
«Llevo cinco años en los que mi vida se ha parado. Esto es algo que se queda grabado en el cuerpo y la mente … y no consigues avanzar». Tras el biombo de esa arcaica sala de vistas, la joven apenas consigue hilvanar, con un hilo de voz, el relato de una pesadilla: la violación grupal que dio un vuelco a su vida en el verano de 2021, cuando era aún una adolescente. «Perdí la noción del tiempo», remarca. La historia de esta mujer -cuyo ataque sexual provocó recientemente la condena de dos hombres a 16 años de cárcel- es cada vez menos inusual. La cifra de víctimas de delitos sexuales en la Región lleva años en imparable aumento y ya está cerca de duplicar la que se contabilizaba hace una década.
Los últimos datos recabados por Interior cifran en 921 las afectadas por ataques sexuales –el 80% son mujeres–, más de dos casos de media cada día. En 2014 el número en la Comunidad era de 507, casi la mitad. De las 921 víctimas de delitos sexuales contabilizadas en la Región ese último año, el grueso (588) habían sufrido agresiones sexuales, 142 de ellas con penetración. Otros 91 casos aludían a corrupción de menores o discapacitados y 17 a difusión de pornografía infantil.
La cifra de delitos sexuales que ya se denuncian cada año en la Comunidad queda muy lejos de la que se contabiliza en otras regiones con una población similar. Es el caso, por ejemplo, de Aragón, con 487 casos, o de Castilla-La Mancha, con 751 denuncias por delitos sexuales, según la estadística que maneja Interior. Una parte importante de estos casos, además, afectan a menores de edad. En el caso de la Región, de los 921 delitos sexuales registrados en 2024 hasta 466 dejaban como víctima un menor de edad. 187 de ellos afectan a niños menores de 13 años.
Interior lleva años vinculando este repunte de las denuncias de delitos sexuales con «las activas políticas de concienciación y de reducción de la tolerancia social y personal frente a este tipo de hechos delictivos». Estas medidas, remarca, se traducen «en una mayor disposición de las víctimas a denunciar los mismos», lo que reduce la tasa de infradenuncia que, considera, existía hasta el momento.
Un goteo imparable de casos
La cifra de detenidos por este tipo de delitos ha ido aumentando, paralelamente, al repunte en las denuncias. Solo en el último año que Interior analiza –2024– hubo 581 detenidos o investigados en la Comunidad por delitos sexuales, un 54,9% más que hace una década. En todo el país más de 14.300 personas acabaron en el calabozo en esos doce meses acusados de ataques sexuales.
La Audiencia ha logrado adelantar a este año y el siguiente 49 casos que habían sido señalados, incluso, para 2030
El repunte en las denuncias de estos delitos también se ha dejado notar con fuerza en los tribunales. Solo en lo que va de año la Audiencia Provincial ha celebrado hasta 89 juicios por delitos sexuales, 39 de los cuales afectaban a menores de edad, según los datos recabados por LA VERDAD en base a las agendas semanales de este órgano.
La entrada en vigor de la Ley de Eficiencia Procesal, que dejaba estos delitos en manos de los juzgados especializados en violencia sobre la mujer, llevó al tribunal regional a reorganizar su trabajo diario y ha permitido adelantar un buen número de casos. Según explican fuentes judiciales, los delitos sexuales son asumidos ahora únicamente por uno de los equipos desdoblados de la Sección Tercera de la Audiencia. Ello ha permitido adelantar 49 casos que estaban inicialmente señalados para los años 2028, 2029 y 2030 y que ahora han entrado en las agendas de 2026 y 2027, algunos de ellos con un adelanto de hasta dos años.
-
«Están en ‘shock’, en un estado absoluto de caos»
«Una mujer que acaba de sufrir una agresión es bastante probable que esté en shock». La psicóloga Bárbara Senia lleva años ayudando a mujeres a recomponerse tras un ataque sexual. Esta profesional, una de las integrantes del equipo del centro de atención integral a víctimas de violencia sexual (Caivax) de la Comunidad, incide en la importancia de que se cumpla el protocolo de actuación y en la necesidad de agilizar los procedimientos judiciales. «Hay mujeres que han esperado cinco, seis años. Tenemos una usuaria que su proceso lleva abierto diez años», remarca. «Eso es muy duro, un sufrimiento alargado».
Este centro, dependiente de la Consejería de Política Social, Familias e Igualdad, atendió solo en el primer trimestre de este año a 361 mujeres -22 menos que en 2025-. Setenta de ellas tocaban a la puerta por primera vez y 24 eran adolescentes de entre 16 y 17 años.
«El primer asesoramiento está enfocado siempre a que las mujeres acudan al área sanitaria», explica Senia. En las horas o días posteriores a un ataque sexual, incide, es prioritaria que se cumpla el protocolo y la mujer sea atendida médicamente, tanto para hacer frente a un posible embarazo no deseado o enfermedad de transmisión sexual, como para la recogida de muestras biológicas que pueden ser cruciales para una hipotética investigación. «Después las acogemos con el objetivo de que, si estas mujeres deciden interponer una denuncia, lo hagan asesoradas y acompañadas», incide. «En esos momentos puede que esté en shock y confundida y no dé un relato abundante en detalles», incide. «Es un estado absoluto de caos».
Esta psicóloga, que está acostumbrada a acompañar a muchas mujeres inmersas en un procedimiento judicial por agresión sexual, remarca que la entrada en vigor de la Ley de Eficiencia procesal, que dejó estos casos en manos de los juzgados de violencia sobre la mujer, ha supuesto un antes y un después. «Antes estos casos no iban a juzgados especializados con lo que eso significa, que el juez o las personas que atendían no estaban sensibilizadas con la violencia sexual, ni tenían por qué entender el trauma y sus efectos», remarca. «Hay mujeres que han estado realmente bastante revictimizadas». A día de hoy, agradece, la atención a estas víctimas es más personalizada y ágil. Aún así, subraya, «denunciar tiene que ser siempre un acto decidido, voluntario, meditado».
Senia explica que no todas las víctimas desarrollan un trauma a largo plazo. «Hay muchas que sí, pero no todas», explica. «Las que sí lo desarrollan, estamos hablando de un trastorno de estrés postraumático en la mayoría de los casos. Es el mismo que sufren, por ejemplo, los veteranos de guerra». Las afectadas suelen sufrir pesadillas, dificultades para conciliar el sueño, evitación… Algunas pueden tener dificultades para estar en espacios compartidos con otros hombres». La recuperación, incide, depende en cierta parte de las vivencias anteriores de esa víctima.

Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : Los ataques sexuales ya dejan casi un millar de víctimas al año en la Región de Murcia