No fue el día del UCAM. Lo intentó y lo intentó en la segunda parte después de lo que estaba siendo un partido muy gris … en ataque de los de Sito Alonso y, aunque terminó teniendo opciones de victoria y, en los últimos instantes rozó salvar el ‘basket-average’ particular con un Baskonia al que en Murcia ganó por cinco puntos (85-80), ni una cosa, ni la otra. El campeón de la Copa del Rey, ya liberado de la exigente Euroliga, y que está firmando una gran segunda vuelta, fue mejor que el cuadro murciano, liderado siempre con maestría por Luwawu-Cabarrot, máximo anotador de la Liga Endesa y que hoy dio incontables muestras del talento que atesora con 25 puntos en tantos minutos y el triple final que dio el diferencial de puntos a los suyos tan importante en una clasificación que se pone al rojo vivo en la parte de arriba.
Kosner Baskonia
87
–
80
UCAM Murcia
Forrest (14), Villar (0), Radzevicius (2), Kurucs (2) y Edwards (7) -quinteto titular- Diakité (3), Simmons (21), Omoruyi (10), Sedekerskis (3), Luwawu-Cabarrot (25), Spagnolo (0) y Frisch (0).
DeJulius (34), Radebaugh (7), Raieste (2), Martin (4) y Cate (14) -quinteto titular- Cacok (8), Forrest (6), Sant-Roos (5), López De la Torre, Diagne (0), Hands (0) y Nakic (0).
-
Parciales
20-18, 23-15 (43-33), 24-20 (67-53) y 20-27 (87-80). -
Árbitros
Martín Caballero, Alberto Sánchez y Vicente Martínez. -
Incidencias
Fernando Buesa Arena de Vitoria, 7.109 espectadores. 31ª jornada de la Liga Endesa.
Con la caza del Baskonia al UCAM, se da ahora un triple empate a 22 victorias y 9 derrotas entre los dos beligerantes de esta noche y el Barça, que queda entre medias de ambos y, eso sí, con los murcianos líderes de este pelotón y como segundos clasificados gracias a esos dos triunfos directos contra los catalanes. Un triple empate con asterisco, pues se convertirá en cuádruple si el Valencia vence al Casademont su aplazado de esta jornada que se ha disputado mientras entraba en su primera ‘Final Four’ de Euroliga, un equipo que también le tiene ganado el ‘basket-average’ al UCAM.
Cada canasta se mide ahora con precisión de cirujano en estas últimas jornadas. Unas en las que el UCAM tendrá que medirse pasado mañana a las 12.30 al Unicaja en el Palacio y, en semanas siguientes, al Casademont y el Lleida. Primeros, los malagueños, que llegan fuera de posiciones de ‘playoff’ tras su derrota en Burgos y la victoria del Bilbao ante el Madrid. Su gran valor de seguridad, cómo no, sigue siendo David DeJulius. El de Detroit se fue, ante un equipo de una Euroliga que le quiere de vuelta, a los 34 puntos y una mejor versión llegada al final después de una actuación, hasta entonces, más numérica que otra cosa.
Frío durante mucho tiempo
Y es que, hasta el UCAM reaccionó con el huracán de DeJulius en un último cuarto en que él solo anotó 16 de sus puntos, muy frío estaba siendo su partido en el Buesa Arena, especialmente en ataque: pasados treinta minutos, firmaba un 3/27 en triples, para un 5/35 final. Que los murcianos buscaran más que nunca el arma de la larga distancia no fue tanto por gusto, sino por obligación, pues el Baskonia llegó con el partido muy bien estudiado para incomodar a un equipo que tuvo una de sus noches más incómodas de la temporada.
Así fue desde el mismo principio, con Galbiati arriesgando a defender fuerte desde muy arriba en posicional, pese a que eso le costara alguna contada canasta en puerta atrás, si bien la entrada de jugadores de grandes cualidades físicas como Sant-Roos o Cacok, que se veían envueltos en una refriega, daba buena respuesta (20-18, final del primer cuarto) hasta que el Baskonia, con el virtuosismo de Luwawu-Cabarrot y la verticalidad de Simmons en campo abierto, se adaptaban a la defensa en zona de los murcianos para una importante ventaja tras un parcial de 13-2 (38-25, minuto 18). Muchos eran los jugadores del UCAM desdibujados cuando los automatismos no podían fluir en un segundo cuarto en que solo las canastas de talento individual cortaban la telaraña vitoriana, si bien un tapón de Radebaugh más triple de DeJulius al límite insuflaban algo de energía (43-33, descanso).
Con Cacok en unos problemas de faltas que nunca le dejaron en paz (tampoco iba a ser así si estaba en todas), el UCAM necesitaba más de Cate en defensa. Por un rato, casi cada canasta local dejaba ver a Sito de fondo haciendo alguna corrección al rumano. Y este se empleaba más a fondo en ataque, pero el inicio del tercer cuarto dio demasiadas canastas fáciles a un Baskonia que pisaba pintura con excesiva facilidad. Daba igual quien estuviera en pista. Con semejante talento, las ventajas a partir de ahí se aprovechaban solas. Los ataques rápidos de DeJulius daban respuesta, pero, con una diferencia máxima de 17 puntos (52-35, minuto 23), el intercambio de nada servía en un final de cuarto en que el saber jugar de Luwawu-Cabarrot sacaba muchas faltas (67-53).
DeJulius quiere la épica
Enfilado el último periodo tras treinta minutos de comodidad baloncestística, el Baskonia aflojó la correa. Pero Galbiati no se fiaba. Iban solo dos canastas de los suyos mediado el periodo y solo tres del UCAM. Pero antes de unos tiros libres de DeJulius vio un encuentro entre este y Sito que podía ser la chispa que provocara el incendio. Y así fue. Pasados cuatro minutos, DeJulius había anotado once puntos más y tenía que pedir otro tiempo muerto. Y, a la salida de este, el del UCAM metía otro triple. A solo uno (76-75, minuto 39). Los imposibles parecen cada vez más cerca.
Ahí, Simmons se volvió capital. Evitó que el UCAM llegara con balón para remontar capturando uno que casi se escapa y que se convertía en un 2+1. Y, después de un ataque murciano con hasta tres tiros errados, anotaba una canasta rápida. Tan cerca, tan lejos (81-75, 1:10 para el final). Quién si no, DeJulius, se inventaba otra canasta para jugar ya más pensando en el ‘basket-average’ que la victoria, pero, sin margen, cada error era pecado. Trent Forrest se dejaba un tiro libre en una serie, pero robaba un balón providencial a DeJulius para otra canasta (84-77, 16,6 segundos). ‘Pizarrazo’ de Sito y 2+1 de Radebaugh completado por Michael Forrest por un golpe en la mano. Pero Galbiati lo dio de vuelta, pintando la jugada que dio el triple final a Luwawu-Cabarrot y el ‘basket-average’ a su equipo.

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Enlace de origen : El UCAM conecta tarde y el Baskonia se lleva un duelo clave por la ventaja de pista