
A la tercera no fue la vencida. La Copa del Rey vuelve a resisitirse para el Jimbee Cartagena. Y ya no había más oportunidad porque … es la última edición de este. El equipo melonero lo intentó de todas las formas posibles y padeció con situaciones de todos los colores. Se topó con un muro como fue Espíndola bajo los palos de la portería del Jaén y con unas decisiones arbitrales que no ayudaron de ninguna manera a la suerte que se necesita para ganar una final como esta. Supo resarcirse, supo mandar cuando tocaba pero le fue imposible batir el resultado en contra que le acompañó en el segundo tiempo. Duda puso toda la carne en el asador pero no fue suficiente para alimentar un título que no ha querido lucirse en el Palacio.
El encuentro arrancó con el Jimbee teniendo la posesión y con la intensidad propia de una final como la de la última edición de la Copa del Rey. El Jaén puso en marcha su juego y logró poner la ventaja en el marcador por medio de Joao Salla. El guión de la final empezó de la misma manera que el de la semifinal ante el Valdepeñas del sábado, con el cuadro melonero teniendo que remar a contracorriente y encajando un gol nada más arrancar.
Sin embargo, el tener pegadores de la talla de Motta en la plantilla es una garantía para las faltas directas desde cierta distancia. El ala internacional con Italia, que volvió de lesión a tiempo para la cita copera, fusiló la meta de Espíndola en una falta que no parecía tener tanto peligro. Lo hizo justo dos minutos después del gol de Salla. Fue un soplo de aire fresco y carburante para el equipo de Duda que empezó a crecerse. Primero apareció Pablo Ramírez con un punterazo desde la frontal que despejó con dificultades el guardameta rival a córner. Después se sumó a la fiesta Cortés con un recorte de calidad sobre el cierre jienense que volvió a poner en aprietos al guardameta rival.
Después del asedio melonero, llegó el trance de todos los partidos. Ni ocasiones para uno, ni ocasiones para otro. Sin embargo, el oasis en el desierto de las oportunidades apareció en forma de faltas. El Jimbee se cargó de tarjetas amarillas y se puso con el bonus a siete minutos del descanso. Una eternidad quedaba por delante. Pero a pesar de tener ese hándicap, dio un golpe encima de la mesa y Osamanmusa, que apenas acababa de intervenir en el juego, puso la ventaja a favor del equipo de Duda. Un gol que sabía a oxígeno y que demandaba un esfuerzo extra para el equipo de Dani Rodríguez.
A partir del tanto del tailandés, el Jaén se vio sometido y cayó en la trampa. Empezó a ver tarjetas amarillas y cómo se rellenaba el luminoso de faltas. Una de esas tarjetas fue para Lemine, que estaba en el banquillo, y supuso la quinta falta de los andaluces. Un minuto después, sobre la bocina del descanso, el VIR mantuvo la decisión de un agarrón de Pablo Ramírez sobre Alan Brandi en la frontal del área de Chispi y Joao Salla marcó el doble penalti para mandar al descanso un final muy igualada. Y su doblete personal.
La fortuna le dio la espalda
El segundo tiempo tuvo de todo. Apenas pitó el colegiado el inicio y el Jimbee se puso por delante con un gol de Tomaz propio de un pívot. Dos minutos duró la alegría porque Espíndola se sacó un latigazo desde el centro de la pista que batió a un Chispi que pudo hacer más. Con el partido igualado a tres goles, Urdanov y Martínez entraron en escena y expulsaron a Darío Gil con una segunda amarilla que sacó de las casillas a Duda. Le tocó remar con uno menos durante tres minutos ante un Jaén crecido por verse con un jugador más. Entonces, Mellado pecó de demasiada sangre fría al borde de su propia área, Dani Zurdo le leyó su pisada que en otros partidos es indescifrable, y Mati Rosa metió el gol de la ventaja.
Situación delicada para el Jimbee en el ecuador de la segunda parte. A partir de la jugada de Darío, el partido se empezó a trabar demasiado y volvió el festín de tarjetas amarillas para jienenses y meloneros. Jesús protestó, la vio y dejó al equipo con cuatro faltas. Lucas Farias pecó e hizo la quinta un instante después. Cayó en la trampa de Michel, que jugó con el partido de los colegiados a su favor. Es la ventaja de la veteranía. Sin embargo, el Jimbee no se aguantó nada y siguió remando a contracorriente haciendo de tripas corazón. Sin la rotación de Darío Gil, continuó mandando ofensivas a un Espíndola que tuvo su mejor día. Paradas de todos los colores impidieron que el equipo melonero fuese capaz de igualar la contienda.
Quedaban tres minutos para el final y Duda se la jugó con el juego de portero-jugador. Motta disfrazado con la indumentaria negra. Entre ocasiones, un tiempo muerto del Jaén fue la crónica de una muerte anunciada escrita por la Ley de Murphy del fútbol sala. En la jugada posterior a esa pausa Espíndola sacó bajo palos el empate del Jimbee, cogió el balón y lanzó una asistencia a Michel que definió el quinto y definitivo gol que dejó con la miel en los labios al Jimbee. Una vez más. No hay tiempo para duelos ni resignaciones porque, en menos de una semana, hay otro título en juego. El de Liga. Ese donde el Jimbee, manda.

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Enlace de origen : Espíndola le amarga la última bala al Jimbee