Más de 450 kilómetros separan el pueblo de Goñar del palacio sevillano de San Telmo, sede oficial del Gobierno andaluz, que se disputa hoy en … las elecciones autonómicas. Esta amplia distancia geográfica de la presidencia andaluza es directamente proporcional al desapego que sienten los vecinos de esta pequeña pedanía de 180 habitantes que se sitúa en el límite entre Murcia y Almería. Tiene la particularidad de que tiene doble identidad administrativa y medio pueblo es andaluz y el otro medio murciano. Cien de sus habitantes pertenecen al municipio de Puerto Lumbreras, y 80 son andaluces y dependen de Huércal Overa (Almería). Solo estos últimos podrán acudir hoy a las urnas. Un mojón rojo y blanco situado en el antiguo lavadero público, ahora convertido en parque, recuerda esa división, pero a la vez es punto de reunión de los vecinos más mayores, que cada tarde salen de sus casas cuando empieza el buen tiempo para relacionarse con el resto, sin que importen las fronteras, que solo existen sobre el papel.
En sus conversaciones no están las elecciones autonómicas. Los habitantes del segmento andaluz reconocen que han seguido con poco interés la campaña y en el polideportivo del pueblo no ha habido mítines «ni ha venido ningún político a interesarse por nosotros. En las municipales sí se acercan los candidatos de Huércal Overa» a pedir el voto, asegura Pedro Sánchez, que señala la casa en la que nació, justo en el límite con Murcia.
«Nos sentimos andaluces pero no como pueden sentirse los que son de Jerez o de Sevilla, el habla y las costumbres son más murcianas aunque no podemos evitar ser de Andalucía», reconoce Juan Carlos Pérez, otro vecino. «Me gustaría que vinieran los candidatos para decirles que nos tienen un poco abandonados, falta más limpieza y más cuidado del pueblo, hay algunas casas viejas que se están cayendo porque ya no vive nadie», añade. «A mí lo que más me preocupa es la sanidad», apunta Juan Francisco Pérez.
Los vecinos reconocen que han seguido con poco interés la campaña, no ha habido mítines ni visitas de políticos
En Goñar cerraron el colegio hace varios años por falta de niños, los pocos que hay, que no llegan a la decena, se dividen entre los centros escolares de Puerto Lumbreras y Huércal Overa, no hay consultorio médico, tiendas de comestibles ni bares, que cerraron en la pandemia de covid y ya no volvieron a abrir. La mayoría de los vecinos son jubilados y los más jóvenes viven de la agricultura y la ganadería o trabajan en localidades cercanas. A la hora de decantarse por una televisión autonómica todos reconocen que prefieren Canal Sur.
«Yo nací en la zona de Murcia pero estoy censado en Huércal Overa y no me siento ni murciano ni andaluz», comenta Jerónimo Sánchez, otro de los residentes más veteranos. «Aquí estamos todos revueltos y nos llevamos muy bien», dice Francisca Pérez, que no se detiene en la reunión. Camina todo lo rápido que puede con andaderas desde su casa en la parte murciana para llegar a tiempo a misa en la iglesia del pueblo, situada en la zona andaluza, igual que el cementerio. Los vecinos también comparten fiestas que se celebran en julio en honor a la Virgen del Carmen en el polideportivo, que está en territorio lumbrerense. No hay subvenciones de los ayuntamientos, las costean ellos mismos con donativos, la venta de lotería y rifas.
«Nos sentimos andaluces, pero no como pueden sentirse los que son de Jerez o Sevilla», reconoce uno de los residentes
En verano la población se multiplica, la pedanía cobra vida porque se suman los vecinos que tienen su segunda residencia en Goñar y celebran los «martes locos» en el parque, donde murcianos y andaluces se reúnen para compartir la cena y largas veladas al fresco, explica Ana García, otra de las vecinas.
Todos coinciden en que acudirán hoy a votar aunque las urnas están en otra pedanía, Las Norias, a cuatro kilómetros de Goñar. «Siempre votamos», aseguran.
En el límite con Pulpí
En una situación parecida se encuentra la pedanía de Pozo Higuera, en el límite entre Lorca y Pulpí, en la provincia de Almería, en la que una carretera separa las dos comunidades. De sus 400 habitantes, dos tercios pertenecen al Ayuntamiento de Pulpí, que da servicio de agua, alcantarillado y limpieza también a la zona lorquina. Uno de sus vecinos, Juan Cervantes, reside en esta última pero está empadronado en la pulpileña y reconoce que en la recaudación de impuestos locales «nos trata mejor Pulpí, el sello del coche y la contribución son mucho más baratos que en Lorca». Cree que murcianos y almerienses son «muy parecidos, hablamos igual y tenemos las mismas costumbres. Siempre nos hemos llevado muy bien y Almería no es del todo andaluza». La sede del gobierno autonómico está «un poco lejos», al candidato del PP, Juanma Moreno «lo vimos el otro día en la tele, en el programa de Pablo Motos, pero por aquí no ha venido y los otros candidatos tampoco. Algunos políticos han ido a la Geoda de Pulpí, eso sí». No por eso los vecinos dejarán de acudir a las urnas, suele votar el 70% de los electores, que «se guían siempre por las siglas», confirma este vecino ante los comicios de este domingo.

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