
El coronel del Ejército del Aire y del Espacio José Ignacio Sánchez-Heredero (Madrid, 1970) tomó posesión en julio de 2025 como jefe de la … Base Aérea de Alcantarilla y director de la Escuela Militar de Paracaidismo Méndez Parada. «Le doy el titular: –bromea durante la entrevista– La Escuela Militar de Paracaidismo es mucho más que paracaidismo». Y añade: «Incluso estamos pensando en cambiar el nombre, que se llame de otra forma para incluir esos tres departamentos: paracaidismo, cursos de supervivencia y cursos de controladores avanzados».
–¿Por qué es relevante la Escuela?
–La importancia nos la da el ser el centro docente militar de referencia. Somos los únicos en las Fuerzas Armadas, en las Fuerzas Armadas –enfatiza– que damos ese tipo de cursos: paracaidismo, JTAC y supervivencia.
–Y aquí forman como paracaidistas a soldados de los tres ejércitos.
–Incluso de la Guardia Civil. Y no solo eso, aquí también viene quien va a ser controlador avanzado y a hacer los cursos de supervivencia. Estos los hace, por ejemplo, todo aquel piloto de caza que vaya a una operación en el exterior, por si tiene que eyectarse y sobrevivir durante un tiempo en territorio hostil, como así le pasó hace unas semanas a un piloto norteamericano. En ese curso se enseña cómo actuar en una eventualidad como esa, que es complicada; incluso ensayamos los interrogatorios que le harían si lo capturan, intentando llevar al límite a ese militar para que sepa qué le puede esperar en ese caso.
EL PODER PARACAIDISTA
«Mantenemos nuestra relevancia en los escenarios actuales porque somos un ‘arma’ muy rápida y flexible»
–¿Y tienen los medios suficientes y adecuados para trabajar?
–El papel de centro docente militar de referencia, que nos otorgó el Ministerio de Defensa en 2020, es un honor pero también una gran responsabilidad, porque necesitamos todo lo necesario para llevar a cabo y ofrecer esos cursos. Por ejemplo, el Ejército de Tierra pide muchos de paracaidismo; tiene una brigada paracaidista formada por miles de hombres y mujeres que los necesitan. Así que estamos siempre intentando adaptarnos, tener más medios para seguir con ese papel. Y, no, no es fácil.
–Sin embargo, la actividad va a más.
–Estamos extendiendo y cogiendo otros ámbitos y tenemos que crecer. Pero es complicado, no solo en material, también y sobre todo en profesores. Sí, hace falta más, pero está limitado, aunque sí que es verdad que la plantilla de esta base está casi cubierta al 100%; aparte de que la Región es muy atractiva para la gente, las misiones que tenemos encomendadas también lo son. Y es habitual el tránsito, si se me permite la expresión, de una persona que esté en el Ezapac, siendo operativo y yendo a misiones, que cuando va avanzando en su edad se pasa a la Escuela para transmitir sus conocimientos, un tránsito bastante lógico y coherente. Sí que es verdad que nos hacen falta cada vez más profesores y siempre estamos pidiendo, pidiendo, pidiendo. Pero la gente que tenemos ahora mismo está muy bien formada para las enseñanzas que impartimos.
–¿Las perspectivas son seguir ampliando la actividad formativa?
–Lógicamente, los ejércitos nos piden cada vez más. Y tenemos bastante área de crecimiento en esas dos nuevas facetas, JTAC y supervivencia. En paracaidismo ya somos muy robustos. Estas dos nuevas patas están creciendo y geométricamente, porque cada vez hacen más falta cursos de supervivencia, porque la gente está yendo cada vez más al exterior. También hacen falta más controladores avanzados. Además lo bueno de tener este centro de referencia es que todos los JTAC que vienen aquí tienen la misma formación, o sea que al final un piloto del Aire puede operar con un JTAC de Tierra, porque es el mismo curso, el mismo idioma. Incluso este departamento de JTAC está certificado por la OTAN desde 2024. Cualquier persona que venga aquí y pase el curso puede operar en cualquier país de la Alianza. Y eso nos da otro plus de relevancia. Yo creo que es una cosa que tenemos que mantener y eso es con esfuerzo del personal y el material necesario.
EL FUTURO
«Tenemos bastante área de crecimiento en JTAC y supervivencia. Y en paracaidismo ya somos muy robustos»
–En los conflictos en curso estamos viendo un uso de la tecnología inédito. Parece que la figura más clásica del paracaidista en saltos masivos está en revisión. ¿Es así?
–Pues no se crea, yo también tenía su visión de que esos saltos masivos ya no tienen cabida en los conflictos actuales. Pues lo mismo sí, y de hecho la Alianza hace ejercicios anuales en los que saltan 1.500 paracaidistas. Lo que sí que es verdad es que el escenario de combate, digamos, está cambiando, se está tecnificando, están apareciendo actores nuevos, los drones, y debemos especializarnos. Sí que es verdad que ahora estamos más orientados al paracaidismo para inserciones de grupos reducidos en territorio enemigo, para una operación especial, como hace el Ezapac. Pero sin perder de vista los ejercicios grandes que la Bripac del Ejército de Tierra, en los que saltan cientos de paracaidistas y que se hacen muy habitualmente. Es que el paracaídas es una herramienta muy flexible para el comandante de una operación, porque se puede actuar de forma muy rápida y flexible. Una brigada paracaidista puede desplazarse a cien kilómetros en poco tiempo. Por eso creo que mantenemos la relevancia de los paracaidistas en los escenarios actuales.
–Para un joven que quiera ser militar, ¿qué le ofrece esta Escuela?
–Esta unidad, además de ser referente en las Fuerzas Armadas, da a quien tiene el título de paracaidista la posibilidad de ir a otras unidades más operativas. Yo siempre digo, cuando entregamos los diplomas tras acabar un curso, que lo que ofrecemos aquí no es solo un título y un emblema. Es una forma de entender la vida militar. Un paracaidista es una especie distinta: tiene una formación y unos valores que no los he encontrado en otros sitios y mire que yo he estado en diferentes unidades. Lo que ofrecemos al joven que se decida a venir aquí es una formación en valores, disciplina, compañerismo, lealtad… que no es tan fácil de encontrar en la vida civil. Y eso es para toda la vida.

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Enlace de origen : José Ignacio Sánchez-Heredero: «Debemos especializarnos, porque el escenario de combate está cambiando»