
Aire, agua y equilibrio son los ingredientes que los deportes acuáticos como el kitesurf, windsurf o el wing foil demandan. Los Álcazares es uno de … los destinos favoritos para practicarlos por su clima y su costa. La edad óptima para empezar a destacar en estas disciplinas suele estar entre los 16 y los 25 años. Y para ser ‘waterman’ entre los 20 y los 35. Pero hay ocasiones en las que el talento corre más rápido que el propio tiempo y eso es lo que ha ocurrido con Alejandro Sánchez Martínez. Este joven de Los Alcázares nació hace 13 años y ya lo han bautizado como ‘Alejandro Waterman’ en este mundo de los deportes acuáticos.
«Me llaman ‘waterman’ porque soy uno de los pocos aquí en Los Narejos que hacen las tres disciplinas», explica Alejandro. Este joven alcazareño se adentró en el mundo del agua con cinco años gracias a su padre, que se dedicó en un primer momento a las motos y después probó el windsurf y el kitesurf. «Le falta el wing foil para ser como yo», defiende con ironía el pequeño Alejandro.
Pero, siendo tan joven, a este deportista le costó adentrarse en esta disciplina, tal y como él mismo confiesa. «Yo veía a mi padre, me daba alguna vuelta, pero no me gustaba tanto; Mi padre me quiso introducir en el tema del agua y empecé practicando windsurf y me acabó enganchando», comenta. Además, reconoce que hubo algo de miedo en su interior cuando todo comenzó en el agua: «Al principio siempre pensaba en que había tiburones, lo típico de cuando eres pequeño, pero después me fui acostumbrando yendo por varios sitios del mundo y de España», confiesa entre risas.
«Mis objetivos son convertirme en campeón del mundo y montar una escuela cuando sea mayor para intentar vivir de esto»
Como la mayoría de los chicos de esta edad, Alejandro se introdujo en el mundo del deporte a través del balón, pero tuvo que elegir: «Yo antes jugaba al fútbol, pero al final renuncié a él porque no me daba la vida, como se dice ahora; salir del colegio, ir a Torrevieja, volver… No me daba tiempo a todo», sostiene. Y, aunque elegir a tan temporada edad no es lo habitual, su decisión fue la correcta y acabó enganchándose gracias a «la velocidad y la adrenalina» que empezó a sentir sobre las aguas.
Dos grandes ilusiones
La misión más compleja es compaginar su carrera deportiva con los estudios, algo que está obligado a hacer a pesar de que «a veces me cuesta pero intento salir siempre siempre un poco antes del agua para no estar cansado y estudiar lo mejor posible». Su vida y sus proyectos de futuro giran en torno a las disciplinas que domina. «Mis objetivos a largo plazo son claros: ser campeón del mundo, que es una cosa que siempre he soñado, y también me encantaría montar una escuela cuando sea mayor e intentar vivir de esto, aunque sea un poco difícil. Al menos quiero intentarlo», señala Alejandro.
De momento, ambas cosas van por buen camino porque, actualmente, es el cuarto del mundo de kitesfurf freestyle en categoría sub-14, en su primera participación internacional, y no se le pasa por la cabeza otra cosa que no sea alargar la vida a este deporte: «Lo que está pasando en el windsurf es que cada vez los niños están dejando más de practicarlo y, directamente, pasan al kitesurf, que también está muriendo un poco. Pero yo intento que no lo haga; a mis compañeros de clase siempre les animo a venir y alguno ha probado», cuenta.
Palmarés envidiable
A sus 13 ya es campeón autonómico de la Comunidad Valenciana en wing foil, de España en windsurf fanboard en sub-13, y bronce de España sub-17 en esta modalidad y en el Campeonato Ibérico sub-21. Para hacerle frente a competidores de más edad, Alejandro señala que el secreto «es el material. Yo llevo una vela mucho más pequeña y ellos mucho más grande, entonces es un poco más complicado, pero cuando vas con gente de tu edad notas que está más igualado y te sientes mejor», afirma este waterman.
Aunque el material ayude, destaca que «siempre se dice que es más importante la flecha que el indio, pero pienso que si el indio es bueno, la flecha también». Y este indio tiene pinta que mejora gratamente a su flecha. El otro secreto que tiene guardado para el éxito es «siempre esforzarme más y superarme» acompañado de un apoyo incondicional de sus padres: «Siempre me dicen lo mismo: que me lo pase muy bien y que lo intente hacer lo mejor posible».
Esta semana está compitiendo en el Europeo de windsurf en la modalidad de funboard en su pueblo, Los Alcázares, donde quiere «quedar lo mejor posible y, sobre todo, dejar en lo más alto de un campeonato de Europa a la Región, que no se hacen muchos aquí». Pero su idea de levantar el título de campeón va más allá, y le gustaría dedicárselo a «mi abuelo Antonio y a mi abuela Rosa», porque, desgraciadamente, podrían ser de los últimos torneos de su nieto que podrán disfrutar. En el horizonte, Alejandro tiene dos Campeonatos de España en Tarifa, y el Mundial de Big Air en Alemania, donde luchará por cumplir su sueño.

Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : Alejandro Sánchez, el 'waterman' del Mar Menor