No falló el Europa, aunque estuvo muy cerca de liarla. La lógica se cumplió en Can Dragó, donde ganó el equipo que lo necesitaba y … perdió el que ya estaba de vacaciones. Pero casi mejor que ese tercer gol del Ibiza no llegara en el descuento, porque a los aficionados y futbolistas del Cartagena se les hubiera venido el mundo encima. Porque no pudieron sumar los tres puntos ante un Betis Deportivo que, de una forma tan trágica como absurda, acabó descendiendo a Segunda Federación tras perdonar una goleada en el tramo final del partido.
FC Cartagena
2
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Betis Deportivo
Lucho García; Dani Perejón (Marc Jurado, 75), Imanol Baz, Eneko Ebro, Nacho; Jean Jules, De Blasis; Rahmani, Luismi Redondo (Ortuño, 75), Benito Ramírez (Edgar, 51); y Kevin Sánchez (Willy Chatiliez, 81).
Manu González; Masqué (Bladi, 65), Oreiro (Gismera, 65), Elyaz Zidane, Ian Forns; Gnangoro, Dani Pérez, Corralejo (Fabián Embalo, 92); Morante, Borja Alonso (Rodrigo Marina, 65) y Pablo García (Kwame Sosu, 82).
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Goles:
0-1, Pablo García (4); 1-1, Yanis Rahmani, de penalti (22); 1-2, Rodrigo Marina (71); 2-2, Imanol Baz (90+4). -
Árbitro:
Clemente Manrique (tinerfeño). Expulsó por doble amarilla al local Jean Jules minuto (48) y con roja directa al verdiblanco Fabián Embalo (ya con el partido terminado). Amonestó también a los locales Luismi Redondo, Edgar y Eneko Ebro, así como a los visitantes Oreiro y Manu González. -
Incidencias:
Estadio Cartagonova: 6.714 espectadores.
El duelo del Cartagonova estuvo marcado por la expulsión de Jean Jules en el tercer minuto del segundo tiempo. Fue igual de absurda que el descenso del filial verdiblanco. Tenía amarilla el camerunés e hizo una falta grosera junto a su banquillo, aún en campo rival. Se le cruzaron los cables y arruinó una tarde no apta para cardíacos. De subidones y bajadas, de gritos en las gradas, goles mal celebrados y confusión en un estadio donde la tensión fue patente desde que la pelota echó a rodar en todos los campos.
Jean Jules es reincidente. Esto ya le pasó en su anterior equipo, el Aris de Salónica, en la final de la Copa griega de 2024. Vio la roja directa en el minuto 71 de un partido que el Panathinaikos se acabó llevando en el 97. Eso le dejó sentenciado, ya que el presidente del Aris ordenó que no volviera a vestir su camiseta. Lo de este sábado no fue tan grave, porque no era una final y, sobre todo, porque el Europa terminó ganando y el Efesé se hubiera quedado sin ‘playoff’ incluso sumando los tres puntos frente al Betis B. Pero refleja a la perfección los motivos por los que un jugador de su nivel (mínimo de Segunda española) está en el tercer escalón del fútbol patrio.
Cuidado. No hay que caer en forofismos baratos. Es todo complejo. En el fútbol, como en la vida, existen los grises. Y claro que muchos aficionados culpan de lo sucedido a Jean Jules, pero es indudable que el Cartagena ha llegado vivo a la última jornada por la energía y solidez que el camerunés ha dado al equipo en esta segunda vuelta. Metió la pata hasta el corvejón el camerunés y perjudicó al equipo en un momento clave. Fue justo cuando el Ibiza hacía el 2-2 en Can Dragó. Marcó Unai Medina en Barcelona, estalló la grada del Cartagonova y se volvieron locos algunos futbolistas locales. Se pasó de revoluciones Jean Jules, vio la roja y empezó otro partido.
