
Héctor Pérez todavía tiene 20 años, aunque no siempre lo aparenta. No lo parecía cuando su irrupción en el primer equipo le transformó en una … de las pocas certezas de un curso lleno de dudas, y ni rastro casi cuatro meses después de sufrir la primera lesión de su todavía corta carrera. El central de Elda lo ha retomado donde mismo lo dejó. Rápido al corte, contundente por arriba, valiente con bola. Indiscutible en el centro de la zaga pese a que acaba de salir del filial. No siempre lo aparenta, aunque los ecos de la sesión del jueves cesan y la bocana de vestuarios del Enrique Roca dibuja un canterano prudente, atento a cada indicación, con esa timidez educada de quien todavía no está acostumbrado a verse en el centro de la escena. Ante la grabadora repiensa cada palabra sobre los malos momentos del pasado, un presente inesperado y un futuro donde ya no duda; todo en grana.
–Suma dos partidos desde su regreso, ¿qué tal sienta volver?
-Han sido sensaciones muy buenas. Tenía muchas ganas de volver a jugar, así que súper contento de poder ayudar al equipo. En el primer partido fueron 45 minutos de defender, de estar más replegados. Eso me ayudó a nivel físico, y los 80 minutos que jugué contra el Sabadell fueron muy buenos en lo personal.
–El día de su regreso tenían previstos unos 15 minutos, pero en dos duelos ya acumula más de 130 minutos, ¿le aguanta el tipo?
-Esta semana ha sido complicada a nivel de carga y me ha costado un poco más después de estar tanto tiempo parado; iba cargado pero bien. Los minutos en Sabadell fueron muy buenos y espero seguir cogiendo más y más ritmo a medida que pasen los partidos.
–Hicieron un gran trabajo durante esos 80 minutos, pero tras su salida el equipo encajó los dos goles del empate en la recta final.
-Se me subían los gemelos y tuve que pedir el cambio porque no podía más. Y con los goles te quedas fastidiado, la verdad. No creo que sea causa-efecto, no es que nos hagan los goles porque yo salgo. Creo que el equipo se enfrentaba ante un Sabadell que va primero, que te exige mucho más que otros equipos y esos últimos minutos fueron más complicados porque es un rival poderoso físicamente, aprieta arriba y, quieras o no, al final nos encerraron y crearon más ocasiones.
–¿Cómo lo vivió a nivel personal, sin poder ayudar a sus compañeros?
-Lo vives con la impotencia de no poder ayudar al equipo. Fastidiado, pero era un momento en el que no podía más, tenía que pedir el cambio y los compañeros que salieron lo hicieron de la mejor manera, lo mejor que pudieron.
–Las estadísticas defensivas cambian radicalmente cuando no está sobre el terreno de juego. ¿Qué le aporta Héctor Pérez al equipo?
-Bueno, lo único que intento es jugar bien, con calma, hacerlo lo mejor posible desde cada entrenamiento a cada partido y ayudar al equipo en lo máximo posible.
–Sorprende ver su oficio sobre el terreno de juego pese a ser un central tan joven. ¿Por qué en el campo no aparenta esos 20 años?
-Me intento fijar todo lo que puedo en los referentes del equipo. Hay muchos jugadores y entrenadores que me han ayudado mucho en mi corta carrera, y todo lo que intento es aprender de todos ellos y mejorar cada vez que puedo.
–Desde el primer momento de su aparición en el primer equipo ha sido un fijo en el once, ¿cómo está viviendo esta irrupción, el tener tantos minutos en su primer año?
-Muy contento. Cuando empezó el año, para nada me esperaba esto. No era mi objetivo. Esperaba estar en el Imperial, pero bueno, las cosas han venido como han venido, y estoy súper contento de estar con el primer equipo sumando tantos minutos.
–¿Le ha cambiado mucho la vida en estos meses?
-No, para nada. Sigo siendo un chico normal que va a su pueblo sin ser una persona famosa ni nada así. La gente a mi alrededor tampoco ha cambiado. Todo sigue igual.
–¿Cómo ha sido su recorrido en el fútbol base?
