Rebeca Pérez (El Esparragal, 1980) admite que las últimas semanas vive en un «carrusel de emociones»: desde el fallecimiento y la despedida a José … Ballesta, a su elección como alcaldesa de Murcia. Asegura que este nuevo desempeño exige una dedicación de 25 horas diarias. No obstante, al frente del Ayuntamiento de la séptima ciudad de España, no son pocos los proyectos que el gobierno municipal tiene en marcha para concluir antes de las elecciones municipales del año próximo. Y tampoco faltan retos y realidades que constriñen a otras grandes urbes: movilidad, vivienda, calidad de vida o medio ambiente, entre otros.
– ¿Da vértigo sentarse en el mismo sillón que ocupó una figura como la de José Ballesta?
– Estos días han sido como un carrusel de emociones. He sentido emoción y responsabilidad a partes iguales. Emoción porque perder al alcalde ha sido un episodio muy triste para toda Murcia; pero para los compañeros de la corporación, para su equipo de gobierno, las personas que hemos estado trabajando codo con codo, más profundamente. Eso había que compatibilizarlo con el sentido del deber, tocaba dar un paso al frente. En ese sentido no titubeamos ni un segundo, porque nos llamaba ese legado que nos había dejado el alcalde Ballesta. Responsabilidad, emoción y compromiso podría resumir lo que he sentido durante todos estos días. Y si tengo que hablar del legado del alcalde Ballesta, yo sí que creo que el alcalde tenía un don. Conectó con el alma de la ciudad y nos hizo sentir a todos orgullosos de vivir en Murcia, de que Murcia no tenía límites, de que podía conseguir todo lo que se propusiese. Incluso consiguió que ciertos complejos los dejáramos atrás. A partir de ese momento, fuimos mucho más ambiciosos a la hora de pensar en Murcia. Esta nueva etapa la quiero afrontar manteniendo viva esa llama, esa luz del espíritu de la ciudad que despertó el alcalde Ballesta.
– ¿Cómo ha cambiado su día a día ahora como alcaldesa? Todo el mundo destaca su capacidad de trabajo y dedicación, pero, ya al frente del Ayuntamiento, ¿cómo están siendo estos momentos?
– Ha sido abrumador. En primer lugar, por todas las muestras de cariño. Ya no solo por las más de 20.000 personas que pasaron por la capilla ardiente del alcalde Ballesta, o el día del funeral, que fue pura emoción, sino por el sentimiento de ir por la calle y que todo el mundo te muestre su afecto. Hasta hoy mismo lo he sentido en la calle: «Venga, Rebeca, te apoyamos», «venga, mucho ánimo al equipo», «protege el legado de Ballesta». Han sido muchas muestras de cariño, tantos gestos de apoyo, un mensaje, un abrazo… Al final eso ha facilitado mucho el camino. Es verdad que han sido unos días trepidantes. No paramos ni un minuto desde el fallecimiento del alcalde porque él no nos lo hubiese permitido. Nosotros sabíamos que no teníamos tregua y no perdimos ni un solo momento en afrontar una nueva etapa con el que es y ha sido el equipo del alcalde Ballesta.
Rebeca Pérez, durante la entrevista.
(Vicente Vicéns / AGM)
– La palabra que más se ha repetido estos días es la de «legado». No solo que el peso del legado es fuerte, sino que al final queda poco menos de un año para las próximas elecciones. ¿Dónde piensa Rebeca Pérez que puede dejar un poco su impronta como alcaldesa en este último año de gobierno?
