
José David Larrosa (Murcia, 52 años) transmite ilusión en cada palabra y en cada gesto. No es para menos. Está a dos partidos de subir … con el Imperial. No lo podía imaginar hace un año cuando se hizo cargo del Juvenil A. Era su regreso a casa. Murciano, murcianista y canterano, sabe lo que es debutar con el primer equipo. Ahora, desde el banquillo, está rodeado de un montón de chicos que también llaman a la puerta del Real Murcia y a la de la Segunda Federación. Este domingo (11.00 horas) comienza en el Enrique Roca la final del ‘playoff’ ante el CD Pamplona.
–Cómo ha cambiado todo en un año, desde que fichó por el equipo de División de Honor.
–Era impensable. Venía de un año en el Sanluqueño siendo el segundo de José María Salmerón. Nos destituyeron a falta de tres jornadas y decidí quedarme en Murcia para ser primer entrenador. Y me llamó Pedro Asensio. A los 10 segundos llegamos a un acuerdo. Cuando se produce el cambio en el Imperial me proponen subir al filial.
–No solo volvió a Murcia, sino que lo hizo al Real Murcia. Debutó con el primer equipo con José Víctor.
–Yo soy de La Fama y desde el balcón de mi casa se veía La Condomina. Con mi abuelo iba al fútbol en la época de Tendillo, de Manolo… Yo me sentaba al lado del Panadero de Archena, en la escalera. Es un club que llevas en el corazón. Jugué con el primer equipo contra el Betis en el Villamarín. Las circunstancias de la vida hicieron que saliera del club. Como jugador me tiré 10 años fuera de Murcia y como entrenador estuve un tiempo en el UCAM o en Badajoz. Al final el destino te devuelve aquí. Para mí y mi familia fue un motivo de mucha felicidad.
–Sobre esta etapa previa en los banquillos, ¿cómo la valora?
–Cuando terminé de jugar, con 36 años, mi objetivo era entrenar. Había entrenado al Ranero de Liga Nacional. El UCAM compró el club y pasé a ser el director de cantera. También hice de segundo en muchas etapas con Salmerón en Segunda, con Miguel Rivera, Luis Casas, con Iñaki Bea en el Águilas… No me quería retirar sin la posibilidad de ser primer entrenador. Y Pedro me la dio.
–Y justo en un momento en donde la cantera del Murcia parece en ebullición con tantos debuts.
–El trabajo bien hecho durante años se ve reflejado. No es cosa de un año. Está el Real Murcia, el Promises, dos equipos en División de Honor, en cadetes e infantiles están siendo campeones… Están saliendo jugadores. En el filial hay 12 o 13 jugadores del juvenil del año pasado. Y en el Juvenil A varios venían de Liga Nacional. Son peldaños que se tienen que subir y se está haciendo incluso en el primer equipo. Y lo que está por venir.
SENTIMIENTO MURCIANISTA
«Desde el balcón de mi casa se veía La Condomina. Con mi abuelo iba en la época de Tendillo, de Manolo… Yo me sentaba al lado del Panadero de Archena. Es un club que llevas en el corazón»
–Habiendo sido precisamente un canterano que jugó en el primer equipo, ¿cómo vive la irrupción de todos estos chavales? Le será fácil ponerse en su lugar.
–Cada vez que alguno ha tenido que subir le he dicho que sea él mismo. Alonso Yoldi es un jugador increíble. Le dije que disfrutara, que no le importara que hubiera 20.000 personas. Y el después también es muy importante, el mantener los pies en el suelo. Si suben es un premio, pero si bajan tienen que volver a rendir.
–En ese sentido, ¿cómo se han readaptado Héctor, Jorge y el propio Yoldi?
–El secreto de este equipo es el vestuario. A pesar de estar con el primer equipo venían a nuestros partidos cuando podían. Siempre ha habido un lazo de unión muy grande. Han bajado y han sido uno más desde el primer día en actitud y esfuerzo. Son muy humildes y tienen mucha hambre.
–Sin ellos, el equipo no perdió posiciones en Liga.
