
El proyecto del Cebé Cartagena subió como la espuma durante un lustro maravilloso, tal vez a velocidad de crucero y por encima de sus posibilidades, … y ahora se asoma al precipicio rodeado de incertidumbre. Del club que resucitó un deporte muerto durante tres décadas en la ciudad y rebosaba ilusión por los cuatro costados no queda ya casi nada, semivacío el Palacio de los Deportes durante toda la temporada, sin señales la directiva y al borde del descenso a tercera un equipo sin remedio, por momentos anticompetitivo, salvo milagro. Los albinegros cayeron anoche en casa con toda justicia ante el Palencia y la semana que viene en Burgos será de vida o muerte: o hay victoria frente al Tizona o definitivamente el regreso a Segunda FEB será una realidad.
Grupo Caesa Seguros FC Cartagena CB
72
–
82
(Wintering (8), Kunkel (17), Kamba (12), Vrankic (6), Armus (6) -cinco inicial-, Borg (4), Oroz (3), Jakovics (11), Manu Rodríguez, Vucetic (2), Álvaro Muñoz (9) y Levy (4). )
Súper Agropal Palencia
Javi López (2), Isaiah Rivera (10), Alberto Martín (1), Faverani (4), Harguindey (5) -cinco inicial-, Polynice (13), Garuba (11), Webster (12), Ayesa (3) y Svejcar (11).
-
Parciales:
10-22, 17-21 (27-43), 18-18 (45-61) y 27-21 (72-82). -
Árbitros:
Zafra Guerra, Zamora Rodríguez y García Crespo. -
Incidencias:
Unos dos mil espectadores en el Palacio de los Deprotes de Cartagena. Penúltima jornada de la Primera FEB.
El Grupo Caesa Seguros FC Cartagena CB ha tenido durante toda la temporada muchas oportunidades de agarrarse a la salvación. Primero por el simple formato de la competición, reducidas las plazas de descenso de tres a solo dos; luego con el entrenador Félix Alonso, incapaz de sacarle punta a una plantilla de remiendos, de muchas incógnitas y pocas certezas que ni siquiera después, con cambios de cromos en el mercado, fue suficiente ni para superar a rivales directos como el Palmer. A nivel social y empresarial tampoco hubo un gran apoyo para hacer crecer económicamente el proyecto.
Poco ambiente en el Palacio
Por último, con Roberto Blanco, un agitador, un apasionado, ha logrado sacar orgullo en momentos concretos para por lo menos permitir llegar con vida a la última jornada en Burgos. Él no tiene nada de culpa y sí el aplauso de que a la temporada le quede un fino hilo de esperanza. El conjunto albinegro está obligado a jugársela a una carta en Burgos porque en las últimas semanas se escaparon sobre todo dos partidos señalados en rojo, ambos en casa, contra el Menorca (79-83) y el Zamora (64-78). De haber ganado solo uno de ellos, la historia sería distinta y quizá el Caesa Cartagena no estaría al borde del precipicio.
La otra alternativa para evitar este delicado escenario era dar un golpetazo en la mesa contra el Leyma Coruña, el Movistar Estudiantes, el Fuenlabrada o anoche el Palencia, todos gallitos que tienen que tener un día muy malo para dar la campanada. Ganar un partido que no está en las quinielas es lo que suelen precisar muchos equipos que protagonizan milagros en el deporte, pero en el caso del Caesa Cartagena no hubo manera. A los albinegros, además, les ha penalizado en esta recta final la ausencia de fondo de armario, lesionado Domenech, desaparecido Idehen y sin la rotación suficiente para dar un pequeño respiro a los titularísimos Faverani, Javi López, Webster y compañía, que han acumulado muchísimos minutos en la pista.
En ese contexto de evitar un ‘matchball’ se plantó ayer el Caesa. Había que ganar para dejar la salvación prácticamente vista para sentencia, pero nada de lo que se podía imaginar salió bien. Cartagena no respondió al SOS que enviaron los de Blanco, con un Palacio semivacío a pesar de que la entrada también era gratuita para los abonados del Efesé y del Jimbee. En la fiesta del ‘playoff’ contra el Betis, la temporada pasada, faltaban butacas en la avenida del Cantón. Pronto también se confirmó que el Palencia no venía de paseo, a pesar de que no se jugaba nada con la tercera posición ya garantizada matemáticamente.
Un parcial inicial de 2-14 lo pone todo cuesta arriba y Blanco tira la carpeta al suelo tras una entrada de partido muy malaEl Tizona gana en Alicante y afrontará la cita ante el Cebé del viernes 8 salvado si mañana pierden el Fibwi Palma y el Palmer
Los palentinos pronto confirmaron su arrolladora puesta en escena. En los primeros cuatro minutos el marcador era un demoledor parcial de 2-14. El Palencia cosió al Caesa a triples, en una constante durante todo el partido, lo que obligó a Roberto Blanco a pedir tiempo muerto. Los albinegros salieron nerviosos, agarrotados y con una evidente tensión defensiva. Así, el encuentro empezó con un enfado tremendo del entrenador albinegro, que llegó incluso a tirar la carpeta al suelo.
Arreón en el tercer cuarto
No era para menos con la puesta en escena de un equipo que se juega la vida cada semana, especialmente ayer, y que apenas tuvo momentos de lucidez para competir. Quedó demostrado en el primer cuarto con solo 10 puntos; y en la primera parte en general, con un Palencia desbordado en triples, de muñeca fina y muchos cómodos que el Caesa fue incapaz de defender bien: fueron 10 de 14 para marcharse al túnel de vestuarios con bastante ventaja (27-43) por los 4 de 18 lanzamientos de tres de los locales. A ese ritmo tan alto de anotación iba a resultar imposible tener laguna opción.
Los de Blanco tiraron de orgullos, subieron un punto la intensidad defensiva y enlazaron unos buenos tramos de juego que invitaba al imposible. Hasta en dos ocasiones se llegó a recortar distancias insalvables a mínimos de 7 puntos. Fueron muy buenos momentos entre la solidez atrás y el acierto arriba, a veces de Webster y otras de Rivera. Fue un espejismo y ese arreón, ese remar tanto, se quedó la orilla porque el Palencia siempre emergió a base de triples para no ver peligrar el partido. Sobre todo, de Kunkel y Kamba con 18 y 12 puntos.
El último cuarto el Caesa maquilló el marcador, consiguió reducir distancias y al menos evitar una derrota abultada ante un rival que se dedicó a evitar sustos. Los albinegros completaron su mejor parcial de la noche con 27 puntos, por 21 de los visitantes, que dejó el final del 72-82. Polynice, Garuba, Webster y Svejcar fueron de los más destacados, mientras que Javi López y Alberto Martín tuvieron días mejores.
Pase lo que pase mañana en los partidos del Fibwi Palma y el Palmer, el Caesa Cartagena tendrá la bala del próximo viernes en Burgos para salvarse. En función de lo que suceda mañana domingo, si pierden los dos mallorquines, el Tizona, que ganó ayer en Alicante, afrontaría esa cita salvado y le daría igual caer frente a los de Roberto Blanco. La gran final a vida o muerte por la permanencia o el descenso albinegro será a las nueve de la noche.

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Enlace de origen : Vida o muerte para el Caesa en Burgos