– Para mí, el legado de Ballesta de verdad fue inspirarnos a todos y sentirnos profundamente orgullosos de Murcia. Pero es cierto que el alcalde, desde que llegó en el año 2015, tenía muy claro que existían dos tipos de ciudad: la que tenía proyectos y la que no los tiene, la que tiene futuro y la que no tiene futuro. Él codecidió con toda la sociedad civil cuál iba a ser nuestro modelo de ciudad. Y eso nos ha ayudado mucho. Primero porque pudimos ser copartícipes de esa construcción de los proyectos estratégicos que iban a proyectar a Murcia hacia el infinito, como decía el alcalde Ballesta. Esto facilita mucho el hecho de que ahora podamos continuar ese legado, porque tenemos todos los proyectos en marcha. En este momento, yo creo que tengo que acelerar la transformación de Murcia y, por supuesto, dándole un acento propio. Por ejemplo, abogando por las infraestructuras verdes, por las soluciones basadas en la naturaleza, por aquellos proyectos con los que más me he sentido identificada, como la renaturalización de espacios, la revegetación, que los murcianos sintieran confortabilidad en los espacios comunes… Creo que a todos esos proyectos que tenemos en marcha se les puede dar un acento. Para mí es importante porque nos permite disfrutar de una ciudad mucho más amable, más abierta, más enriquecedora para todos.
– Su estilo es más cercano en apariencia al de José Ballesta, cuya trayectoria le situaba más elevado. ¿Ayudará esto a «aterrizar» los proyectos entre los ciudadanos?
– He entendido siempre la gestión municipal desde la cercanía, la escucha y el diálogo. Y lo voy a seguir haciendo. No quiero ser una alcaldesa de despacho. Yo quiero estar en la calle, con esa cercanía, cruzándome con mis vecinos, hablando con ellos. Y creo que los vecinos también merecen una alcaldesa que les escuche, que tengan toda la confianza del mundo para acceder a mí y trasladarme sus necesidades. Mi despacho va a estar en el sitio donde un murciano tenga un problema. Quiero trasladar eso a mi equipo de gobierno. La nueva etapa también lo requiere. Y lo digo desde el pleno convencimiento de que la mejor forma de gobernar es aquel proyecto político que mejora la vida de las personas. Partiendo de esa base y sabiendo que tenemos una hoja de ruta establecida, un modelo de ciudad y proyectos estratégicos en marcha, lo que podemos hacer es darle esa impronta de cercanía y de escucha activa.
– A propósito de hacer una ciudad más amable, muchas personas esperan novedades en cuanto al transporte público. Son miles de usuarios los que lo emplean a diario. Sin embargo, parece que ese nuevo modelo de transporte, que era un objetivo prioritario, va a estar difícilmente en marcha este año. ¿Se han apurado quizá demasiado los plazos o ha influido la situación económica del Ayuntamiento?
– No creo que haya sido tanto la situación económica que, como sabéis, era complicada. Nosotros llegamos al Ayuntamiento con un agujero de 76 millones de euros, hemos conseguido reducir ese déficit en 50 millones, y eso manteniendo siempre la excelencia de los servicios públicos que prestábamos y no restándole protagonismo a los proyectos estratégicos tanto de la ciudad como de las pedanías. Lo hemos hecho optimizando los recursos públicos y también evitando gastos superfluos. Esto nos ha llevado a conseguir una estabilidad presupuestaria que nos permite ahora seguir abordando grandes inversiones con determinación y con firmeza. Es lo que vamos a hacer a lo largo de estos próximos meses. Pero es cierto que el modelo de transporte público, para nosotros, ha sido el proyecto estratégico por excelencia de este mandato.
(Vicente Vicéns / AGM)
«Uno de los proyectos más complejos de las últimas décadas»
– ¿Qué cree que ayudará a mejorar respecto a lo que hay a día de hoy?
