En menos de cien horas, Donald Trump pasó de decir que «toda una civilización morirá esta noche» a ordenar las conversaciones de más alto nivel … entre Irán y Estados Unidos desde el triunfo de la revolución islámica de 1979. La delegación norteamericana, encabezada por el vicepresidente JD Vance, acompañado por el yerno del magnate, Jared Kushner, y el enviado para Oriente Medio, Steve Witkoff, se reunió ayer durante dos horas en la misma sala con la representación iraní, liderada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, junto al ministro de Exteriores, Abbas Araghchi. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, fue el encargado de mediar en este primer cara a cara político al que sucedió un encuentro de expertos técnicos en temas económicos, militares y nucleares. Es un encuentro histórico entre los líderes persas y los enviados de un país al que consideran el «gran Satán».
Noticias relacionadas
El alto el fuego se respetó en todos los frentes durante la primera jornada de conversaciones menos en Líbano, donde Israel realizó más de 200 ataques
«Me da igual si hay acuerdo»
A pesar de la importancia de la cita, el propio Donald Trump quiso restar importancia a su resultado ante posibles beneficios para Irán al subrayar que «lleguemos o no a un acuerdo me da igual. La razón es que hemos ganado (…) Ganamos de cualquier manera. Los hemos derrotado militarmente». Netanyahu también insistió en este mensaje victorioso al subrayar que han conseguido ya destruir «el programa nuclear y de misiles» de Irán. «Querían estrangularnos y nosotros los estrangulamos. Nos amenazaron con la aniquilación y ahora luchan por sobrevivir», añadió.
En medio de la guerra de propaganda de unos y otros, que quieren mostrarse como ganadores en cada pulso, los medios iraníes informaron de la liberación de miles de millones de los activos retenidos, aunque Washington lo negó. El alto el fuego no llegó a Líbano, pero altos cargos iraníes dijeron: haber forzado una pausa al convertir este punto en «una línea roja en las negociaciones, y dejamos claro que si Israel vuelve a cruzarla, las conversaciones se romperán». Este frente es el principal escollo y supone todo un test para comprobar el control que pueda ejercer Trump sobre el primer ministro hebreo.
Ormuz fue otro de los puntos clave. El portal Axios y Trump hablaron de la presencia de barcos estadounidenses en el estrecho para la limpieza de minas, pero Teherán lo negó. Fuentes iraníes indicaron que un buque norteamericano se dirigía desde el puerto de Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos, hacia esta vía para entrar en el Golfo Pérsico, pero dio media vuelta tras ser advertido de que le dispararían en veinte minutos si continuaba. Los que si lograron moverse por la zona de forma segura fueron tres superpetroleros, uno de propiedad griega y dos chinos, con más de 6 millones de barriles.
Mientras el mundo miraba a Islamabad, el alto el fuego se respetaba en todos los frentes menos en Líbano, donde Israel realizó más de 200 ataques. Los países del Golfo vivieron una jornada de calma, sin ataques, después de recibir miles de misiles y drones iraníes durante 40 días en respuesta a ataques estadounidenses.
El precedente de 2015
El primer ministro paquistaní recibe a Ghalibaf.
Reuters
Para encontrar un precedente de negociación oficial directa hay que remontarse al acuerdo nuclear de 2015, al que se llegó tras 18 meses de intensas conversaciones. La foto final de aquel pacto fue la de los entonces secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y ministro de Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif.
Tres años después, Trump rompió este acuerdo por el que Irán se comprometía a limitar el enriquecimiento de uranio a cambio del levantamiento de sanciones y desde entonces no había contactos directos. La incógnita es saber si en Islamabad se podrá ver o no la foto de Ghalibaf y Vance, ambos futuribles para las presidencias de sus países, estrechándose la mano.
Sospechas sobre el apoyo militar de China a Irán
Las agencias de Inteligencia de Estados Unidos han obtenido información que apunta a que China ha enviado un cargamento de misiles portátiles a Irán para ayudar al régimen persa en el conflicto que mantiene con EE UU e Israel desde hace seis semanas, según publicó ‘The New York Times’.
Los investigadores no han encontrado por ahora pruebas de que los proyectiles chinos se hayan utilizado contra las fuerzas estadounidenses o israelíes durante la guerra. Pero el suministro por parte de Pekín de armamento a Teherán evidencia, según fuentes oficiales consultadas por el diario, hasta qué punto China se considera involucrada en el conflicto.
Los servicios de Inteligencia concluyen que el digante asiático, gran comprador de petróleo persa, está adoptando una postura activa en secreto durante esta guerra. Ha permitido que algunas empresas envíen a Irán productos químicos, combustible y componentes que pueden utilizarse en la producción militar.

Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : Irán y Estados Unidos se reúnen cara a cara en Islamabad para acordar el final de la guerra