–Hemos pasado momentos muy duros en los que contábamos con 12-13 jugadores, en los que el juvenil se estaba jugando cosas y no hemos podido tirar de los jugadores que nos hubiese gustado. Nunca pusimos excusas. Los que han estado han dado un paso al frente. Si conseguimos el objetivo es porque nos hemos mantenido segundo todo el año con David, Porras, Arturo, Rubira, Eloy, Rubén Vila, Joselu… El mérito es de todos. Ahora está jugando Jorge, pero Sylla, ahora lesionado, ha hecho una temporada buenísima. También Kayode. Es el éxito de una familia.
–Y luego está Álex Meca, al que se le caen los goles de los bolsillos. ¿Cuál es su secreto?
–Es un jugador especial. Como chaval es increíble. Siempre le digo que quizá otro año no marque tanto y tiene que tener trabajo. Y lo está haciendo. No sé ni los goles que lleva. Me quedo con el Meca del otro día. Va a meter muchos goles porque tiene mucho talento, pero lo demás es lo importante. En Primera RFEF o en Primera División le van a exigir el esfuerzo.
GESTIÓN DE VESTUARIO
«Cada vez que alguno ha tenido que subir le he dicho que sea él mismo. Y el después también es muy importante, el mantener los pies en el suelo. Si suben es un premio, pero si bajan tienen que volver a rendir»
–¿Cómo fue el tránsito al Imperial cuando Colunga subió al primer equipo?
–Hablé con Juan, mi ayudante. Era un reto bonito pero difícil. Cuando subimos Izan Segura y Luizinho se rompieron el cruzado, luego fichamos a Toni Quetglas pero no podía jugar por una enfermedad coronaria, Jorge subió al primer equipo… El valor fue la humildad que tuvimos. En la primera charla le dijimos a los chavales que no veníamos a cambiar nada, sino a ayudarles. El inicio no fue bueno, con un empate y una derrota, pero luego vinieron varios partidos seguidos ganando. Se adaptaron muy bien y el juego era muy fluido con un fútbol muy vistoso.
–Ante el Mazarrón los laterales cambiaron de banda tras el descanso y Rubira ya ha jugado en el ‘playoff’ de extremo, de delantero y de lateral. ¿Tanto intervencionismo táctico es lo habitual?
–Lo hemos hecho durante el año. Tampoco queremos inventar. Queremos que el jugador se sienta cómodo. Eloy ya había jugado por la izquierda y Vila, por la derecha y por la izquierda. Y Rubi se puede adaptar a cualquier posición. Es un portento físico. Va al espacio, tiene profundidad y defensivamente es muy fuerte en el juego aéreo.
–¿Y cuántas soluciones da Joao Costa? Es un fichaje de club y ya le hemos visto según la fase del juego ser tercer central o pivote.
–Es un jugadorazo. Cuando vino le costó un poco adaptarse porque venía de Brasil. Encima tiene un portugués muy cerrado, pero se ha ido soltando. Ya lo entiende todo. Tiene un nivel altísimo.
–Hablaba del mérito de ser segundos en Liga. ¿Cómo está viendo el ‘playoff’?
–Siempre se dice que son detalles y es verdad. Vas 2-0, puedes hacer el tercero y te meten el 2-1 con un penalti a falta de 20 minutos. Han sido partidos muy exigentes, los cuatro. Aquí en Murcia hay mucho nivel. Hemos sabido competir leyendo los partidos en todo momento.
–Ahora toca un club navarro menos conocido como el CD Pamplona. ¿Qué se puede decir de este equipo? ¿Qué se sabe?
–Hemos recabado la información que hemos podido. Creo que será un rival que juegue bien al fútbol, que le guste tener la pelota y proponga. Espero a un equipo que no pierda su identidad.
–Pase lo que pase en la final, ¿la temporada ya es un éxito habiendo metido en el primer equipo a jugadores como Héctor o Jorge?
–No podemos calibrar el éxito de un filial por un partido. No es el análisis correcto. El equipo ha necesitado a varios jugadores, han estado y han cumplido a la perfección. Ese es el gran éxito. Después estaría conseguir el ascenso. Eso sería apoteósico.

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Enlace de origen : José David Larrosa: «El Real Murcia ha necesitado a jugadores del Imperial y han cumplido, ese es el gran éxito»