– Supone un cambio de paradigma en la forma de desplazarse en el municipio. El modelo actual peca de ser excesivamente radial, provoca muchísimos trasbordos si quieres moverte de forma fluida por la ciudad de Murcia. Era imposible. Le damos un giro de 180 grados. En primer lugar, hicimos 5.000 encuestas y reuniones con todos los presidentes de las Juntas Municipales (que saben exactamente cuáles son los problemas que tienen en relación al transporte público). Además, estudiamos los datos anonimizados de telefonía móvil de los murcianos, y ahí se observaron los flujos de movimiento de los ciudadanos, desde microdesplazamientos hasta macrodesplazamientos que no estaban cubiertos por el transporte público. Pasamos de ese modelo excesivamente radial a uno mucho más transversal. Conecta las pedanías con los centros atractores, muy especialmente la Universidad, el polígono industrial, los hospitales de referencia y muchos otros puntos importantes que había que cubrir. Esto supone triplicar la inversión en movilidad, con unas frecuencias comerciales mucho más atractivas y menos tiempos de espera. Pasamos de 40 a 74 líneas y de tener 90 vehículos a tener 160. Es un cambio cuantitativo y cualitativo. Bien es cierto que es uno de los proyectos más complejos a los que se ha enfrentado este Ayuntamiento en las últimas décadas. Incluso los funcionarios públicos han tenido que mantener muchas conversaciones con otras ciudades de España que han sido un ejemplo, a la hora de poder traer aquí un pliego de condiciones que fuera flexible, que se adaptara a la realidad de un municipio como Murcia. Creemos que llegamos a tiempo. Hemos tenido una serie de inconvenientes jurídico-administrativos que se han solventado por completo. En la primera junta de gobierno desde que fui alcaldesa, dimos prioridad precisamente a la reactivación definitiva de la licitación. Estamos hablando de dos meses para dar un plazo prudencial para que las empresas puedan acceder a la licitación y que finalmente tengamos un buen adjudicatario para poner en marcha, a lo largo de este año, el nuevo modelo de transporte público.
– Hasta que entre el modelo, ¿se refuerza ese servicio? Hay otras carencias como el transporte nocturno, porque los taxis no acaban de dar abasto a veces. No sé si se puede esperar alguna medida en relación a que se cubran estas necesidades.
– No nos hemos quedado quietos, no hemos esperado a tener la licitación del modelo preparada, sino que hemos estado trabajando todo el tiempo; ha sido como una preparación muy transversal en relación a la movilidad, no exclusivamente en el transporte público. Hemos tomado medidas importantes, por ejemplo, en relación a los aparcamientos de conexión, con más de 12.000 plazas. En los últimos meses hemos incorporado otras 2.000 plazas en puntos que son estratégicos y que además están conectados con el transporte público. Hemos reforzado líneas, hemos reforzado unidades funcionales a las líneas que tenían más demanda. Se ha apostado por la gratuidad del transporte público, sobre todo en aquellas líneas relacionadas con el tranvibús que necesitábamos que la gente conociese. Hay otras medidas que no son tan visuales, pero han ocurrido en la ciudad. Por ejemplo, el tratamiento tecnológico de la semaforización, la onda verde, que nos ha facilitado evitar el colapso, sobre todo en grandes arterias de la ciudad. A esto hay que sumarle medidas que se han tomado puntualmente para favorecer, por ejemplo, el comercio local o en momentos en los que recibimos multitud de visitantes, como Navidad, la Feria de Septiembre o las Fiestas de Primavera, donde hemos abogado también por el transporte público para incentivarlo. En este periodo hemos incrementado el uso del transporte público un 23%. Es decir, eso significa que se está haciendo el trabajo, que se está haciendo bien y que no nos hemos quedado parados esperando una futurible licitación. Hemos estado tomando decisiones día a día para que la mejora del transporte público se notase.
– Sin embargo, si damos una vuelta por Murcia, muchas quejas ciudadanas tienen que ver con los problemas de tráfico. Hay carriles bus infrautilizados o, ahora mismo, una confluencia de obras sobrevenidas (desde Miguel Indurain a Ronda Sur). ¿Puede ser necesario para evitar los problemas que provocan más presencia de la Policía Local en determinados puntos?
