
«Han venido clientes que han entrado, se han quedado parados mirando alrededor unos segundos, y han vuelto a salir para asegurarse de que estaban … en El Churra». Lo cuenta Juan José Nicolás, segunda generación al frente del emblemático restaurante murciano -la tercera está ya funcionado a toda máquina-, cuyo espacio acaba de ser renovado por completo. Y sin embargo…
Todo empezó en 2019. «A mí me rondaba ya en la cabeza renovar el restaurante, pero sobre todo quería hacerlo nuevo, más adaptado a los tiempos, más cómodo, pero sin perder la identidad», señala Nicolás, algo realmente complejo y sutil para lo que se presentaron tres empresas, tres estudios. El vencedor, Ambigua, un estudio de arquitectura e interiorismo murciano compuesto por cinco jóvenes arquitectos. Rosana Galián y Alejandro Martínez -«soy del barrio»-, socios principales junto con Adrián Riquelme, creen que «lo que nos ayudó a conectar con ellos fue nuestra capacidad de entender el tiempo en El Churra. En muchos sentidos. Uno de ellos es el de que los materiales maduran en el tiempo: paredes oscuras que se deforman, cambian y transmiten su paso; la propia luz que habla del paso del tiempo, de zonas oscuras, propias de aquellas viejas tabernas…».
El tiempo. Desde que Ambigua gana el concurso hasta que entra la piqueta por primera vez pasan cinco años, pandemia mediante. «El 7 de enero de este año entró el primer albañil. Pero antes había que vaciar un restaurante de 1.000 metros cuadrados que había estado funcionando hasta el día anterior. «El día 6 nos quedamos de 6 a 11 toda la plantilla -35 personas- para hacerlo», cuenta Juan José Nicolás. Y tras el primer golpe de pico, cinco meses de unas obras que apenas modificaron los espacios del viejo restaurante, salvo la cocina, que ha ganado 40 metros. «Solo la cocina supuso un año de trabajo, con Juan Antonio García (el jefe de cocina) y los diseñadores de la empresa José Díaz». Y es que la pieza central de este espacio, la que contiene todos los fuegos, pesa 3.000 kilos y obligó a reforzar el suelo y a tirar un paño entero de la pared del restaurante para introducirla con el esfuerzo de diez personas durante cuatro horas.
(Vicente Vicéns/ AGM)
Acostumbrados a reformas
Generalmente este tipo de cambios radicales suelen crear conflictos entre generaciones. Pero no ha sido el caso. Mariano Nicolás, el fundador, al pie del cañón a sus 83 años, lo deja claro: «¿Cómo me va a preocupar una reforma; si yo ya llevaba cinco?». Y es que este restaurante, que nació como una venta hace 73 años. ha pasado por cinco reformas en tres ubicaciones diferentes.
Hoy, el nuevo Churra, que se inaugura formalmente mañana, es un establecimiento contemporáneo, cosmopolita, y, como decíamos, sin embargo… Cuando uno traspasa sus puertas se reconoce en el viejo Churra, se siente en el restaurante de siempre. La barra está en el mismo lugar, y lo que hay en las vitrinas sobre ella es lo mismo de siempre; los salones son los mismos aunque dotados de un elegante clasicismo… pero nada más entrar, el primer impacto: un par de zonas, dominadas por mostradores de un blanco nuclear que acogen los salazones, los famosos tomates del Churra, los jamones… «Yo quería que la gente, al entrar, reconociera que está en un restaurante de producto», explica Juan José. Y es que la primera impresión al entrar en un espacio es una de las claves del éxito. Rosana aporta, desde el diseño, una perspectiva complementaria: «Para la propiedad era muy importante tener un lienzo en blanco donde resaltar sus productos». Y Alejandro Martínez sostiene que una de las claves por su parte ha sido entender y asumir la experiencia de la propiedad y también la de los clientes, de cómo se relacionaban con el viejo espacio, una especie de ‘collage’ construido a base de sucesivos pequeños cambios a través del tiempo y cómo podían hacerlo en el nuevo «de una forma más agradable y ordenada».
El Churra ha perdido sus viejas maderas -«toneladas», según expresión divertida de un miembro de la empresa constructora, Talasur- pero mantiene su aire añejo, pero más fresco, más contemporáneo. Sigue existiendo ese ‘collage’ característico, pero ahora con materiales más cálidos, naturales, artesanales y una distribución más ordenada, más cómoda, más adaptada a los flujos habituales de los clientes de siempre.
Juan José Nicolás quiere aclarar algo importante para él: «Somos exactamente los mismos que éramos antes de la llegada de la piqueta; el mismo personal». La acogida de los clientes del cambio la explica el nivel de afluencia. «Si el caramelo te gusta, eso es lo importante. Mucho mejor si el envoltorio es atractivo, pero lo importante es el caramelo». Y a tenor de la ocupación de barra y salones no parece que muchos clientes echen de menos al viejo El Churra.
«Hospitalidad’» viene del latín ‘hospes’ (huésped) y significa el arte de brindar un espacio seguro y cálido para hacer sentir a los demás como en casa. Los arquitectos de Ambigua han encontrado una magnífica manera de hacer patente ese sentimiento de quienes atraviesan la puerta de El Churra: «En el tirador de cerámica de la puerta de entrada están marcadas las manos de Mariano, el patriarca, y sus hijos, de tal manera que cuando alguien lo agarra para entrar, está agarrando sus manos, en un acto de bienvenida», explica Alejandro desde el estudio Ambigua.
Ese tirador y los 2.000 azulejos pintados a mano que se distribuyen por todo el espacio son obra del artesano Carlos Jiménez Cenamor (Del Amor y la Belleza), quien, desde Puente Tocinos (Murcia) es, además, el autor de los soles de cerámica que representan los galardones de la Guía Repsol. El círculo, pues, se cierra.

Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : El viejo Churra rejuvenece y muda de piel