
El PSOE quiere convertir los pactos entre PP y Vox en Extremadura y Aragón en gasolina para su campaña en Andalucía, la última carta que … le queda a Moncloa para intentar enderezar una racha de malos resultados en el último ciclo electoral antes de entrar en la recta final que marcarán, primero, las municipales y autonómicas, y, por último, las generales, previstas para 2027. En un acto de precampaña en Córdoba en el que acompañaba a la candidata a la Junta, la exvicepresidenta María Jesús Montero, Pedro Sánchez centró su mensaje en enmendar el concepto de ‘prioridad nacional’ que han pactado los dos principales partidos de la oposición a la hora de repartir ayudas en esas comunidades. «La prioridad en España es la paz y no la guerra. Una España justa, digna y que no deja a nadie atrás, esas son nuestras prioridades», ha lanzado el dirigente socialista.
«Tantas lecciones que dan de constitucionalismo el PP y Vox y lo primero que han hecho nada más llegar es acordar, dándole una patada a la Constitución con el principio de no discriminación. PP y Vox y la Constitución: consejos vendo que para mí no tengo», ha afirmado Sánchez.
Las últimas encuestas centradas en Andalucía otorgan la victoria al candidato de los populares, Juanma Moreno, que revalidaría la presidencia de la comunidad. La duda, como en los anteriores comicios regionales, es si el barón andaluz logrará gobernar en solitario, como hace desde 2022, o necesitará, en cambio, a Vox. Sánchez trata de explotar esta circunstancia en una campaña que Moncloa lee en clave nacional: en las últimas autonómicas medio millón de andaluces que se quedaron en casa en 2022 pero votaron a Sánchez en las generales de 2023. Por ello, el presidente del Gobierno tiene previsto participar en, al menos, seis mítines durante la campaña, que comenzará de forma oficial el Primero de mayo.
En esa línea, tanto Sánchez como Montero han sacado a relucir la postura del Gobierno ante los conflictos internacionales que azotan en este momento al planeta -Palestina, Líbano, Ucrania o Irán- y que defienden como «pionera», para luego pasar a lo doméstico, donde comparan el anterior mandato de Mariano Rajoy con los ocho años que el PSOE lleva en La Moncloa en tres gobiernos consecutivos -los dos últimos en coalición con Unidas Podemos y Sumar, respectivamente-. «Estos días se está hablando de prioridad nacional, nosotros en nuestras familias tenemos prioridades, también las tienen las naciones. En 2018 teníamos una España fracturada, estancada en la corrupción del PP, fracturada en lo social y territorial. Una España que no contaba nada en lo internacional. Nosotros, en cambio, lo primero que hicimos fue una reforma laboral que redujo la temporalidad, aumentamos el SMI más de un 60%. Es la España de 2026, la de paz y del ‘No a la guerra’», ha proseguido el presidente durante su intervención.
Elogios de Montero
La ex vicepresidenta primera ha centrado gran parte de su intervención en el plano nacional. Ha calificado a Sánchez como «el hombre más valiente que conozco» porque, ha apostillado, «es una persona que nunca se ha puesto de rodilla ante los poderes económicos ni ante los líderes internacionales, que ha sabido colocar a nuestro país en el lado correcto de la historia»
Lo que ambos dirigentes socialistas han orillado es cualquier mención al trágico accidente en Adamuz, que ocurrió el pasado 18 de enero, en la misma provincia en la que se celebraba el acto de este domingo.

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Enlace de origen : Sánchez usa como nuevo ariete la prioridad nacional de PP y Vox para reactivar a su electorado