– Es cierto que estamos viviendo una situación un poco compleja con las obras de Miguel Indurain, con las obras de Red Eléctrica. No podíamos renunciar a ellas porque estamos hablando de una proyección de futuro, de garantizar y blindar el municipio de Murcia a futuros crecimientos, desarrollos urbanísticos, empresariales e industriales a los que ya no podíamos dar respuesta con el suministro que teníamos hasta este momento; incluso para blindar la ciudad ante futuros apagones como el que sufrimos hace ya un año. Esto lleva una serie de sacrificios para los ciudadanos. Pero es cierto que no hemos dejado de tutelar las obras ni un solo minuto. Semanalmente tenemos un informe detallado y tomamos decisiones sobre la semana que sigue. Hemos pedido a Red Eléctrica y a todas las empresas que aumenten la señalización, que incorporen horarios nocturnos siempre que no suponga perjudicar el descanso de los vecinos, que trabajaran los fines de semana, incluso los períodos festivos. En cualquier caso, nosotros tenemos todo un dispositivo de más de 100 agentes desplegados en diferentes puntos del municipio para garantizar la fluidez del tráfico. Bien es cierto que el problema del tráfico afecta a las grandes ciudades y desde el Ayuntamiento lo hemos asumido como un reto y, sobre todo, con un tutelaje diario para minimizar las molestias a los vecinos.
La alcaldesa, frente al Ayuntamiento.
(Vicente Vicéns / AGM)
– En esta legislatura se han quedado en el tintero muchas de las propuestas que se hicieron en campaña. Recordamos varios aparcamientos subterráneos, la propuesta de túneles, de un Murcia Arena… ¿Con el tiempo se ha visto que han perdido cierta vigencia o es que las circunstancias de la legislatura no han permitido su ejecución y se sigue pensando en ellas a futuro?
– Creemos que son necesarias y vamos a seguir abogando por ellas. Se ha ido avanzando en trámites administrativos, en la memoria redactada, en la actualización de precios de cada una de las propuestas. Incluso estamos muy atentos a cualquier ventana de financiación europea en la que podamos incorporar este proyecto, sin renunciar a que otras administraciones puedan colaborar. De hecho, hemos compartido esos proyectos con otras administraciones, con ministerios, con la Comunidad Autónoma, y siguen siendo proyectos que marcan nuestro día a día. Bien es cierto que la situación en la que encontramos este Ayuntamiento no era la más adecuada, nos ha costado un enorme esfuerzo a todos los servicios municipales poder estabilizar las cuentas, poder optar a financiación que permitiese impulsar esos proyectos, y lo hemos hecho de forma prioritaria, también estableciendo esa hoja de ruta que está perfectamente definida en nuestro modelo de ciudad y con la que fuimos de la mano de todos los ciudadanos y toda la sociedad civil.
Un futuro recinto ferial: «un proyecto de mandato»
– Pero el municipio parece que ha encontrado también un filón en el turismo profesional. ¿Cree que ya es necesario que Murcia cuente con un recinto ferial y de congresos?
– Sí, sin duda. Tenemos que seguir avanzando en esa línea. Murcia se ha posicionado como un municipio atractor de grandes eventos de reconocido prestigio a nivel nacional e internacional. Esta misma semana estamos disfrutando del Tour del Talento de la Fundación Princesa de Girona, que es solo uno de los ejemplos de esa multitud de congresos y grandes eventos que ha albergado Murcia. Para nosotros es importante abrazar a los que vienen de fuera, que se sientan como en casa, y el hecho de impulsar un recinto ferial —con más servicios, con más sinergias en el entorno— es también una prioridad para este equipo de gobierno. Seguimos trabajando y, desde luego, no lo descartamos como un proyecto de mandato.
– Visto el Plan de Movilidad, ¿cree que deben ser la peatonalización de calles y la ampliación del tranvía las grandes apuestas para la próxima legislatura junto a la recuperación del patrimonio histórico?
