Así es John Ternus: de contar las ranuras de un tornillo a liderar el imperio de Apple como CEO

Así es John Ternus: de contar las ranuras de un tornillo a liderar el imperio de Apple como CEO

Miércoles, 22 de abril 2026, 00:59

Comenta

Cuando John Ternus estaba terminando sus estudios de ingeniería mecánica en la prestigiosa Universidad de Pensilvania, tuvo que decidir qué iba a hacer como proyecto de final de carrera. Según ‘The New York Times’, diseñó un dispositivo que permitía a personas tetrapléjicas controlar un brazo mecánico con los movimientos de la cabeza para poder alimentarse. Quizás lo decidió en los infinitos largos en la piscina como miembro de los ‘Penn Quakers’, el equipo de natación de la universidad. Ahora, tras encargarse durante los últimos años de los ‘gadgets’ de Apple, ha sido elegido por Tim Cook como su sucesor al frente del gigante de Cupertino. Cook tenía 50 años cuando un enfermo Steve Jobs le comunicó que sería el elegido para reemplazarle. Corría el año 2011. Es la misma edad que tiene ahora Ternus. «No quiero que hagáis las cosas pensando en lo que yo habría hecho», dijo entonces Jobs. «Tiene la mente de un ingeniero, el alma de un innovador y el corazón para liderar con integridad. Sin duda la persona adecuada para liderar Apple hacia el futuro», ha sido el mensaje de Cook.

Discreto y de un carácter templado, Ternus es una cara conocida para los ‘frikis’ de la tecnología por sus apariciones en las presentaciones de producto de Apple. Solía saltar al escenario tras la introducción de su hasta ahora jefe -lo será hasta el 1 de septiembre- y compartía espacio con otros pesos pesados de la empresa como Craig Federighi, el encargado del software, o Eddy Cue, vicepresidente del área de servicios. A ambos los ha superado en la carrera por una sucesión que se venía rumoreando desde hace más de un año. A él le tocaba el hardware, los ‘cacharros’ que se pueden tocar.

MÁS INFORMACIÓN

Nacido en California en 1975, eligió para estudiar la mencionada Universidad de Pensilvania, una de las integrantes de la elitista Ivy League. En ella se han formado decenas de premios Nobel y jefes de Estado, Elon Musk, el lingüista e intelectual Noam Chomski o el coloso de las inversiones Warren Buffet. Además de destacar en las clases, sobresalió también en el equipo de natación. Por lo demás, poco se sabe de su vida personal. Apenas se conoce nada de su familia y tampoco Apple desvela ningún detalle en su perfil en la página web. Más plano no puede ser. Todavía sin actualizar con su cambio de estatus, mencionan su cargo como vicepresidente de ingeniería y su papel clave en el desarrollo de productos como el iPad -tableta-, los airPods -auriculares- y las últimas generaciones de iPhones o el reloj Apple Watch. Tras licenciarse, trabajó durante cuatro años en una pequeña empresa llamada Virtual Research Systems, donde se dedicó a diseñar auriculares y otros ‘gadgets’.

Obsesión por el detalle

Ternus llegó a Cupertino en 2001. En sus primeros tres años se especializó en las pantallas de los Mac, los ordenadores. Ya entonces mostró la obsesión por el detalle que tanto azoró a Jobs primero y a Cook después. «En algún momento de mi primer año me encontré en las instalaciones de un proveedor. Pasada la medianoche, estaba usando una lupa para contar el número de ranuras en la cabeza de este tornillo que, recuerden, está en la parte de atrás de la pantalla, y estaba discutiendo con el proveedor porque estas piezas tenían 35 ranuras cuando se suponía que debían tener 25«, recordó en 2024 ante unos estudiantes de la que había sido su universidad.

Pasado estos tres años comenzó su ascenso en la gigantesca montaña que es Apple. Su primer paso fue convertirse en gerente. Ya en 2005 le encomendaron dirigir el equipo de hardware de los ordenadores. Para 2013 sus responsabilidades abarcaban también la supervisión de los iPad. Una de sus principales apuestas llegó en 2020, cuando abandonaron a Intel como proveedor de los procesadores para usar sus propios chips.

«John Ternus es una opción interesante, pero también bastante ‘canónica’ dentro de Apple. Es un ingeniero de producto, alguien que ha estado detrás del desarrollo de hardware clave y que encaja muy bien con la cultura interna de la compañía: discreto, metódico, profundamente alineado con la idea de integración vertical que define a Apple. Eso tiene ventajas claras: continuidad, conocimiento profundo del ADN de producto y cero tentaciones de ‘reinventar Apple’ desde fuera. Pero también plantea dudas. Si Cook ha sido el gran optimizador y expansor del modelo, Ternus es su continuador en clave más técnica, no necesariamente alguien que vaya a cambiar el rumbo de forma radical», apunta a este periódico el experto en tecnología Enrique Dans.

Grandes retos

Resulta difícil saber si Ternus afronta una tarea más difícil que la que abordó hace 15 años Cook al suceder al carismático Jobs. Apple ha sido durante buena parte de estos últimos años la primera empresa del mundo. Los ingresos anuales casi se han cuadruplicado desde 108.000 millones de dólares en 2011 hasta los más de 416.000 millones del año pasado. El número de trabajadores se ha incrementado en más de 100.000. Pero ha sido desbancada del trono por la inteligencia artificial y por Nvidia, una empresa que nació con la vista puesta en los videojuegos y se ha convertido en el nudo gordiano de todo lo relacionado con esta tecnología. La IA es precisamente esta una de las grandes flaquezas de Apple. Sus promesas de hacer más lista a Siri, su asistente de voz, han naufragado hasta el punto de que la empresa ha tenido que recurrir a Google para ponerse a la altura.

El otro gran obstáculo es la dependencia que tiene Apple de China, desvelada recientemente por el periodista Patrick McGee en el libro ‘Apple en China. La captura de la mayor empresa del mundo’. El crecimiento exponencial de la empresa en estos últimos años habría resultado imposible sin la tecnología de las empresas chinas, a la que han subcontratado la fabricación de casi todos sus productos. Sin las taiwanesas Foxconn y TSMS sería prácticamente imposible el iPhone. Ni siquiera la apuesta por India parece del todo viable. «A lo largo de los años, la compañía optimizó su cadena de suministro buscando eficiencia, escala y costes, y China ofrecía todo eso… junto con algo más difícil de replicar: una densidad industrial y una capacidad de coordinación que ningún otro país ha conseguido igualar. El resultado es que mover producción fuera de China no es una cuestión de abrir una fábrica en India o Vietnam, sino de reconstruir un ecosistema entero. ¿Puede escapar? A corto plazo, no», señala Dans.

«Estoy profundamente agradecido por esta oportunidad de llevar adelante la misión de Apple. Me llena de optimismo lo que podemos lograr en los próximos años», ha declarado Ternus 25 años después de llegar a la empresa y todavía más de aquella idea de dispositivo para ayudar a los tetrapléjicos. Y de contar tornillos.

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Este contenido es exclusivo para suscriptores



Enlace de origen : Así es John Ternus: de contar las ranuras de un tornillo a liderar el imperio de Apple como CEO