Otros “usos” de recursos del Estado que no preocupan a políticos en campaña. Que se incluyan en el debate

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Por naturaleza, somos opuestos al uso indebido de recursos del Estado en actividades políticas, específicamente desde los poderes Ejecutivo, Legislativo y Municipal, aunque la atención se concentra en el gasto en proselitismo de que se acusa al Gobierno central.

Este es un acto cuestionable que viene desde el nacimiento de la República, sin que se apliquen las leyes para controlar y sancionar a quiénes lo cometen.

El dinero de los fondos públicos que se entrega a través de la Junta Central Electoral a los partidos políticos reconocidos, no entra en cuestionamientos, aunque sí su ejecución.

Además. ¿Por qué no se incluye en el debate de los políticos otros usos de recursos del Estado considerados legales, pero que los sectores que los reciben no pueden justificar que los utilizan en los objetivos y finalidades a que fueron destinados? También es uso indebido de dinero del tesoro nacional.

Los más de 200 mil millones de pesos que reciben sectores empresariales en exenciones y otras facilidades, según datos del Gobierno y otras entidades, también debieran ser motivo de revisión y auditorías para determinar si cumplen con los fines a los que fueron destinados. Pero tampoco entran en los temas que interesan a los políticos en campaña.

Sería una muestra de transparencia que se abriera un debate entre los candidatos presidenciales en torno al subsidio al gasoil a transportistas y sectores productivos. Se dice que no se refleja en beneficio de la población y que este uso de recursos del Estado no aguanta una auditoría seria.

Además, consideramos de gran interés que se incluya en el debate político el tema de la evasión fiscal. También se puede calificar como “uso indebido de recursos del Estado”, porque ese “dinerito” no entra a las arcas nacionales y se queda en manos de particulares.

¿Cuánto dinero deja de entrar al fisco por evasión? Se estima que suficiente para mejorar los sectores salud, educación y transporte, así como otros servicios que demanda el pueblo dominicano.

Por Dios, que el debate político incluya, además, estos y otros aspectos que implican “uso indebido” de recursos del Estado.

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