Creo que sí. Además, una de las decisiones más valientes que adoptó el alcalde Ballesta en su momento fue peatonalizar 16.000 metros cuadrados en el corazón de la ciudad de Murcia con Alfonso X el Sabio y generar una bolsa de casi 50.000 metros cuadrados en el casco urbano de la ciudad, desde la Cárcel Vieja —donde hemos multiplicado por ocho toda la superficie peatonal del entorno—, por Plaza Circular hasta llegar a Teniente Flomesta. Es una apuesta de las grandes ciudades que miran al futuro con determinación y sabiendo que tenemos que cuidar esos espacios y mimarlos, haciéndolos mucho más habitables, más permeables, más amables con el ciudadano. Y no es la única medida que ha tomado este equipo de gobierno en ese sentido. Se realizó un calmado de tráfico y una restricción en la zona de San Nicolás y Riquelme, también en la zona de Santa Eulalia. La ciudadanía ha respondido muy bien a ese tipo de cambios. Al principio pueden ser muy cuestionados, porque abandonamos un poco la comodidad de llevar el coche hasta la puerta del sitio que queremos visitar, pero hemos ganado todos. Recuerdo una anécdota con el alcalde Ballesta: un día paseando, íbamos de camino a la Plaza Circular y nos paramos. Dije: «Alcalde, escucha. Se oyen los pájaros». Hemos incrementado un 600% el tráfico peatonal y hemos reducido un 97% el uso del vehículo privado. Son casos de éxito que han venido fruto del trabajo de participación ciudadana. Pero además de esto, le puedo añadir que uno de los proyectos más especiales es la Vía Verde de la Costera Sur. Estamos hablando de un proyecto que ha permitido vertebrar territorialmente nueve pedanías, más de 200.000 metros cuadrados, plantar casi 2.000 árboles, más de 5.000 arbustos, y devolver un espacio a los murcianos que estaba en desuso desde el año 2006, cuando dejó de tener actividad el trazado ferroviario. Son proyectos verdes que renaturalizan, que hacen amables esos entornos, y además que tienen una altísima rentabilidad social. Prueba de ello es Murcia Río, que ahora se amplía con el parque metropolitano alcalde José Ballesta. Son ejemplos claros de cómo mediante la arquitectura de una ciudad se puede combatir, por ejemplo, la mala calidad del aire.
– El encaje con el tráfico puede ser un reto. Va a hacer falta un trabajo de pedagogía y, como dice, un estudio técnico que permita compatibilizar esas peatonalizaciones con el desplazamiento de vehículos.
– El ejemplo es este caso de éxito de la peatonalización de Alfonso X (que está siendo estudiado por otras ciudades de España y que hoy todo el mundo celebra). No fue especialmente conflictivo una vez que se iniciaron las obras. La clave fue la participación. Codecidir con el ciudadano. Nosotros elegimos con ellos el tipo de pavimento que íbamos a poner, dónde se iban a colocar los alcorques. Con el tercer sector, con el Cermi, cómo tenía que ser el pavimento para que fuera completamente accesible. Todo el mundo sintió que el Ayuntamiento contaba con ellos. Siempre es bueno codecidir con el ciudadano porque además tienes mucho menos riesgo de equivocarte.
(Vicente Vicéns / AGM)
– Hablando de proyectos emblemáticos para la ciudad, hablemos de uno que lo fue para el alcalde Ballesta y que también lo ha sido para usted, que lo ha pilotado prácticamente como responsable de Patrimonio: el yacimiento de San Esteban. ¿Qué impacto cree que puede suponer para la imagen turística y patrimonial de Murcia? ¿Cómo avanzan esos primeros trabajos arqueológicos y qué calendario manejan para que arranque la puesta en valor como tal?
