
Un retiro terapéutico ambientado e inspirado en un espacio real del enclave cartagenero de Cabo de Palos sirve de punto de partida a la escritora … alicantina Ana Alemany (Pego, 1968) para lanzarse al género de ficción. Publicado en mayo de este año, ‘Un hotel en Cabo de Palos’ (editorial Milenio, 2026) es una historia en la que su creadora habla «del dolor, el amor, la familia y el perdón, sobre todo el que se da hacia uno mismo por haber aceptado el daño que te han hecho otros; ese es el que más cuesta».
Licenciada en Derecho por la Universidad de Valencia y Máster en Administración de Empresas por la Escuela de Negocios de Madrid, ciudad en la que reside junto a su marido y sus tres hijos, la escritora se ha hecho un hueco destacado como compiladora de biografías de «mujeres normales que hacen cosas extraordinarias», como firma en su bio de Instagram, y quienes, a pesar de haber alcanzado lo más alto en sus ámbitos profesionales, fuera de ellos -e incluso dentro- no son conocidas. Entre sus obras de no ficción sobresalen ‘Todos los caminos llevan a los Polos’, ‘Mujeres de los aires’, ‘Mujeres y el reino animal’ y ‘Mujeres de los mares’. En este último, su repaso por la excelencia incluye a la que fue primera arqueóloga subacuática en España, a una experta en medusas y a una americana que cruzó el Atlántico a nado.
Relata la escritora que «ese libro tuvo mucha repercusión, sobre todo entre buceadores, y el gerente del SubUp Hostel, de Cabo de Palos, me escribió y me propuso dar una conferencia que ofreciera un tratamiento global del mar, como había hecho en el libro». Llegó la pandemia y aquella propuesta quedó aparcada. Sin embargo, Alemany había investigado sobre el hotel y «lo visualizaba». De ahí el homenaje al establecimiento y a su localización recogido en su primera novela, en la que el propio espacio hotelero protagonista se llama como el cabo marino. Durante el proceso de escritura, ella aún no conocía ese recodo de costa. «Después de ir a Cabo de Palos, veo que no le he hecho justicia en el libro; es una zona perfecta y maravillosa para buceadores y no buceadores, con esa agua cristalina», reconoce quien ya se está convirtiendo en una devota embajadora de la zona: «Empiezo a recibir las primeras críticas de la novela y estoy animando a mucha gente a ir para allá».
En poco más de 200 páginas, y con prólogo del presidente del Grupo Social ONCE, Miguel Carballeda, ‘Un hotel en Cabo de Palos’ refleja lo que deja tras de sí «un instante que puede romper una vida entera». Después de un accidente de tráfico, Susana queda viuda y su hija de 7 años, ciega. Sin saber cómo afrontar su nueva realidad, llama a su madre, Lola Velasco Espert, «una legendaria diva del teatro que siempre antepuso su vida profesional a la familiar, y con la que no se lleva bien».
En esta nueva etapa, Ana Alemany sigue escribiendo sobre mujeres porque, en su opinión, «puedes profundizar mucho más; no está bien decir esto, pero los hombres son un poquito más sencillos de abordar». En este sentido, le daba «mucho juego» la relación madre-hija. «Tengo marido y tres varones, y créeme que no es este tipo de relación», sonríe la autora. Otro aspecto que trata la novela es el «controvertido tema de la maternidad». Partiendo de una abuela que fue madre soltera, la autora reflexiona sobre lo que ocurre cuando «el instinto maternal es algo que no te sale, que no tienes; y no por ello eres mejor ni peor, aunque hay gente que está herida por eso».
Manteniendo algunos personajes de ‘Un hotel…’, le ronda a la madrileña de adopción la idea de escribir una tetralogía sobre Cabo de Palos, con tramas que se puedan leer de manera independiente. Además, tiene entre manos otro proyecto sobre mujeres, aunque no quiere desvelar más para evitar que se le adelanten con la idea.
Abogada y ama de casa
A la hora de definirse más allá de su faceta de contadora de historias, no tiene dudas. «Soy abogada, pero siempre digo que soy ama de casa», y se muestra agradecida con su propia biografía: «He tenido la posibilidad de elegir y he elegido». Como mujer que escribe sobre mujeres pioneras, podría presumirse que detrás de ella hay una convencida feminista. Pero no. «Feminismo es una palabra de la que huyo, porque se ha politizado, y todo lo que tocan los políticos lo destrozan». Incluso cuenta que muchas de sus protagonistas de la no ficción, a las que ha entrevistado, le han preguntado de forma previa: «¿Es para un libro feminista? Porque si lo es ¡no quiero saber nada!». Sin embargo, explica Alemany que esto no significa que no pretenda, ensalzando a estas mujeres, «dar ejemplo a cualquier persona, hombre y mujer, sobre todo si son jóvenes».
Una de ‘sus’ mujeres destacadas, Isabel Alcober, se ha dedicado durante 17 años a arreglar los cables submarinos por los que discurre la mayor parte de la información digital. «Cuando se rompe uno, una media de dos veces por semana en todo el mundo, va un buque cablero y lo arregla; es un trabajo increíble, y ni yo ni casi nadie que conozco sabía de esa profesión», explica Alemany. Y para ejemplificar su propósito como biógrafa, concluye: «Ser la única mujer en medio del mar, que además está al frente en un buque con 70 personas, tiene su aquel; y de eso es de lo que se trata, no de si le han puesto cortapisas por ser mujer».
Feminismo
«Ensalzo historias de mujeres, pero huyo de esa palabra porque está politizada, y los políticos destrozan todo lo que tocan»
Deseosa de incorporar algún destino en la Región de Murcia para presentar ‘Un hotel en Cabo de Palos’, Ana Alemany recuerda que la propia publicación de la obra en una editorial en condiciones ha sido una «odisea». Preguntada al respecto, confiesa que no se ha planteado la autoedición en plataformas digitales, porque «cuando ya te ha publicado una editorial, es un pequeño paso atrás y, además, echaría de menos el contacto humano». Cuenta que para ella ha sido gratificante hablar con los editores, que la han orientado y con los que ha discutido la portada y la contraportada. «No es lo mismo que si te lo hace una máquina, una IA sin sentimientos», insiste, aunque reconoce que entiende a quienes se autopublican. Sin pelos en la lengua, cree que «la gente que sale en la tele porque se ha acostado con fulanito o menganito, porque presenta un programa con muchísima repercusión o porque es ‘youtuber’ tiene muchas más papeletas para publicar que una persona que se dedica a escribir de un modo más anónimo e íntimo».

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Enlace de origen : Ana Alemany da el salto a la ficción con 'Un hotel en Cabo de Palos'