos publicados en revistas y de entrevistas esclarecedoras sobre la biografía de la autora, el lector italiano encuentra por primera vez recopilados sus principales trabajos. Las fechas de las primeras ediciones indicadas no son las de los textos originales en español (que datan de finales de los años treinta), sino las de las ediciones en inglés, que la escritora preparó durante su larga estancia en Estados Unidos. Las ‘Obras completas’, editadas por Lucía Guerra, salieron en 1996 en Santiago de Chile, por la editorial Andrés Bello.
En comparación con los primeros borradores, más relatos largos que novelas, las versiones americanas, por imposición de su agente literario, se adaptaron a la petición de aumentar las páginas. De ahí derivan las inserciones, presentes también en la traducción italiana, de fragmentos ajenos a las ediciones originales chilenas. Asimismo, las nuevas ediciones renunciaron en parte a la predisposición de la autora hacia el misterio y lo inexplicable, prefiriendo soluciones racionales (lo fantástico explicado), consideradas más adecuadas al gusto del público norteamericano.
Pero la inclinación más auténtica de María Luisa Bombal estaba dirigida hacia todo lo que, inquietante e inexplicable, recorría, y minaba, las sólidas familias de la alta burguesía, a la que ella misma pertenecía, y cuya vida ociosa, entre partidas de caza, tés en el salón, lánguidas sonatas al piano y conversaciones vacuas ante la chimenea, acababa por ocultar profundas grietas, en las que se insinuaban traiciones reales o imaginarias, celos nacidos de la conciencia de ser más o menos atractivas a los ojos del hombre disputado, vacíos de comunicación dentro del matrimonio y entre padres e hijos. Espacios blancos que se llenaban con la espera de alguien visto en sueños, de una cabalgada repentina en brazos de un hombre jamás vuelto a encontrar y amado para siempre, de encuentros sexuales descritos sin remordimientos, y añorados en noches nebulosas junto a un esposo indiferente.
A este ambiente hipócrita y reconfortante del interior se contrapone, fuera de casa, la naturaleza salvaje e imponente de bosques, pantanos, ríos, animales salvajes y silenciosos sirvientes indígenas. No por casualidad el título de la colección italiana se ha elegido de uno de los relatos más bellos, evocando esa niebla, constante y traicionera, metonimia de la ambigüedad de las relaciones sentimentales, en la que la protagonista se pierde entregándose con plena voluntad a un desconocido al que echará de menos por toda la vida.
Y ambiguos son los límites entre la vida y la muerte de estas mujeres que, según un estereotipo de la naturaleza femenina que Bombal relee a la luz de una reivindicación de libertad que nunca llegará a la liberación, están tan cerca de la naturaleza, de los elementos primordiales, que continúan sintiéndolos incluso después de la muerte. Y es esta la atmósfera, entre lo macabro y lo evocativo, en la que se desarrolla el relato más conocido, ‘Avvolta nel sudario’ (‘La amortajada’, que Borges leyó y admiró en vista previa). Y la muerte, a menudo violenta, circula en todas las narraciones, produciendo a veces un verdadero culto necrófilo.
Parecen casi todas nacidas bajo una mala estrella estas criaturas surgidas de la pluma de María Luisa Bombal, incómodas en la vida, carentes de amor y adormecidas por la monotonía de relaciones respetables, de las que sólo logran escapar con la muerte. A veces autoinfligida o, como le sucedió a la propia escritora, buscada como castigo para el traidor, a quien ella disparó en plena calle céntrica de Santiago, sin matarlo, pero sufriendo por ello un exilio de Chile que duró más de veinte años.
Elecciones y consecuencias
Es significativo que las palabras latinas «desiderium» (de sidus) y «disastrum» (de astrum), los dos polos, es decir, en torno a los cuales se desarrolla la parábola de casi todas las figuras femeninas de su escritura, tengan una etimología común, refiriéndose a la presencia o ausencia de los astros como presencia o ausencia de coyunturas favorables. Tras generaciones de feministas, nos sentiríamos tentadas de atribuir no a elementos de la naturaleza, ajenos a nuestras cosas, sino más bien a la pasividad de las mujeres, inducida por sus realidades culturales y sociopolíticas, sus propias elecciones de vida y las consecuencias relativas. Hoy, cuando la violencia contra las mujeres se extiende cada vez más, esperamos no tener que recurrir más a una pistola para encontrar una solución a nuestra vida.
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Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : Nacidas bajo una mala estrella: las mujeres de María Luisa Bombal