-Comencé en el Eldense, el equipo de mi pueblo, y allí jugué básicamente todos los años de fútbol 8. En el último año de alevines jugué en el Promesas Elche, y de allí me firmó el Real Madrid. Después de dos años volví a Alicante, jugué en equipos de Elche, pasé un año por el Intrango y ya llegué al Real Murcia en mi segundo año de juvenil.
–Y llega un momento en que el Real Murcia se cruza en su camino. ¿Cómo se da su llegada?
-En el Intrango, en mi primer año de juvenil, jugué en Liga Nacional e hice una buena temporada. Jugué bastantes partidos. La directiva del Murcia me vería en algún partido y contactaron con mi agente. Él fue el que me lo dijo, y sin pensarlo tuve claro que quería estar aquí.
–Ya son tres años en Murcia. ¿Qué le hace quedarse aquí?
-Está cerca de Elda, que es mi casa, y eso también ayudó desde un primer momento. Pero desde el día uno he estado contento tanto en lo personal como en lo deportivo. Creo que la confianza que me están dando es plena y eso hace que quiera seguir creciendo aquí y continuar jugando muchos años más.
–La confianza, precisamente, llegó en Elda. Allí debutó como titular con el primer equipo del Real Murcia. ¿Cómo fue aquella tarde?
-Fue súper especial. Tener a toda mi gente cerca; amigos, familiares… fue increíble, y la verdad es que no me lo esperaba. Pensaba que solo iba a ir convocado, con eso ya estaba contento, pero ser titular fue algo inolvidable.
–Ya ha comentado que su vida no ha cambiado demasiado pero, ¿qué hace Héctor Pérez en un día libre?
-Poca cosa [sonríe]. Intento descansar para estar en el mejor estado. Si puedo voy al gimnasio alguna tarde, y si tengo algo más de tiempo libre me pongo a estudiar.
–¿Qué estudia?
-Hago un grado superior en CAFD a distancia. Me mandan trabajos y voy al día, pero ahora a finales de junio tengo los exámenes, que ya son presenciales.
–Su temporada ha vivido dos puntos de inflexión en los derbis contra el Efesé. ¿Qué se siente al marcar un gol en el Cartagonova?
-Una alegría inmensa, algo que no voy a olvidar nunca. Mi primer derbi, al lado de toda la afición local… y sobre todo sacando los tres puntos.
–Pero antes del derbi de la segunda vuelta justo llega esa recaída de su lesión. ¿Cómo encajó el revés?
-Fue muy jodido. Esa semana empecé a entrenar y me encontraba bien, pero estiré la pierna y volví a sentir el mismo latigazo que en el partido contra el Hércules. Ver que estaba para volver y tener que empezar con toda la recuperación de nuevo se hizo difícil.
–Han sido casi cuatro meses fuera de los terrenos de juego, pero se dice que su ética de trabajo ha sido inmejorable.
-Intento trabajar el máximo posible. En este deporte tienes que tener mucho sacrificio en el día a día, e intento sumar todo lo posible para que se vea reflejado en el campo.
–No ha estado solo. ¿Qué significa tener a alguien como Esteban Saveljich a su lado?
-Es una pena la lesión que ha sufrido. Es un compañero que ayuda en todo lo que puede, todo lo que esté en sus manos, y en lo peronal estoy súper agradecido por todo lo que ha hecho por mí. Cada uno de esos consejos que me ha dado me han hecho mejorar un montón y siempre le estaré agradecido.
–En Can Dragó, antes de su regreso, se pudo ver a Pedro León hablándole al oído. ¿Qué le decía?
-Era más táctico que otra cosa, un tema posicional de cuando saltaba Óscar, que yo tenía que cerrar por dentro, pero también me dijo unas palabras para que estuviera tranquilo, que hacía mucho tiempo que no jugaba, pero que hiciera lo que yo sé.
–En la última semana se ha visto al capitán en un rol diferente, más como un miembro del cuerpo técnico. ¿Qué significa tener a alguien como Pedro León en el vestuario?
-Pedro es un referente para todo el equipo. En el tema futbolístico es un grande, de los más ‘top’ que hay en España, y no es que sea un entrenador más, pero sí es un jugador que ha vivido mucho, sabe mucho y tiene esa experiencia que todo lo que pueda ayudar sabemos que va a estar ahí para nosotros.
