«En cosa ajena no hacer nido». La frase de San Ignacio de Loyola la recupera al cabo de los siglos el padre Luzio Aguirre, … uno de los tres jesuitas que aún permanecen en Murcia y que se despedirán de la ciudad en cuestión de semanas. El sacerdote se ha encariñado con la ciudad pero también sabe que su vocación les lleva a moverse cada cierto tiempo. Sin embargo, en este caso, no es un cambio de destino cualquiera: es una marcha.
La Compañía de Jesús ha tomado la decisión de reordenar a sus miembros y pone punto y final a casi quinientos años de presencia en la ciudad, a la que llegaron en 1555. Aguirre lleva menos tiempo en el municipio, apenas cuatro años. A pesar de su afabilidad y buen humor, sabe que extrañará este destino: «He echado más raíces y he hecho más relaciones en Murcia que en otros sitios». Aquí, dice sentirse «como en un pueblo grande. Tiene su identidad, un orgullo de sentirse murciano que no tienen en otros sitios».
Junto a este sacerdote vasco nacido en Azpeitia hace 76 años, los otros dos jesuitas que saldrán de la localidad son Juanjo Martínez y Rogelio García Mateo. «Los últimos de Filipinas», bromea. Como la propia Compañía admite, detrás de esta reordenación existe una delicada realidad: la falta de relevo generacional frente al avance en la edad de los sacerdotes en este destino y en otros que a lo largo de los próximos meses cerrarán en todo el país. La despedida de Murcia, según Aguirre, se espera que sea a finales de julio.
Además de ser los responsables de los cultos religiosos en la iglesia de Santo Domingo, también se encargaban de la gestión del Centro Loyola, una institución pastoral y de espiritualidad ubicada junto al templo en la plaza Romea. Allí también desempeñan una labor social que continuará vinculada a la Compañía a pesar de la marcha de los tres sacerdotes. Aguirre enseña a LA VERDAD las instalaciones, desde las salas de oración a las aulas donde realizan talleres de formación. «Las despedidas duelen, pero también son una oportunidad», asevera.
Asistentes al taller formativo sobre albañilería desarrollado por ECCA Social en el Centro Loyola.
(Vicente Vicéns / AGM)
Obra espiritual y social
«Pasamos la antorcha a los laicos», explica el sacerdote. Habla de sí mismo y de sus compañeros como una página que queda atrás mientras el presente queda en manos de este Centro Loyola y de ECCA Social, la rama dentro de esa organización dedicada a la inclusión. «Atienden a personas en riesgo de exclusión, con un perfil de entre cuarenta y cincuenta años, hombres y mujeres», explica Aguirre de este último cometido. Han hecho talleres de panadería en anteriores ocasiones y ahora tienen en marcha otro de albañilería. Los alumnos van llegando a la formación teórica. Como parte de este mismo taller, acometen la reforma de la planta baja del edificio.
«Se ha hecho una transición y llevamos un año trabajando junto a Luzio y el padre provincial para ello». El que habla es Javier Bernabéu, que se hará cargo del área de espiritualidad del Centro Loyola tras la marcha de los tres jesuitas. Aquí llevan a cabo ejercicios espirituales, retiros y grupos de oración, entre otras actividades, a las que también suma el trabajo con los jóvenes a través del Grupo Scout Loyola. Calcula que pasan por este centro unas 200 personas.
«Pasamos la antorcha a los laicos», dice el padre Luzio Aguirre del futuro del Centro Loyola y ECCA Social, su área de inclusión
«Nosotros somos el pasado, pero aquí se queda el futuro», repite una y otra vez el sacerdote, mientras conversa con algunas de las trabajadoras de los diferentes departamentos del centro. No solo hablan de talleres formativos. Aguirre se destapa como un experto botánico e igual da explicaciones sobre bonsáis que sobre la rosa de Jérico, la asombrosa planta que puede pasar años seca para luego volver a la vida.
De San Esteban a Santo Domingo
«Atravesamos un momento institucional de fuerte debilidad», admitió en la eucaristía de despedida en la iglesia de Santo Domingo el padre provincial, Enric Puiggròs, en la tarde del domingo 14 de junio. Detrás de todo ello está la falta de vocaciones, que se suma a «nuestro progresivo e inapelable envejecimiento». Puiggròs reconoció que la marcha se debe solamente a que están obligados a ello y que el hecho de dejar de mantener una comunidad como la de Murcia es «una herida».
La presencia de los jesuitas en Murcia se remonta a los tiempos del propio san Ignacio y a la fundación, en 1555, del colegio de San Esteban, hoy sede del Gobierno regional. El colegio duró hasta la expulsión de esta compañía de España en 1767 por orden de Carlos III. A su regreso, en 1871, recibieron la custodia de la iglesia de Santo Domingo y el monasterio de Los Jerónimos (desamortizado en 1835).
Un momento de la misa oficiada por el obispo para despedir a los jesuitas en Santo Domingo.
(Andrés Molina / AGM)
En los últimos años, el Centro Loyola ha sido el lugar donde se ha desarrollado principalmente la tarea de «acompañamiento espiritual, los ejercicios espirituales, servicio pastoral en diversos colegios y también servicio solidario por colaboraciones puntuales».
La última palabra para señalar definitivamente la fecha de salida de la Compañía de Jesús la tiene la Diócesis de Cartagena, de quien depende nombrar a los nuevos responsables de Santo Domingo. En esa ceremonia en la que se firmó el acta en la que se recogía el cierre de la última comunidad jesuita en Murcia, el obispo José Manuel Lorca Planes, entre palabras de agradecimiento, también habló de una marcha que deja «herido el corazón». No obstante, también les recordó a estos hermanos que «a partir de este día os seguimos esperando con los brazos abiertos».

Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : Los jesuitas dicen adiós a Murcia después de casi cinco siglos