– Es uno de los proyectos más bonitos. Sin duda, va a transformar por completo el corazón de la ciudad. Estamos hablando de un parque arqueológico de 10.000 metros cuadrados, con unos restos que son una auténtica maravilla porque nos permiten leer cómo era la Murcia medieval. Siempre lo dicen los arqueólogos y todos los restauradores, el equipo técnico que está trabajando: quizás el gran potencial que tiene el yacimiento es cómo se representa perfectamente una ciudad. Cómo vemos el trazado de un espacio muy amplio. Normalmente, en otras ciudades de Europa quizás los restos estén mejor conservados, pero no se ve ese trazado tan amplio. Tenemos la suerte de poder abordar este proyecto como uno de los más transformadores del centro de la ciudad. Ese gran jardín andalusí se va a licitar, probablemente, antes del verano, ya que en este momento estamos cumpliendo con esos plazos. Hemos alcanzado ya un 50% del ámbito de actuación con los sondeos y las prospecciones arqueológicas. Además, están arrojando datos muy curiosos sobre cómo era la vida de los murcianos de los siglos XI, XII y XIII. Nos hace especial ilusión porque es una forma de proteger nuestro patrimonio con un centro de interpretación bajo cota donde podemos pasear, deambular tranquilamente visitando esos trabajos de restauración ya consolidados, y, a la vez, disponer de espacio en superficie con un jardín andalusí que va a devolver la utilidad como plaza pública para todos los murcianos.
«Las pedanías van a ser una prioridad»
– Las quejas sobre el estado de las vías, especialmente en pedanías, han sido reiteradas. ¿Espera que haya un punto y aparte con el nuevo contrato de mantenimiento?
La problemática que presenta el viario público no es exclusiva del municipio de Murcia. Yo este mismo fin de semana escuchaba en los medios de comunicación la situación en la que se encuentra la red de carreteras del Estado, con un déficit de casi 14.000 millones de euros. Las administraciones se enfrentan a un reto: conseguir que nuestra red, que son más de 2.000 kilómetros, esté en perfecto estado de revista. Nosotros no nos hemos quedado de brazos cruzados. Mi compañero Marco Antonio, del que depende el área de descentralización de barrios y pedanías, ha lanzado el primer contrato de mantenimiento de la vía pública de la historia de este municipio, con una dotación presupuestaria de 2,5 millones de euros, y que no solo va a solventar los problemas de baches sino cualquier otra incidencia que aparezca en la vía pública en tiempo récord. Esto es absolutamente fundamental. Pero es que además, en la primera Junta de Gobierno lo que hicimos fue aprobar un plan de inyección de inversión de 3,6 millones de euros, y una de las líneas de actuación más importantes de las cuatro que hay es precisamente la mejora de la seguridad vial, el asfaltado y la accesibilidad.
– ¿Cómo puede garantizarse el equilibrio entre el centro y las pedanías?
– Las pedanías van a ser una prioridad de este mandato. Lo han sido durante todo este tiempo, pero además ahora hay un revulsivo y es que tenemos un nuevo contrato que está previsto para dar esa solución y para coordinarnos perfectamente con las necesidades que nos manifiesten los presidentes de las Juntas Municipales. Murcia no se puede entender sin sus pedanías. No solo vamos a estar atentos a esas pequeñas cosas del día a día, al mantenimiento, a la incidencia diaria, sino también a impulsar los grandes proyectos. Nosotros queremos llevar al Ayuntamiento hasta el último rincón del municipio. Y a partir de este momento vamos a llevar las Juntas de Gobierno a las pedanías. La primera se va a celebrar este viernes en El Esparragal.
– Estamos hablando de diferentes problemas que afectan a la ciudad de Murcia, pero que no son problemas únicos de esta ciudad, sino que son realidades a las que se enfrentan las grandes urbes. Uno de ellos, el de la vivienda también. ¿Cree que será suficiente con el Plan de Vivienda 2026-2030 ‘Murcia crece’? ¿Haría falta también aplicar medidas como la declaración de zonas tensionadas que recoge la ley estatal? ¿Es necesaria también una normativa autonómica que no termina de llegar?