–El objetivo ha quedado muy lejos, pero la aportación de la cantera es una de las notas positivas del curso. Sin tantos contratiempos, quizá jamás habría tenido la oportunidad. ¿Se ha parado a pensarlo?
-Sí, claro que lo he pensado. Al final, me lo tomo como que el fútbol son oportunidades y tienes que darlo todo para aprovecharlas al máximo. Me ha tocado entrar por lesiones de jugadores, es una pena, pero lo he intentado aprovechar y quedarme.
–¿Qué representan para la cantera del Murcia casos como los de Alonso Yoldi, Jorge Sánchez o usted?
-Cualquier chaval que sube desde la cantera sueña con subir y estar en el primer equipo. Nosotros somos jugadores del filial, pero hemos demostrado que los del Imperial estamos preparados para dar el salto. Todos tienen las ganas de subir y demostrar lo que pueden hacer. Creo que una cantera está hecha para eso, que debemos estar preparados cuando el primer equipo lo necesite.
–En su caso, su futuro en Murcia parece garantizado. El pasado mes de diciembre renovó hasta 2029, ¿tuvo que pensárselo mucho antes de firmar?
-No, qué va [ríe]. Desde el primer momento en que hablé con mi agente tenía claro que quería continuar en el Murcia. El club está dando mucho por mí, y se lo quiero agradecer de alguna manera. Ojalá sea siguiendo muchos años aquí.
–En el momento de su renovación se habló del interés de filiales de equipos de la élite.
-No negociamos ni nos interesamos por nada más allá del Murcia, sabemos que queremos estar aquí.
–En la última jornada, se da la casualidad de que el Eldense podría jugarse el ascenso directo en el Enrique Roca. ¿Le están hablando ya sus amigos sobre el partido?
-Sí, algo aprietan [ríe]. Ya me llamaron antes del Sabadell para que les echáramos una mano, y sacamos un punto; pero el último partido quiero ganarlo sea como sea.
–¿Una meta de aquí a ese 2029?
-Está claro, ascender con el Real Murcia sería un sueño para mí.
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«Fue difícil dejar a mi familia y amigos atrás»
–Hace ocho años ganó la Liga Promises con el Real Madrid. ¿Cómo fue la experiencia?
-Firmé en infantiles y estuve dos años en el Madrid. Fue una experiencia súperbonita; jugar la Liga Promises y ganarla también ha sido uno de los momentos más bonitos que he tenido en el fútbol.
–¿Cómo se dio su llegada?
-Recuerdo que lo viví con muchísima ilusión. Que te llame uno de los mejores equipos del mundo es una alegría inmensa y vas con toda la ambición del mundo. Luego, fui muy pequeño y tuve que dejar a muchos familiares y amigos atrás, pero tenía claro que si quería llegar a un nivel futbolístico muy alto también tenía que pasar por momentos malos, como dejar atrás a mi familia.
–¿Con qué edad se marcha a vivir a las instalaciones de Valdebebas?
-Fue en mi primer año de infantil, tendría cerca de los doce años. Viví las dos temporadas en la residencia de Valdebebas. Conoces a mucha gente, aún conservo muchos amigos que siguen allí.
–¿Alguno de su generación que haya dado el salto?
-Sí, Jorge Cestero por ejemplo. Fue mi compañero de habitación durante bastante tiempo y ahora está con el primer equipo, ha llegado a debutar y aún tenemos contacto.
–¿Cómo es dejar atrás a su familia con solo doce años?
-Es complicado. También tienes las ganas, ¿no? Es el Real Madrid, vas con la ilusión de conocer Valdebebas, todo lo que rodea al club, pero se hace difícil por la edad. En lo personal tampoco lo pasé muy mal por cómo me acogieron allí y por todo el apoyo de mi familia, que hicieron infinidad de viajes para estar conmigo. Pero ha sido complicado, ha habido momentos malos.
–Dos años después regresa a casa.
-Fueron temas deportivos. En mi primer año allí jugué mucho y ganamos la Liga Promises. Hice un muy buen año, pero en el segundo pues todo fue el tema deportivo. La directiva de allí decidió que no continuaba, pero estoy súper agradecido de los dos años que pasé allí.

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Enlace de origen : Héctor Pérez: «El club está apostando por mí y se lo quiero devolver durante muchos años»