Las pruebas toxicológicas realizadas a la niña serán clave para determinar las circunstancias de su muerte

Habrá que esperar dos semanas para conocer los primeros resultados de los análisis de los restos biológicos de Olivia para determinar si tenía sustancias químicas en su cuerpo. Así lo estima el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses con sede en La Laguna. La autopsia atribuyó la muerte a un edema agudo de pulmón que, según los expertos, puede ser compatible con un ahogamiento por asfixia.

Al abordar esta conclusión un espectro tan amplio, se han practicado las pruebas toxicológicas que, previsiblemente, ayudarán a concretar más las circunstancias en las que se produjo el crimen. La autopsia determinó que la niña, de 6 años, murió por un edema grave de pulmón. El edema agudo de pulmón se produce por un encharcamiento de los pulmones, en este caso agua. Se trata de una primera aproximación y en ningún caso es un informe conclusivo.

Sin embargo, esta definición técnica no permite, por el momento, concretar las circunstancias exactas que rodearon la muerte de Olivia puesto que el edema pulmonar pudo ser posterior al suministro, por ejemplo, de alguna sustancia ansiolítica. De ahí que se hayan solicitado análisis toxicológicos, cuyas conclusiones son más lentas. La investigación hace extensible este resultado a Anna, la más pequeña de las hermanas desaparecidas en Tenerife, a quien el sónar continua buscando sin descanso.

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