Intercambio de golpes
Hasta ese momento, el Efesé estaba cómodo en el intercambio de golpes que proponía el Betis B. Pablo García, un jugador de Primera que por necesidades del guion está jugando dos categorías más abajo, cazó el primer balón que le cayó en la frontal y la puso en la escuadra. Era el minuto 4 y en la acción anterior había estado a punto de marcar De Blasis. El Cartagena había salido mejor, con un punto más de intensidad y sabiendo que era necesario que todas las cosas que sucedieran tuvieran como escenario el campo del Betis Deportivo. Los de Fragoso son endebles atrás y peligrosos arriba. Son un cara y cruz constante y, por eso, han terminado bajando.
El 0-1 fue un palo importante, aunque mucho peor fue saber que el Europa se ponía 2-0 antes de llegar a la media hora de juego. Con todo, los seis mil y pico aficionados que acudieron al estadio no pararon de animar a los suyos. Sabían que era una tarde diferente, de puerta grande o enfermería, y que lo que tocaba era empujar desde el primer minuto hasta el último. Siguió atacando el Efesé y pronto llegó el empate, gracias a una pillería del veterano Nacho, que le sacó un penalti de la nada al inocente Masqué.
La responsabilidad la tomó Yanis Rahmani, como en Algeciras. Y lanzó la pena máxima igual que en el Nuevo Mirador. Para dentro. 1-1. Y a seguir remando. Se puso en modo jugón Rahmani y con un pase sideral dejó completamente solo a Kevin delante de Manu González. Como de costumbre, se le hizo de noche en el mano a mano con el portero. No fue esto una novedad, ni mucho menos. El delantero burgalés, cedido por el Deportivo, se desmarca bien y consigue plantarse solo delante del portero con asiduidad. Pero no sabe definir y ayer falló una oportunidad clamorosa. Solo dos goles ha marcado este año con el Cartagena, un jugador que debe mejorar mucho su efectividad en el área para dar el salto a Segunda.
Corralejo, un incordio
También pudo marcar el Betis Deportivo. Corralejo, mucho más entonado que el juvenil Morante y el nervioso Pablo García, rozó el tanto con un disparo que puso en apuros a Lucho García. Antes del intermedio, media grada celebró un supuesto empate del Ibiza en Can Dragó. Pero fue un error de varias aplicaciones de resultados. El Europa se fue al descanso ganando 2-1. Otra cosa es lo que sucedió en los primeros compases del segundo periodo. Bebe marcó, pero fue anulado ese tanto por fuera de juego. Y Unai Medina hizo el 2-2. Y este sí valió.
Lo festejaba la grada cuando Jean Jules perdió los papeles y la fiesta se convirtió en drama. Iñigo Vélez puso a Edgar y quitó a un decepcionante Benito Ramírez para armarse con un 4-4-1 y buscar el más difícil todavía. Sabían los visitantes que con un gol se salvaban y se pusieran a ello. Poco a poco fueron encerrando a un Efesé que no podía salir de su campo. Perdonó Pablo García, sacó una mano estupenda Lucho García para evitar el tanto de Corralejo y Perejón, en una intentona esporádica, chutó por encima del larguero.
El 1-2 se veía venir. Y vino. Lo anotó el recién incorporado Rodrigo Marina, con una maniobra estupenda, de puro nueve. El problema es que el chico se marcó un Ontiveros en la celebración y se fue a la grada. Sobraba la provocación. Cuando acabó el partido, el lesionado Chiki saltó al campo y le recriminó ese gesto, lo que motivó una importante tangana entre futbolistas de ambos conjuntos. Ya no importaba nada. La temporada había terminado.
Ese gol de Imanol Baz en el añadido condenaba al Betis B y de nada servía al Cartagena, puesto que el Europa había hecho el 3-2 mediada la segunda mitad y supo conservar el triunfo. La gente reconoció el esfuerzo a los jugadores locales, que dieron la vuelta de honor al campo, con vítores a De Blasis y a Lucho García. Han llegado hasta donde han podido. Y han dado todo lo que tenían.

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Enlace de origen : Digna despedida a un FC Cartagena que cae con honor