
Los servicios de urgencias se encuentran muchas veces colapsados, hasta el punto en el que es difícil ofrecer una buena atención clínica. Esto puede … ser fatal para los pacientes que acuden a este servicio con síntomas un poco difusos, por lo que son descartados y finalmente pueden terminar en negligencia médica. Es el caso de Segismundo (este es el pseudónimo con el que ha sido anonimizado en la sentencia), quien acudió a urgencias en enero de 2022 con dificultad para respirar e hinchazón en las piernas.
Tras una primera exploración física, los médicos de urgencias le diagnosticaron una reagudización de su insuficiencia cardiaca congestiva. Segismundo padecía de apnea obstructiva del sueño, una cardiopatía isquémica y obesidad mórbida. Tras recetarle una pauta de medicación para corregir esa insuficiencia cardiaca, le enviaron a casa, para que su médico de cabecera le hiciera el seguimiento, y cursaron una petición de ecografía Doppler de las piernas para descartar una trombosis.
Sin embargo, apenas diez días después vuelve a urgencias, donde a pesar de que la dificultad para respirar había empeorado y sufría dolor en el pecho, le volvieron a hacer el mismo diagnóstico y le enviaron a casa para que hiciera el seguimiento su médico de cabecera.
Derivado por su centro de salud
No fue hasta el 8 de febrero cuando, tras realizarle en su centro de salud la ecografía Doppler, le derivan de nuevo a urgencias con la sospecha de trombosis. Ya allí, le diagnostican la trombosis venosa profunda en la pierna izquierda, y un tromboembolismo pulmonar que le estaba provocando infartos pulmonares. En este punto lo ingresaron en el hospital, donde permaneció una semana con el tratamiento para la trombosis, donde también le diagnosticaron un déficit en la vitamina D, una infección por coronavirus y obesidad mórbida.
Como secuela de este episodio, el hombre padece «dolor, dificultad para caminar, respirar y riesgo de sufrir infartos pulmonares», y tiene que medicarse de forma constante. Además, le fue reconocida la incapacidad permanente debido a la imposibilidad de trabajar que le dejaban estas secuelas. Por esto, reclamó a la administración una indemnización de 151.500 euros.
Sin embargo, la administración se negó a indemnizar al paciente, al considerar que no ha probado que las secuelas sean por la trombosis, y que debido a las patologías previas que padecía (entre ellas, la obesidad mórbida) y el tiempo que estuvo Segismundo con los síntomas, no procedía la indemnización.
Infracción de la ‘lex artis’
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid, por el contrario, considera que sí se ha cometido una negligencia, al no realizar la ecografía necesaria tras el primer análisis. Con un diagnóstico precoz, se hubiera evitado el tromboembolismo pulmonar. Por todo ello, condena a la Comunidad de Madrid ha indemnizar al paciente con 60.000 euros, reduciendo las pretensiones de Segismundo, pero teniendo en cuenta su estado de salud tras la patología no diagnosticada a tiempo.
Esta sentencia es especialmente relevante, también para los usuarios del Servicio Murciano de Salud, ya que sienta un precedente importante en cuanto a la atención sanitaria y las negligencias médicas. Cumplir los protocolos ante las sospechas de trombosis es una obligación ineludible para salvaguardar la salud del paciente, ya que en este caso la detección precoz es fundamental.

Soy William Abrego, me uní como ejecutivo de SEO y me abrí camino hasta el puesto de Gerente Asociado de Marketing Digital en 5 años en Prudour Pvt. Ltd. Tengo un conocimiento profundo de SEO en la página y fuera de la página, así como herramientas de marketing de contenido y diferentes estrategias de SEO para promover informes de investigación de mercado y monitorear el tráfico del sitio web, los resultados de búsqueda y el desarrollo de estrategias. Creo que soy el candidato adecuado para este perfil ya que tengo las habilidades y experiencia requeridas.
Enlace de origen : Indemnizan con 60.000 euros a un hombre de 52 años tras sufrir una trombosis