Cuando le preguntan a Juan de Dios Cano Molina por su profesión, por su ocupación laboral, él siempre responde lo mismo: «Yo soy carnicero». Aunque, visto lo visto, ahí habría que añadirle los apellidos ‘mente inquieta’, por lo menos. O revolucionario gastronómico casero. Como uno prefiera. Porque Juan de Dios Cano, originario de la pedanía murciana de Casillas, tiene tantas innovaciones culinarias con los productos típicos murcianos que su tienda más bien parece un parque de atracciones (y tradiciones renovadas). Diversión en estado puro sin perder el objetivo principal de lo que nos concierne: pegarse un homenaje en la mesa. Pero abriendo mucho la boca a base de sorpresas.
Juan de Dios Cano abrió su tienda de comestibles en la Ribera de Molina de Segura el mismo día que nos encerraron a todos por la pandemia de coronavirus. Solo con ese dato, uno ya se puede imaginar que no es una tienda cualquiera. El nombre, La Carreta, se lo puso en honor al abuelo de su mujer, José ‘El Pichana’, «que se dedicaba a transportar productos con una carreta por Molina de Segura, desde harina a aceite pasando por agua y tornillos. El mismo abuelo que comparte Pepe Luis, el del mítico restaurante de Molina de Segura. De raza le viene al galgo. De hecho, en ambos locales luce la misma foto de ‘El Pichana’ con su carreta.
Hijo de carniceros y fabricantes de embutidos, Juan de Dios mamó el oficio y el sabor del morcón y la salchicha desde bien pequeño. Amante de la tradición culinaria, fan incondicional de los platos de cuchara y del arroz «con lo que sea», Cano Molina empezó a darle una vuelta de tuerca a esa tradición en su primer negocio, una empresa de distribución de bebidas donde inventó el licor de paparajote hace más de diez años. «Nunca se me olvidará la cara que pusieron los químicos cuando les dimos a probar un paparajote y les dijimos que ese era el sabor que queríamos para nuestra bebida», relata. «Y ahora tenemos la bebida más parecida a lo que es un auténtico paparajote», resume con orgullo.
1 /
Ese solo fue el principio de una larga trayectoria de ideas, más o menos locas y acertadas, con las que Juan de Dios ha ido completando las estanterías de su tienda y también el catálogo de la marca que da nombre a todos los productos que se ha sacado de la manga, La Flor de Murcia, en cuya etiqueta luce imponente la catedral. El último de esos inventos ‘made in Juande’ supuso una auténtica revolución en el Concurso Nacional de Michirones celebrado el pasado 6 de abril con motivo de las Fiestas de Primavera de Murcia. El concurso y el Michirón de Oro se lo llevó Antonio José Alonso, de Barinas. Pero los michirones veganos que presentó Juan de Dios Cano no dejaron indiferente a nadie.
¿Sin chorizo?
Algunos se echaron las manos a la cabeza pensando que unos michirones murcianos como Dios manda no tienen sentido sin su correspondiente trozo de chorizo. Ni sentido ni sabor, claro. Pero la explicación de Juan de Dios Cano abre mentes y paladares. «Cualquier carnicero sabe que el chorizo, por sí mismo, no tiene sabor. Lo que le da sabor al chorizo son las especias que tú le eches. En este caso, un buen pimentón. Y en Murcia tenemos el mejor pimentón del mundo. Así que, después de buscar mucho, me fui a por el pimentón adecuado para condimentar estos michirones, que es el pimentón de la ñora totanera». Después de muchas pruebas, el resultado son unos michirones cuyos únicos ingredientes son agua, sal, habas del Campo de Cartagena, cayena y ese pimentón mágico. «Todo el mundo me lo dice cuando los prueba: ‘¡pero si saben a chorizo!». En la primera tirada, en envases de medio kilo, este emprendedor sacó cien kilos. «Ahora, para la próxima, vamos a hacer mil kilos». Una producción que se ha multiplicado por diez a la primeras de cambio. La evolución es meteórica. «De hecho, hay restaurantes que nos los piden para servir sin chorizo, pero también con chorizo que añaden en la cocina», confiesa. La lata, por cierto, cuesta tres euros.
Este «carnicero», como se autodefine, cuida al máximo las conservas vegetales
Pero entre el licor de paparajotes y los michirones veganos, hay un universo de innovaciones surgidas de la mente inquieta de este carnicero que no deja de expandirse. Una de las galaxias principales de ese universo gira entorno a las conservas vegetales, pero «elaboradas con el método tradicional de nuestros ancestros». El ejemplo palmario son los tomates pera pelados a mano, que Juan de Dios Cano se empeñó en producir con el mismo método que se desarrollaba hace décadas, y que ya casi no se encuentra, y meterlos en un bote a pesar de las advertencias: «¡Esto te va a costar un dineral, Juan!». Los tomates pelados a mano (a 10 euros el bote) comparten espacio en las baldas de madera de la tienda con las alcachofas, los pimientos, la crema de berenjena o el «asadillo al carbón de mi yaya». Con un hijo que se llama como el padre -Juan de Dios Cano- y que estudió Ciencia y Tecnología de los Alimentos, la familia se metió de lleno con las mermeladas: de cerveza, de dátil con sabor a bacon, de fresa con sabor a queso, de limón con miel y jengibre, de chile habanero, de piña a la mostaza, de paparajote, de vermú…
El primer vermú sin alcohol
Y, ya que hablamos de vermú, también hay que decir que Juan de Dios Cano tiene otro apartado para las bebidas espirituosas -digamos- ‘2.0’. Además del mencionado licor de parajote y el licor de paparajillo -ideal para complicarse poco con los asiáticos-, en esta otra galaxia de su particular universo podemos encontrar el primer ‘spritz’ murciano -con el nombre de su madre ‘La Vero’-, el primer vermú sin alcohol de la Región y hasta su propia marca de cervezas y ginebras. Para pasar otra pandemia, si hace falta.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Este contenido es exclusivo para suscriptores
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : Del licor de paparajote a los michirones veganos