Desde hace décadas las series de televisión sirven para difundir determinadas ciudades o paisajes. Ya a mitad de los años ochenta ‘Corrupción en Miami’ mostró al mundo sus largas playas, cuerpos esculturales y palmeras, muchas palmeras. De 1999 a 2021 vimos al Comisario Montalbano, homenaje del escritor italiano Camilleri al español Manuel Vázquez Montalbán, ambientada en Vigata y Montelusa, nombres ficticios que corresponden a diferentes pueblos sicilianos de la zona de Ragusa, incluido Punta Secca, donde vive el comisario. Embellece la trama el esplendor urbano de una Sicilia barroca. En estos tiempos, enciendo la televisión y veo al personaje de Imma Tataranni, fiscal sustituta en Matera, ciudad de Basilicata.
Una parte «moderna» de esta urbe muestra el barroco de los virreyes españoles. En la afueras la ‘Masseria’, granja, con la Torre Española almenada. El paisaje de la parte antigua es muy cinematográfico, cuevas convertidas en casas, o más bien, excavadas en la piedra que me recuerdan las de mi niñez, las del Rincón en Águilas o las de Cuevas de Almanzora. Pedro Almodóvar hizo famosas las de Paterna en su película ‘Dolor y gloria’, rodada en 2018.
Desde el mirador de plaza Vittorio Veneto se observan las laderas cubiertas de habitáculos de color terroso. Casas empotradas en la piedra se confunden con los vanos de las puertas excavadas en la roca. Tejas, terrazas, suelo calcáreo donde crecen las hierbas. Miro el Sasso (piedra) Barisano con la catedral en la parte alta; bordeando la zona se llega al Sasso Caveoso. Como hicieran los griegos en Nápoles, también aquí el material extraído para construir la casa-cueva sirvió para levantar las paredes de nuevas viviendas. Bajando se ven callejones, estrechas escaleras, cuevas e incluso algún palacio señorial, por ellas pasearon Pier Paolo Pasolini, Richard Gere, Mel Gibson… Pese a su diversidad, constituye un conjunto orgánico.
Jim Caviezel en ‘La Pasión de Cristo’ de Mel Gibson.
En 1946 Carlo Levi describió estos agujeros negros con sus camas, ropa sucia entre cerdos y cabras. Habitaban unas veinte mil personas. Miro la pendiente cubierta de viviendas arcaicas. Me parece estar ante un belén viviente al que la vida moderna ha cambiado las mujeres en sus sillas de anea y los asnos con sus haces a los lados por coches y motos. Encuentro iglesias, con sus pinturas, construidas por monjes provenientes de Oriente a partir del siglo VIII. Ermitaños, monjes –de ahí la etimología, ‘monos’, el que está solo– obligados al éxodo. Casas excavadas hacia la profundidad de la tierra: al primer cuarto se sucede más abajo un segundo y un tercero, frescos y húmedos frente al sol implacable. Amueblados como si se tratara de una cabaña huertana.
A la iglesia de san Pietro Barisano, excavada, se le adosó una fachada y un campanario en el siglo XVI; la Madonna della Virtù, de los siglos X-XI posee un fresco en el ábside que representa la Crucifixión con Cristo, la Virgen y San Juan Evangelista.
Matera se hizo famosa en todo el mundo después de que Pier Paolo Pasolini filmara en el año 1964 ‘El Evangelio según san Mateo’.
Zona paupérrima, considerada más establo que vivienda digna. Pertenece a un tiempo carente de tiempos. En los años cincuenta se produjo el traslado de su población a viviendas sociales, en un intento por superar la Italia atrasada. Aquí se rodaron películas ambientadas en los siglos XIX y XX donde se resaltaba la pobreza: sirvió a Alberto Lattuada en 1952 para ‘La Loba’, el texto de Giovanni Verga, autor de ‘Cavalleria rusticana’; vieron en la aridez de este paisaje las condiciones idóneas para esa historia siciliana. También fue convertida en pueblo vasco por Fernando Arrabal para ‘El árbol de Guernica’ (1975) con la actriz Mariangela Melato. Aquí se rodó ‘Cristo se detuvo en Éboli’ (1979) de Francesco Rossi con Gianni Maria Volontè y ‘El sol también sale de noche’ (1990) de los hermanos Taviani con la actriz de Puntas de Calnegre (Lorca), Margarita Lozano.
Por encima de las grutas paleolíticas alzan las cruces Pasolini y Gibson con la ciudad borrosa a sus espaldas
Mas la ciudad está ligada principalmente al cine religioso: a personajes bíblicos, como ‘El rey David’ (1985) de Bruce Beresford con Richard Gere, y a Jesús de Nazaret con ‘El evangelio según san Mateo’ (1964) de P. P. Pasolini, ‘La pasión de Cristo’ (2004) de Mel Gibson con Jim Caviezel y Monica Bellucci y ‘Natividad’ (2004) de Catherine Hardwicke con Geisha Castle-Hughes.
Daniel Craig en el cementerio de Matera, en el rodaje de ‘007: Sin tiempo para morir’ (2021).
Pasolini fue a Palestina para hallar localizaciones, pero la excluyó porque el desarrollo había destruido el paisaje. Finalmente decidió rodar en esta ciudad con paredes desconchadas y una pobreza imperecedera. El rodaje en blanco y negro y una fotografía grumosa ayudaron. Primeros planos de rostros y casas. Tras buscar incansablemente eligió como protagonista a un joven comunista español que había ido a Italia para invitar a personajes de la cultura interesados en impartir conferencias en Barcelona, Enrique Irazoqui, nacido en Cataluña e hijo de una italiana. Un día su amigo Giorgio Manacorda le pidió que fueran a ver a un poeta, desconocido para Irazoqui; al abrir la puerta y verlo, Pasolini entró de inmediato en casa y llamó por teléfono, le dijo a su interlocutor: he encontrado a Jesús.
No sé, si como dicen algunos, es el Jesús más hermoso de la historia, unicejo, pero sí puedo asegurar que es el más humilde y sereno de todos, el menos agresivo. Se comunica con el poder de la palabra y del silencio. Rodeado de rostros simples de campesinos de la zona y de escritores como Natalia Ginzburg, Elsa Morante, Alfonso Gatto, y de Susanna, la madre del director.
Pedro Cano pinta en Matera.
La película de Gibson comienza en el Huerto de los Olivos, Jesús es una figura sufriente y dolorosa. El director prefirió mostrar, antes que su palabra, el dolor padecido en la flagelación repleta de sangre y en el Vía Crucis por las calles de Matera, algo gore. Apenas unos segundos dedica al Jesús resucitado.
Al otro lado del barranco, el Belvedere Murgia Timone. En el mirador sobre el torrente Gravina, contemplamos el Gólgota fílmico, el Monte del Calvario, la calavera, donde llevaban a cabo las ejecuciones. Por encima de las grutas paleolíticas alzan las cruces Pasolini y Gibson. Ruedan el cuerpo de Jesús y de los ladrones crucificados con la ciudad borrosa a sus espaldas, omnipresente y protagonista también del relato.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Este contenido es exclusivo para suscriptores
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : Matera, un plató de cine insuperable