– Queremos construir una Murcia feliz, una Murcia alegre, donde todo el mundo que quiera pueda desarrollar su proyecto de vida aquí. Y eso pasa por que los ciudadanos, pero muy especialmente las familias y los jóvenes, puedan acceder a la vivienda de forma asequible. Les aseguro que ha sido uno de los proyectos clave de este mandato. «Murcia Crece», presentado por mi compañero Antonio Navarro, supone la puesta en marcha de más de 2.000 viviendas y la activación de 70 parcelas municipales, de más de 150.000 metros cuadrados al servicio precisamente de esta causa. Sin duda alguna creo que se ha dimensionado correctamente porque ese proyecto estratégico fue fruto de una participación muy intensa con colegios profesionales, con sectores de población que nos han ido dirigiendo, incluso con las universidades que han participado para poder proyectar lo que va a ser la Murcia del futuro. No solo con el Plan General de Ordenación Urbana, sino a más corto plazo con ese plan donde movilizamos suelo para ponerlo al servicio de los ciudadanos y a un precio asequible, muy especialmente para los jóvenes. A eso hay que sumar un formato en el que hasta ahora no había experimentado el Ayuntamiento de Murcia, como es ese contrato de alquiler y venta, con alquiler con opción a compra, que va a ser una de las líneas estratégicas. A lo largo de las próximas semanas podremos anunciar la licitación de los primeros pliegos.
– Es verdad que hay muchos asuntos en los que el Ayuntamiento tiene y propone soluciones y una línea de actuación. Sin embargo, desde la oposición, el portavoz socialista, Ginés Ruiz, en su toma de posesión, apuntó que muchas de esas políticas no se podían quedar en el anuncio sino que tenían que acabar materializándose. ¿Hay un cierto problema con la burocracia a la hora de conseguir contratar servicios que se enquistan, que tardan meses en ponerse en marcha, o es que el Ayuntamiento se ha convertido en un elefante grande que es difícil mover en ocasiones?
– Está relacionado con el hecho de que sean contratos muy complejos, incluso en algunos casos novedosos para el Ayuntamiento de Murcia. Eso no quiere decir que no nos gusten los retos y los desafíos, y nosotros los afrontamos con determinación. También está la Ley de Contratos del Sector Público. Esto permite lógicamente, dentro de la transparencia y de la participación a la que se suscribe, que pueda haber recursos, que vaya al Tribunal Contractual, y que finalmente se demoren durante meses proyectos que para nosotros eran absolutamente estratégicos. Yo creo que si en una balanza situamos los proyectos que hemos sido capaces de ejecutar, con los que nos comprometimos con los murcianos, probablemente estén bastante satisfechos de todo lo que hemos conseguido a lo largo de todo este tiempo en diferentes ámbitos: infraestructuras verdes, la recuperación del patrimonio, la apuesta por las infraestructuras deportivas y también la parte más social. Porque nosotros tenemos un objetivo y es que Murcia siga creciendo: se acerca al medio millón de habitantes, estamos contentos de que cada vez más personas quieran y deseen vivir en Murcia. Muchas ciudades se enfrentan a problemas de deshumanización, de pérdida de identidad, despersonalización… Al final, el efecto de la globalización, sobre todo en las grandes ciudades, hace que pierdan esa identidad, que se desvanezcan las redes de apoyo. Nosotros queremos que Murcia siga siendo una ciudad viva, que siga creciendo, pero que nunca pierda ese rostro humano, porque el progreso no es progreso si no es humano y si no es social.
Rebeca Pérez, en La Glorieta, este jueves.
(Vicente Vicéns / AGM)
Ampliación del contrato de limpieza viaria: «No está bien dimensionado»
– A propósito del crecimiento de la ciudad, la contrata de la limpieza viaria, de la recogida de basura, acumula también muchas quejas todos los días. ¿Es necesario replantearse si este servicio se ha quedado pequeño en un municipio que sigue creciendo y donde ahora también urbanísticamente vuelve a expandirse?
– El alcalde Ballesta nos insistía mucho en que, cuando Murcia abriese la persiana a primera hora de la mañana, tenía que estar todo en perfecto estado de revista, y eso pasaba por tener una vía pública en perfectas condiciones y que la limpieza se prestase con las mismas condiciones hasta el último rincón del municipio: en cualquier barrio, en cualquier pedanía, en cualquier carril, en cualquier vereda de la huerta de Murcia. Eso ha hecho que tengamos que trabajar intensamente para llevar todos los recursos a donde hiciera falta. Es cierto que el contrato no está bien dimensionado; es un contrato que por las características del mismo no permitía esa flexibilidad para seguir ampliando, como sí lo hemos hecho con otros contratos, pero el Ayuntamiento ya está trabajando en la ampliación de este. Esa ampliación pasa por la implantación progresiva del quinto contenedor, por llevar más servicios a los nuevos núcleos residenciales, muy especialmente los urbanísticos que están aflorando en distintos puntos del municipio de Murcia, pero sin olvidar que el Ayuntamiento está prestando un servicio de excelencia. No hemos perdido de vista que no podemos esperar a esa ampliación del contrato, sino ir implementando medidas. Por ejemplo, el nuevo modelo de recogida de enseres, que está siendo un éxito en aquellos lugares donde lo hemos implementado, o nuevas campañas de sensibilización y concienciación que permiten también que el ciudadano sea más consciente de esa corresponsabilidad que tiene con el Ayuntamiento para que entre todos podamos disfrutar y presumir de una Murcia limpia y bonita.
– Apunta el PSOE a un cierto descontrol en contratación en áreas como Parques y Jardines —falta de contrato general y para cuestiones como los jardines Fibonacci y las flores de temporada—, ¿hay propósito de tomar medidas al respecto?
– Precisamente eso fue lo que hicimos cuando llegamos. Tuvimos que replantear por completo un contrato sobredimensionado, que fue el que dejó el PSOE sobre la mesa, que además tumbó el Tribunal de Recursos Contractuales, y nosotros hemos tenido que dimensionarlo a la situación real del municipio de Murcia. Estamos hablando de un municipio que no para de crecer, muy especialmente en nuestras pedanías, donde ya se concentra el 70% de la población. Lo que hemos hecho con responsabilidad es dar respuesta a esa necesidad que plantea ya no solo el presente sino el futuro de la ciudad. Es un macrocontrato que requiere de mucha participación previa, de contactos con otros ayuntamientos de España para valorar una serie de mejoras que se pueden incorporar, y el Ayuntamiento lo ha hecho con responsabilidad. Lo que yo sí le puedo confirmar es que ese contrato va a salir este mismo año.
– ¿Quiere ser la candidata a la reelección en 2027? ¿Ve a alguien con ganas, por el contrario, de optar a ser ese candidato o candidata por Murcia?
– Lo que sí te puedo decir es que tengo diez meses por delante para demostrar a los murcianos lo que voy a ser capaz de hacer por ellos, por Murcia y por los murcianos, y además se lo voy a demostrar. Luego serán los murcianos los que tengan que hablar, pero afronto esta nueva etapa con ilusión, con determinación, con el mejor equipo y de verdad con todo el apoyo que siento todos los días de todos los vecinos. Y lo voy a hacer con cercanía, con escucha y trabajando 25 horas al día como hasta ahora. Yo voy a ser Rebeca, la Rebeca de siempre, y afronto esta etapa con ilusión.

Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : Rebeca Pérez: «Tengo diez meses por delante para demostrar a los murcianos de lo que soy capaz»